Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2012.
Y EL GOBIERNO QUEDÓ EN PIE

Luis Sexto
Últimas impresiones sobre la visita papal
Vino, habló y ganó el respeto de los cubanos. No de todos. Porque si algunos esperaban que Benedicto XVI tumbara al gobierno revolucionario, con una arenga, una oración o un soplo, han de sentir, además de frustración, una especie de rencor hacia el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. De esos absurdos, intrigas, fantasías y carencias de realismo está compuesta la mentalidad de muchos de cuantos pelean pretendiendo que un golpe de suerte, les haga el trabajo de derrocar eso que, en una reducción de la historia y las circunstancias, llaman castrismo. Si hubieran sido enemigos de los romanos, en época de Cristo, habrían pretendido que Jesús les destruyera el imperio.
O posiblemente no quieran derrocar
... (... continúa)EL DEMONIO VENCIDO POR EL AMOR

Por RICARDO RONQUILLO BELLO*
Hay quienes padecen la anomalía congénita del «mal de cálculo». Así le ocurrió a quienes aspiraban a desatar los demonios en vez del amor y la caridad que inspiraban la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI.
Olvidaron que en la isla revolucionaria que visitó el Santo Padre hay cada vez señales más fehacientes de que pueden convivir el amor a dios y a la justicia social, sentimientos que a veces parecieron irreconciliables.
No ha sido una prueba sencilla. No lo fue, ni lo será en medio de ningún cambio social profundo, pero una Revolución cubana en mayor madurez, y en circunstancias históricas que ya no son aquellas de los cismas fundacionales, ha aprendido a superar gradualmente el dogma de que las religiones son el opio de los pueblos, uno de los más graves estigmas que separaron históricamente a marxistas y cre
... (... continúa)LAS MEMORIAS DE UNA DINOSAURIA

Luis Sexto
Los títulos literarios, incluso periodísticos, no son una norma estatuida por una tradición reciente. Ni un adorno puesto sin rigor, en plenitud de anarquía o descuido. Los títulos tienen, sobre todo, una función: provocar o convocar a los lectores, sin que, como recomendaba el italiano Umberto Eco, el escritor les ofrezca demasiadas pistas, de modo que el título sea la tentación del misterio, de la sugerencia, la intriga. Y Dinosauria soy, de Graziella Pogolotti, es un título que ha tentado a muchos. La reconocida ensayista, figura habitual en el quehacer de la cultura cubana, ha empleado un término usado entre nosotros con cierta dosis de negatividad. Llamar a alguien dinosaurio es como decirle: eres viejo, atrasado, reticente… El nombre de una especie animal extinta sirve para invalidar a muchas personas, en particular en nuestros
... (... continúa)¿QUÉ NOS TOCA HOY, MAESTRO?

Luis Sexto
La prensa, un problema siempre actual
Playitas de Cajobabo continúa solitaria, arriscada, sirviendo de caja de resonancia al mar cuando se echa un tanto airadamente contra las rocas. El golpe de las aguas acentúa la sensación de soledad, como de espacio sagrado, donde Martí y sus compañeros de desembarco sienten crecer el pecho por la dicha íntima que reclama espacio hacia fuera. Puede uno verlos en aquella noche tormentosa, mientras recogían armas y jolongos antes de adentrarse en el monte inmediato. El periodista, que ahora imagina la escena bajo un sol airado y el forcejo del mar, piensa que ese ha sido uno de los hechos fundamentales de la patria que
... (... continúa)NOMBRAR LAS COSAS

Luis Sexto
Presentación del libro Cuando el pueblo jugó a ser papá Dios
Ediciones Unión, la Habana, 2012
Dicho sin ánimo de pontificar, ni siquiera con intenciones de imitar a Luz y Caballero en alguno de sus aforismos, más bien arriesgándome a tropezar con un lugar común, declaro que hay libros que tienen la estatura o el volumen de sus autores. Este que hoy presentamos, cuyo título compone un manual de cómo han de ser los títulos para un libro o un artículo de periódico; este libro, digo, Cuando el pueblo jugó a ser papá Dios, es un libro gemelo del hombre que lo pensó y lo compuso. Gemelo, porque ambos miden lo mismo, como las gotas - dígase de salfumán, de agua bendita o de otros líquidos menos recomendables-que uno deja caer en u
... (... continúa)EL BUEN DEUDOR

Luis Sexto
Aún en mi pueblo se yergue la casa donde crecí hasta los nueve años, y está también la ventana desde donde, al mirar el atardecer, recibí la impresión de que la vida carecía de sentido: todo tenía fin. El episodio lo conté hace años en una crónica condenada también a morir con el día. Incluso, en un poema retraté aquel momento tan antiguo y tan presente en la flaccidez de mi envoltura carnal: “Cuando hacia el oeste/ se juntan/ la bola amarilla/ de la tarde/ y el blanco viejo/ del cementerio, / ¿por qué todo acaba, / papá?”.
Hace un tiempo, la dicha recurrió y me premió con una visita a mi casa sentimental y volví a echar mis ojos hacia el rumbo de donde me llegó la primera tristeza. Varios de mis coterráneos, vecinos del pueblito de donde salí a los
... (... continúa)