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PATRIA Y HUMANIDAD

GUAJIRO NO HABLA INGLÉS

GUAJIRO NO HABLA INGLÉS

Por Luis Sexto

La palabra guajiro tentó  mi inclinación indagadora, como si por primera vez reparara en un término que nombra mi origen y el de muchos cubanos. Soy guajiro, aunque no vista “calzón de dril y chamarreta”, ni monte en “una yegua trotona”  “por la orilla floreciente que baña el río de Yara”.  Lo soy porque nací en un pueblito de tierra adentro, y crecí deseando montar una carreta cuando pasaba tras el patio de casa hacia el trasbordador del ingenio. Busco por tanto el fluido seminal de este vocablo tan recurrente, pero se escabulle entre la maleza y la neblina de un tiempo que pocos pueden enlazar entre las trampas del análisis.

De dónde proviene guajiro. Y  porqué me preocupa ahora. Porque recientemente, durante una breve visita a Miami, una persona,  culta y honrada, me dijo que había leído que  el vocablo guajiro se había fundido en dos palabras inglesas, durante la guerra hispano cubana americana, en 1898.  Según esta información, guajiro es la síntesis de warhero, es decir, warhero cuya pronunciación viene a asemejarse a guajiro, y significa literalmente héroe de guerra. Según esa especulación etimológica,  así llamaban los soldados norteamericanos a los mambises, harapientos y casi desarmados luchadores por la independencia de Cuba.

Considerando el menosprecio de los  generales del ejército de ocupación estadounidense  hacia las fuerzas del Mayor general Calixto García, al negarles la entrada en Santiago de Cuba, dudo que los mambises fueran considerados warhero. Pero admitamos que entre los soldados de filas del Norte, pudo expresarse respeto y admiración por la abnegada efectividad combativa de soldados descalzos.

Inadmisible resulta, en cambio,  que se diga que los estadounidenses inventaron la palabra guajiro, como se afirma también que Cuba les debe la independencia. De lo último, existe un libro clásico de Emilio Roig que demuestra, que nada debió el Ejército Libertador a las “tropas americanas”. Más bien, estas deben la ayuda prestada por aquel para no terminar en sucesivos descalabros Y le debe, sobre todo, el haber intervenido para arrebatar la victoria a los independentistas.

En cuanto a la palabra guajiro, un solo argumento bastó. Caramba, le dije a mi interlocutor, Cirilo Villaverde escribió un relato con ese título: El guajiro,  muchos años antes de que se iniciara la guerra. El autor de Cecilia Valdés murió incluso, en 1894. Mas, si el dato sirvió para desechar la irresponsable teoría sobre el origen de una palabra ya existente en el léxico de Cuba, no me pareció suficiente. Y en una pronta ojeada por la literatura cubana del siglo XIX, surgieron estos testigos.

Francisco Pobeda y Armenteros,  nacido en 1796 y muerto a los  85 años,  compuso varias décimas tituladas  Descripción de los guajiros, y cita este término, además de en el título, en el cuerpo de su canto:  “Para pintar al guajiro/ con la mayor perfección,/ quiero hacer la distinción/ que en todas sus clases miro;/ escribir lo cierto aspiro/ , aunque mísero coplero,/ y la espinela prefiero/ al estilo altisonante,/ para que después me cante/ en la sabana el montero”. 

Domingo del Monte (1804-1853), una de los más influyentes intelectuales de la primera mitad del siglo XIX, ferviente instigador de una literatura sabia y criolla,  en el  tercer romance de El guajiro repite esta la palabra: “Tras la alta sierra de Cuzco/ ya sus rayos escondía/ el sol, y el gallardo Alfonso/ su raudo alazán ensilla. / Es el apuesto guajiro/. Honor de su patria, Alquízar, / y arrendador de los hatos/ del conde de Fernandina”.

Ramón Vélez Herrera (1809-1886)  también fija su sensibilidad en este personaje de los campos cubanos, y expresa en el romance  titulado La peleas de gallos: “Monta el bizarro guajiro/ un caballo de piel negra, / casco liso, fuerte pecho, / ojos vivos, crin espesa…’

Por fuerza he de citar quizás al más guajiro de los poetas cubanos del siglo XIX, Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, el Cucalambé famoso, oriundo de Las Tunas, que con apenas 40 años desapareció en 1862  sin haberse averiguado hasta hoy la causa de su muerte o su destino  minutos después de que lo vieran por última vez... En un soneto con olor  y color entrañables de hierba y luz cubanas, describe a Mi guajira  y canta: “Cuando en los prados de mi Cuba hermosa/ mi guajira gentil llena su falda/ de frescas hojas de jazmín y gualda, / para jugar con ellas primorosa…”  Y el último terceto resume: “Los guajiros adóranla de hinojos, /  y yo embriagado de pasión vehemente, / de amor me abrazo a sus divinos ojos”.

 Las citas excusan de cualquier otra búsqueda. Quizás faltaría precisar el el étimo exacto y ubicar la primera vez que un documento literario cubano la empleó. Quede, sin embargo,  para un propósito futuro. Por ahora hemos de terminar consultando el Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas, de Esteban Pichardo y Tapia.  Nacido en 1791, en Santiago de los Caballeros, actual  República Dominicana, y llegado a Cuba en brazos de sus padres durante 1801,  articuló, sin ser lingüista,  lo que los expertos llaman “la primera recopilación sistemática dentro de la lexicografía latinoamericana”.  Fue más bien geógrafo, además de poeta,  pero el perfil de su inteligencia no se ciño a la especialidad que lo distinguía. En la entrada correspondiente a guajiro, guajira, Pichardo expone: “Según autores, entre los indios de Yucatán significa Señor. En Chile se llama Guaso al campesino.  Un Yucateco fidedigno  me asegura que hoy en Yucatán no se usa tal vocablo, mientras que en la Isla de Cuba, principalmente en la parte occidental es mui común y distinta su significación. Aquí Guajiro es sinónimo de Campesino, esto es, la persona dedicada al campo con absoluta  residencia en él, y como tal usa el vestido, las maneras y demás particularidades de los de su clase”. 

Pichardo es minucioso en la descripción del guajiro, y remata con esta definición: “Este es el Guajiro, el hombre peculiar de la Isla de Cuba, que bien merece ser descrito con alguna extensión”. Y señala que en otras regiones de Cuba dicen también Montuno.

La edición príncipe del  diccionario de Pichardo se compuso e imprimió en Matanzas, durante 1836. Aún vivo su autor, mereció en total, cuatro ediciones;  la última en 1875. Y con estas fechas y definiciones, la especie de que guajiro habla inglés queda, y posiblemente no por primera vez, como otra derrota de las fuerzas de intervención en 1898.

 

 

 

 

CUANDO UN AMIGO SE VA…

 Por Guillemo Álvarez

Pongo esta nota por la sensibilidad con que este autor expresa, desde el extranjero,  los  desgarramientos que condiciona la emigración

Hace apenas unos días despedí a una persona a quien no veía hace muchísimos años, de esas que se convierten en familias desde el primer momento. Y como cantó Alberto Cortés: “Cuando un amigo se va, queda un espacio vació, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo…”

Fue tan agradable el reencuentro, como triste la despedida, porque siempre queda el aquello de cuándo volveremos a vernos, o si volveremos a vernos.

 Pero es la triste realidad del emigrante. Dejar atrás el lugar donde se ha nacido o el lugar donde se ha vividola  mayoría del tiempo . Y quien dice junto a los amigos -y la familia, por supuesto. Pero hay algunos que superan la relación común entrfe los hermanos, porque con ciertos se han compartido triunfos y fracasos, “maldades” e historias de amores, chistes y chismes al mismo tiempo, en ocasiones puestos laborales y un sin fin de cosas que en muchos casos no se comparten con aquellos del mismo vinculo sanguíneo.

Y acto seguido del abrazo de bienvenida, empiezan los “te acuerdas de…”; o “qué se habrá hecho fulanito; ¿hace mucho no ves a menganito? Y de un lado para el otro: “No, zutanito le dio la pata a’la lata, en el mejor cubañol posible.

Es fantástico volver a recorrer mentalmente las calles por donde transitamos, los amores de juventud y los de no tan jóvenes, porque con el paso de los años nos vamos extinguiendo para que nuestra llama alumbre a nuestras descendencias y comience a crecer la otra familia –cuando pasamos de hijos y adolescentes – a adultos. Vienen los nietos, los sobrinos, los yernos, los cuñados, las nueras. Y tratamos de conducir la familia por el mismo camino que 50 o 60 años atrás recorrimos nosotros. Y dichosos los que puedan hablar del reencuentro, porque algunos “guardan el catre” más jóvenes, lo que significa que no vivieron todo el tiempo de nosotros para contarlo.

Por eso trato de impedir que, a pesar de las dificultades y distancias, contra viento y marea, aflore y me supere  la nostalgia, porque ella es la base de la ansiedad y la ansiedad la madre de casi la mayoría de las enfermedades de la mente y el alma. Lo que no quiere decir vivir sin recuerdos, puesto que recordar es vivir o desar vivir nuevamente lo vivido.

Y entonces canto, como también cantó el argentino:  “Mi árbol creció, el tiempo pasó  y hoy bajo su sombra, que nos cobijo, tenemos recuerdos, mi árbol y yo….”

 

  (Todo comentario que no se ciña al tema del post será eliminado)       

 

  Aclaración: Todos los comentarios de este post fueron  borrados por error de este bloguero que puso un dedo donde no debía. Solo iba a eliminar los que no se ajustaban al tema. Me parece que quien quiera difundir sus ideas y apreciaciones políticas tiene que respetar las reglas. Los que hablaban de emigración se quedaban; los que se apartaban, salían. Pido a quienes se hayan sentido afectado por mi torpeza que los reinserten.     

 

ESCRIBANO DE AMOR

ESCRIBANO DE AMOR

Crónica personal

Por Luis Sexto

Más de cuarenta años  atrás, cuando estudiaba internado en una escuela donde los sonidos más cercanos provenían de los árboles, los pájaros y las gallinas, y de lejos solo percibíamos el picoteo de algún tractor sobre la tierra roja, redactaba cuatro o cinco cartas mensuales. Aunque  era una correspondencia muy rara, singular. Yo las escribía, y las respuestas llegaban para otros. Entre mis condiscípulos ejercía, gratuitamente, de escribano público, especialista en conflictos de amor. Me adelanté a la poetisa Liudmila Quincoses que en 1994 plantó en la sala de su casa, en Sancti Spíritus, una carpa para componer y vender cartas, preferiblemente de amor. Empezó en un juego, y siguió en una operación de escribanía muy grave, responsable, porque algunas personas descubren alguna vez que escribir una carta es a veces tan necesario como convivir.

Un lunes se me acercaba Peña, recién vuelto de una visita a su casa, y me contaba:

-Discutí con Rosa. Fue duró: la golpeé con la almohada.

(Éramos estudiantes adultos.)

El martes, firmada por Peña, partía una carta con las  palabras aplastadas en un acto de arrepentimiento, irguiéndose por momentos para prometer la cordura. A la semana siguiente, el cartero traía un sobre cuyo perfume no podía si no vocear el perdón.

En otra ocasión, Vilches, que había regresado de Bayamo, narraba una historia apenas iniciada en el ómnibus con una mujer de un temperamento... un temperamento... y callaba buscando dentro de su entusiasmo el término apropiado.

-Insólito.

-Fenomenal –corregía él, y enseguida se trazaba un propósito en un lenguaje más viril:

-Tengo que ligarla.

Yo me percataba que la operación de conquista me pertenecería; lo demás a él.

A los pocos días, Vilches me informaba en el receso previo a la comida:

-Usted es un bárbaro, compay. Me respondió, y por telegrama... Figúrate.

Terminándose el curso conocí a Zenaida, y entonces comencé a escribir solo para ella. Desde cualquier lugar adonde mi entonces profesión de topógrafo –como barco a marinero—me conducía. Unas cartas con matasellos de Puerto Padre o Camagüey; otras de Sancti Spiritus o Ciego de Ávila. Conservo un fajo, pero no las he vuelto a leer. Quizás por vergüenza. Pude haber dicho alguna exageración erótica que nunca, después de casados, he igualado con hechos. O porque ya me parecen ridículas. Uno, aunque se resista,  cede al fin a las modificaciones de la sociedad. Y hoy enamorar por correo postal resulta una técnica anticuada.

El teléfono suple al epistolario. Es más rápido, y la fatiga se minimiza en calorías imperceptibles. Mas, cuántas ideas, cuántos afectos quedan en la clandestinidad. Boca a boca las confesiones se amenguan ante el pudor, o la timidez, o la hipocresía. Sobre el papel, en cambio, se vacía hasta lo que repta en el inconsciente. La  distancia, ese intermedio entre el remitente y el destinatario, anima al pusilánime y fortalece al audaz.  Pero el teléfono también aventaja a las cartas, porque, al parecer, retrocedemos hacia la frivolidad en las ceremonias del sentimiento. El amor exige hoy menor asedio verbal. Es más práctico: menos insinuante y más directo. El circunloquio reclama una paciencia que nadie, ni mujer, ni varón, ya soportan.

Yo fui fiel a la época de mi juventud. Todavía uno compraba en las librerías rimeros de epístolas galantes. O poemarios en papel gaceta para aparentar que  era capaz de rimar amor con dolor, o noche con broche, alma con calma... Cuánto plagio ha de estar guardado en gavetas con atmósfera de naftalina. Y cuánta señora seguirá creyendo que su esposo, después de casado, extravió la inspiración. Conozco a una mujer que se percató de la estafa. Tuvo más de un novio. Y en la primera carta del segundo leyó lo mismo que en la segunda del primero. Como demostré más arriba, no adquirí ninguno de esos modelos. En lo concerniente a los escarceos amorosos me ceñí a la originalidad.

Mi primera carta de amor la escribí a los 13 años. Me había enamorado de María Amada. Vivíamos en el barrio de Arroyo Apolo en la capital, reconcentrada comunidad de obreros donde la decencia llevaba el nombre de cada uno de sus habitantes. Una pared dividía nuestras casas. Ella se paraba a su puerta; yo a la mía. Y nos mirábamos, nos mirábamos... Cuando lo recuerdo envidio a mi yo niño. Nunca más una mujer ha indagado tan microscópicamente detrás de mis ojos.

Murió joven. Tal vez antes de los 30 años. El cáncer profanó uno de “los clavos adelantados de su pecho”, como los evoqué en un poema adulto. No supo que la amé. Mi intrepidez se localizaba en los deseos. Decidí, sin embargo, escribirle. Empecé madura, patéticamente: “Dicen que el amor de niño no existe...” Lo demás permanece en el platónico espacio de las ideas irrecuperables.

-¿Pero le entregaste la carta? –ha preguntado mi hijo mayor mientras descarga el camión de arroz y frijoles habitual en sus comidas.

Me aterraba pensar en qué dirían mamá y papá de tan precoz e ilegal enamoramiento, y la escondí debajo del colchón.

Allí quedó. Semanas más tarde me llamaron a ocupar un pupitre y una cama en el seminario salesiano. Mediaba 1959.

Mamá la encontró cuando cambiaba las sábanas.

-¿Qué dijo? –pregunté a uno de mis hermanos entre temeroso y abochornado un domingo en que me visitaron.

-Nada, bobo.

Mientras la convertía en opacas lentejuelas, mamá comentó (abuela estaba cerca):

-Este parece que va a ser escritor, vieja.

(Todo comentario ajeno al tema propuesto en este artículo será eliminado)

 

 

MENTIR ES TAMBIÉN PECADO

MENTIR ES TAMBIÉN PECADO

Por Luis Sexto

A su manera culta y equilibrada, Alejandro Armengol comentó el 17 junio, en la edición digital de El Nuevo Herald, dos características de la historia de Cuba: la violencia y el espectáculo sensacionalista o sentimentalero. Al terminar la lectura, si uno no asiente en todo, al menos acepta que lo que hoy entendemos por Cuba o por lo cubano tuvo, desde el siglo XVI, como partera a la violencia. Y si la violencia promueve lágrimas, las lágrimas a su vez condicionan la conmiseración,  que entre nosotros es a veces tan  estridente como un disparo o una bomba.

Hasta ahí cito a Armengol como trampolín, para referirme a que en la misma edición, el periódico miamense inserta un comentario de Dora Amador que ejemplifica otro rasgo de nuestra incapacidad histórica para la tolerancia, y consecuentemente  evidencia el talento para debatir insultando o mintiendo. Lo admito: Dora Amador casi me sorprendió. Por momentos la supuse una columnista que también acudía al equilibrio para defender su credibilidad. En su texto, acusa de farsante a monseñor Carlos Manuel de Céspedes por no haber dicho, durante una entrevista televisiva  con el cantante y compositor Amaury Pérez, lo que ella esperaba que él dijera. Porque, según se colige de las opiniones de la comentarista, ahora resulta que el único catolicismo válido en Cuba es el que se enfrenta al Gobierno. Le reprocha a Céspedes, un tanto irreverentemente, no haber usado el espacio de Con dos que se quieran, de Cubavisión, para evangelizar, sino para hablar, vanidosamente,  de su ciencia teológica y de sus conocimientos de latín y griego.

Además, según la Amador, el sacerdote intelectual no podía decir que  las relaciones entre la Iglesia y el Estado comunista son normales, como en cualquier otro país. Más adelante, repite la torpe invención de un diputado español del Partido Popular, conocido como  PP,   el pepe que para Cuba podría ser leído como Partido de la Perversidad. Según las noticias, el diputado Teófilo de Luis atribuyó al Cardenal Jaime  Ortega la confidencia de que a los condenados por delitos contrarrevolucionarios liberados en los últimos meses mediante la intervención de la Iglesia Católica cubana, se les había “forzado al destierro”. El infundio fue respondido por el propio Cardenal y su réplica publicada por el Herald en la misma edición en que se insertaron los textos de Dora Amador y Alejandro Armengol. Mas, no me cuesta repetir que “115 presos políticos fueron excarcelados y trasladados a España junto a 647 familiares”; algunos llevaron consigo hasta 16 parientes. Y antes de ser liberados el arzobispo de La Habana hablaba con ellos telefónicamente y les ofrecía la opción de marcharse a España con su familia o residir en Cuba. Sé, de fuente confiable, que alguno cambió tres veces de decisión: Me voy;  y poco más tarde: me quedo, y más adelante: me voy. Doce prefirieron quedarse y fueron igualmente liberados.

Volviendo, pues, a la entrevista entre Amaury Pérez y monseñor de Céspedes, me parece un acierto que la televisión nacional difundiera la imagen de un sacerdote culto, dedicado con la misma integridad al servicio apostólico y a la cultura. Quizás, el tataranieto de Carlos Manuel de Céspedes y su lenguaje cubano, hayan clarificado ante la opinión pública la imagen de los hombres y mujeres consagrados a la Iglesia. Como católico y como periodista que nunca ha dudado de que defiende una causa justa en lo político y social, a pesar de errores, extremismos y problemas sociales y económicos –no solo atribuibles a la Revolución, sino a también a sus enemigos-, aprecio como una decisión afortunada la comparecencia de monseñor Carlos Manuel en un espacio dedicado a dialogar, desde lo constructivo, con artistas e intelectuales.

Aunque desde Miami o Madrid no lo puedan o no lo quieran ver, Cuba anda articulando el concierto, la unión de voluntades hacia una sociedad justa, pero diversa y, sobre todo independiente. Tal vez, lo que caracterice hoy a la Iglesia Católica en Cuba, también signada por la diversidad política, sea la defensa de una patria sin injerencia extranjera. Y los domingos, en las misas se abrazan y saludan, luego del Padre Nuestro, católicos no conformes con el gobierno y católicos revolucionarios, para utilizar el título común. La Iglesia, en suma, ha de ser una gran casa donde la fe, y la ética que esta implica.  nos una por sobre diferencias y contingencias políticas.

Antes de terminar esta nota, quise releer el comentario de Dora Amador, para confirmar la primera impresión. Pero no lo encontré on line, ni siquiera en el archivo. Se esfumó, si no busqué mal. ¿Comprendió la autora que el insulto no es un argumento, sino un lugar común impropio de una columnista con dominio del estilo y las técnicas para expresar el pensamiento? ¿O repasó el Decálogo y recordó que mentir o infamar es también pecado?  Ojalá.

 

Nota: Todo comentario que no se relacione con las ideas expresadas en este artículo será eliminado. 

EL PALPITAR DE UN AVE EN AGONIA

 Por Luis Sexto

 Tomado de La palma de la mano, Cubahora

Entonces ignorabamos que Luis G. Urbina  había sido el padre de Silvia Pinal, la actriz mexicana que desde su esplendor físico y cinematográfico encabritaba  nuestra adolescencia aquejada  por los primeros tirones de la varonía. Sabíamos de memoria, en cambio,  un poema de Urbina, titulado Metamorfosis: “Era un cautivo beso enamorado/ de una mano de nieve que tenía/ la apariencia de un lirio desmayado/ y el palpitar de un ave en agonía…”

Hoy, cincuenta años después, de vez en cuando llamo por teléfono a alguno de mis coetáneos, le recito esa primera estrofa y éste, con la voz lagrimosa, continúa con el resto de la letra, como si la estuviera leyendo:  “Y sucedió que un día,/ aquella mano suave/ de palidez de cirio,/ de languidez de lirio,/ de palpitar de ave,/ se acercó tanto a la prisión del beso,/ que ya no pudo más el pobre preso/ y se escapó; mas, con voluble giro,/ huyó la mano hasta el confín lejano,/ y el beso, que volaba tras la mano,/ rompiendo el aire se volvió suspiro”.

Este poema de  Luis Gonzaga  Urbina  data posiblemente de los primeros años del siglo XX, según un informado artículo del historiador Yoel Cordoví -inserto en el número seis de la revista Temas, correspondiente al trimestre enero-marzo de 2010. Publicado en Glosario de la vida vulgar, libro impreso en España, en 1916, había ganado popularidad, tal vez por haberse difundido antes en revista y periódicos. O por que el autor lo recitaba en público. Al menos sabemos que en una velada organizada por el compositor Eduardo Sánchez de Fuentes para recaudar apoyo monetario para el poeta recién exiliado en La Habana, los concurrentes  le  pidieron  a Urbina  los versos alados  de  Matamorfosis .

Ahora uno puede preguntarse por qué nos seducía ese cautivo beso enamorado hasta el punto de fijarlo en la memoria  de nuestra adolescente inquietud intelectual, y  recordarlo en la madurez como el padrenuestro aprendido de la abuela o en las escuelas de entonces. Quizás lo recordamos, por la misma razón que recordamos La fuga de la tórtola, de José Jacinto Milanes, o A una golondrina, de Juan Clemente Zenea, ambos cubanos. Y aunque entre los tres románticos hay distancias generacionales y de influencias literarias y de ambientes formativos, los tres poemas coinciden en la delicadeza de los sentimientos, en la situación de despojo descrita en el contenido y en la suave musicalidad que habla de una tórtola que se fuga, de una golondrina que pasa y deja al poeta doblemente cautivo en la prisión y en la nostalgia familiar,  y  de un beso que se escapa y muere sin llegar a ser beso.

Urbina, nacido en 1867, murió en 1934, en Madrid. Entre sus libros figuran Versos, publicado en 1890 -donde incluyó su primer poema, escrito a los 16 años- y Los últimos pájaros. Vivió varios un año en La Habana, entre  marzo de 1915 y marzo o abril de 1916. Discípulo filial y ex secretario privado de Justo Sierra, justamente elogiado como  secretario de Instrucción Pública de México,  llegó a Cuba, a la par que otros intelectuales y artistas mexicanos como el compositor Jose M. Ponce, para eludir los riesgos -incluso la muerte- de las revueltas caudillistas, las venganzas políticas y las sublevaciones campesinas.  De acuerdo con las investigaciones de Cordoví, Urbina apenas escribió en su exilio cubano sobre las  humeantes circunstancias de su patria; sólo se sumó a la faena cultural y periodística de La Habana, particularmente en  El Heraldo de Cuba, periódico que destacaba, en particular, la lectura sensible, espiritualizada, bajo la influencia de Manuel Márquez Sterling.

El año exacto que residió en la capital cubana se convirtió en una especie de efeméride venturosa en la cronología del poeta. Urbina, sensible, musical, y abierto, es decir,  sin hermetismos ni conjuros esotéricos, en su modo de concebir el verso, y democrático en su acercamiento a la realidad, sentía peculiar atracción por el mar habanero, además de por el paseo del Prado donde el andar de las  criollas ofrecía cotidianamente conciertos de caderas simpar. También visitaba los solares para oír, en medio de la pobreza, el repiqueteo de la cultura de los cubanos descendientes de africanos.

Como habitual  ruta en su andariega manera de pensar el próximo poema, recorría el Malecón. Y tanto le placía que reprochó a los capitalinos –y cito nuevamente a Cordoví-  no estimar los valores del Muro del litoral, frontera comúnmente apacible donde el mar deposita, trasmutado  en espuma, su cansancio.

Al mar de El Mariel, puerto al noroeste de La Habana  le dirigió una Pregunta inútil, título del soneto en que, con la nostalgia propia de un romántico viejo que escribe en lengua moderna sin los caireles del modernismo predominante en esos años, evoca a la esposa y las hijas lejanas.: “Dime si Luz, la tierna Luz de mi amor, ufana/ con inquietud de pájaro ve la vida pasar/ y si las cuatro a la hora de la cena temprana/ en torno de la mesa se ponen a llorar…”

Fue, entre nosotros, como un teórico de la crónica contemporánea, enunciado periodístico en que se prueban las facultades para apartarse de la prosa maquinal que alguna vez predomina en los periódicos y recrear el lenguaje haciéndolo más subjetivo. Conocí esa faena de Urbina  cuando solicité en la Biblioteca Nacional, en la Habana,  Los ojos de Argos, libro de crónicas de Ruy de Lugo Viña, nacido en Santo Domingo, Las Villas, en 1888, y muerto en 1937, en un accidente en Cali mientras reportaba el vuelo Pro faro de Colón. El prólogo pertenecía a Urbina.  A la par que abría la verja de hierro dulce del volumen, impreso en 1915, decía el mexicano del cubano: “Todo lo construyó adrede el autor de este libro para albergar (…) las impresiones momentáneas exigidas por la inquieta voracidad del periodismo.” Pero advierte Urbina enseguida: “el material de cultura, de talento, de emoción estética, es, a pesar de todo, tan fuerte, que resultó durable y de perfectas condiciones de estabilidad para ser trasladado de la hoja volante al tomo superviviente”.

Y resultó durable,  añade, porque “cronista que ve lo que pasa a su alrededor y en seguida corre a la mesa de redacción a reproducirlo en un estilo atropellado y simplón en el que se deslizan frases hechas, metáforas gastadas, muletillas corrientes, tropos de cuño borrado, y moldes léxicos con abolladuras en los relieves (…) cronista que conserva encerrados los adjetivos en un globo de lotería, para sacarlos a la buena de Dios, de sintaxis momificada, de barbarismo de moda, de sencillez cursi, como modestia de costurera, cronista así no es Lugo-Viña”.

En fin,  los años pasan y no van confirmando que la poesía y el periodismo son también,  o sobre todo, música, agrupación de las palabras de modo tan armónico que exalten el contenido. Habría, sí,  mucho de qué discutir sobre poesía y poetas, periodismo y periodistas. Y Luis G. Urbina  estableció una alianza entre el poeta y el periodista.  Si lo leyéramos,  quizás no nos parezca tan  viejo, y lo sintamos cercano.

Nota: Todo comentario que no se ciña al tema propuesto por este artículo será eliminado. 

CUBA SIN DESNUTRICIÓN INFANTIL

CUBA SIN DESNUTRICIÓN INFANTIL

 

Informe de la UNICEF



 La existencia en el mundo en desarrollo de 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso, contrasta con la realidad de los infantes cubanos, reconocidos mundialmente por estar ajenos a ese mal social.

Esas preocupantes cifras aparecieron en un reciente reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), bajo el título de
Progreso para la Infancia, Un balance sobre la nutrición, divulgado en la sede de la ONU.


De acuerdo con el documento, los porcentajes de los niños con bajo peso son de 28 por ciento en África Subsahariana, 17 en Medio Oriente
y África del Norte, 15 en Asia oriental y el Pacífico, y siete en Latinoamérica y el Caribe. La tabla la completan Europa Central y del Este, con el cinco por ciento, y otros países en desarrollo, con 27por ciento.

Cuba no tiene esos problemas, es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil severa, gracias a los
esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación del pueblo,especialmente la de aquellos grupos más vulnerables.

Las crudas realidades del mundo muestran que 852 millones de personaspadecen de hambre y que 53 millones de ellas viven en América Latina. Sólo en México hay cinco millones 200 mil personas desnutridas y en
Haití tres millones 800 mil, mientras en todo el planeta mueren dehambre cada año más de cinco millones de niños.

De acuerdo con estimados de las Naciones Unidas, no sería muy costoso lograr salud y nutrición básica para todos los habitantes del Tercer Mundo. Bastarían para alcanzar esa meta 13 mil millones de dólaresanuales adicionales a lo que ahora se destinan, una cifra que nunca se ha logrado y que es exigua si se compara con el millón de millones quecada año se destinan a publicidad comercial, los 400 mil millones en drogas estupefacientes o incluso los ocho mil millones que se gasta enEstados Unidos en cosméticos.

Para satisfacción de Cuba, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido que ésta es la nación con más avances en América Latina en la lucha contra
la desnutrición.

El Estado cubano garantiza una canasta básica alimenticia que permite la nutrición de su población al menos en los niveles básicos- mediante la red de distribución de productos normados.

De igual forma, se llevan a cabo reajustes económicos en otros mercados y servicios locales para mejorar la alimentación del pueblo cubano y atenuar el déficit alimentario. Especialmente se mantiene una
constante vigilancia sobre el sustento de los niños, las niñas y adolescentes. Así, la atención a la nutrición comienza con la promoción de una mejor y natural forma de alimentación de la especie humana.

El tema de la desnutrición cobra gran importancia en la campaña de la ONU para lograr en 2015 las Metas de Desarrollo del Milenio, adoptadas en la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en 2000, y que
tienen entre sus objetivos eliminar la pobreza extrema y el hambre para esa fecha.

No exenta de deficiencias, dificultades y serias limitaciones por un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos
hace más de cuatro décadas, Cuba no muestra desesperantes ni alarmantes índices de desnutrición infantil. Ninguno de los 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso que viven hoy en
el mundo es cubano.
 (Con información de Prensa Latina)

FRASES CELEBRES

FRASES CELEBRES


 Nuestro colaborador Fray Antorcha nos remite desde Miami estas frases que explican también por qué el mundo es este  mundo caótico que se iba a acabar el pasado 21 de mayo, pero sigue girando para beneficio de los poderosos. 

 “Perdimos porque no ganamos”. Ronaldo

“Estábamos de cara a la pobreza, afortunadamente dimos un giro de 360 grados”.

“El comunismo es un pulpo que tiene la cabeza en Moscú y los testículos por todas partes”. (quiso decir tentáculos)

“No se acaba hasta que no se acaba”.

"Pinto casas. Acudo a domicilio".

“El peronismo ganará conmigo o sin migo”. Herminio Iglesias

“No he cometido ningún delito, lo que hice fue no cumplir la ley”. Jennifer López

“¿Alguien sabe en dónde se hará el festival de Cannes de este año?”. Christina Aguilera

“Las películas de hoy en día son muy raras, te hacen pensar”. Britney Spears

“Siempre que veo la televisión y veo a esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas”. Mariah Carey

“El fumar mata y si te mueres has perdido una parte muy importante de tu vida”. Brooke Shields

“Voy a viajar a Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo”. Shakira

“Es un inexperto, pero es experto por todo lo que ha vivido”. Steve Aclaren

 “Veintitrés años es viejo, es casi tener 25, que es como estar entre 20 y 30″ . Jessica Simpson

“A veces en el fútbol, tienes que marcar goles” Thierry Henry

“Un hombre debe oler a hombre. Hace 20 años que no uso desodorante”. Matthew McConaughey

“Ni nos beneficia ni nos perjudica… sino todo lo contrario” Luis Echeverria Álvarez, ex Presidente de México (1970-76)

“Los invito a dejar atrás la cultura del sospechosismo”. Santiago Creel

"En política como en cualquier otro lugar, hay dos tipos de amigos, los amigos de los cargos públicos y los amigos de las horas inciertas, en la cual de ella están ustedes". Adolfo Ruiz Cortinez

“La mayoría de nuestras importaciones vienen de fuera del país”. George Bush

"Es hora de que la raza humana entre en el sistema solar". George Bush

"Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar". George Bush

"Nosotros estamos preparados para cualquier imprevisto que pueda ocurrir o no". George Bush

“Yoany Sánchez  es rostro y pensamiento de Latinoamérica”. Cantinflas (Presumiblemente esta frase es apócrifa; no hay pruebas de que el rey del disparate la haya dicho en alguna de sus películas, pero como es tan disparatada, puede atribuírsele al célebre actor mexicano.)

 "Si te vas, no vuelvas; y si vuelves, regresa". Marido engañado

 

EL CASO DE PEDRO PABLO OLIVA

EL CASO DE PEDRO PABLO OLIVA

Declaraciones del viceministro de Cultura

 

El viceministro de Cultura de Cuba, Fernando Rojas, defendió hoy al pintor cubano Pedro Pablo Oliva y minimizó la polémica en que se ha visto envuelto el artista al calificarlo como un "hombre de la revolución" y de la cultura de la isla.

 "Pedro Pablo es un hombre de la revolución, es un hombre de la culura cubana, es uno de nuestros más grandes artistas. Las instiisidente" ni "traidor", y dijo que no pensaba abandonar su país.

 Rojas resaltó este sábado que tras la polémica se mantienen los "contactos sistemáticos" con el pintor por vía digital y telefónica, y también "se producen intercambios con las instituciones".

 "La voluntad de Pedro Pablo de seguir trabajando con las instituciones y la voluntad de las instituciones de seguir trabajando con Pedro Pablo ha sido expresa", aseveró el funcionario cubano.

 En ese sentido, destacó que la obra de Oliva "pertenece a la revolución" y "es parte sustancial" del patrimonio de las artes visuales de la cultura cubana, por lo que se seguirá "promocionando" su pintura.

 "En medio de esta circunstancia, por supuesto incómoda para él, en la cual hay una manipulación de su posición muy evidente, lo más significativo es que tanto él como las instituciones hemos dicho muy claro y lo volvemos a decir que vamos a seguir trabajando juntos", insistió Rojas.

 En opinión del viceministro, la "manipulación" del caso de Oliva tiene que ver con "un grupo de personas que están dedicadas a mentir sobre cualquier acontecimiento" que ocurre en Cuba y montan una "construcción política" e "interesada".

 En el comunicado publicado en su página web el pasado lunes, Oliva se refirió a las circunstancias que provocaron su destitución como delegado de la Asamblea del Poder Popular en la provincia occidental de Pinar del Río, por haber violado el código de ética de ese órgano de Gobierno local.

 Según su declaración, la "comisión de ética" que valoró su caso determinó que se había pasado a "las filas de la disidencia" y dentro de la Asamblea se manejaron calificativos en su contra como "disidente", "contrarrevolucionario", "traidor a la Patria" y "anexionista".

 Oliva dijo que otro delegado a la Asamblea presentó una denuncia en su contra y pidió evaluar su "separación" del cargo.

 La acusación tomó en cuenta una carta del pintor que fue publicada con su consentimiento en el blog de la opositora Yoani Sánchez y las declaraciones que realizó a un programa de la televisión de Miami, Estados Unidos.

 El artista precisó que sus palabras en ambos sitios "infringían o contradecían los estatutos ideológicos y el código de ética" de la Asamblea -que el firmó al ser elegido como delegado- y por eso estuvo de acuerdo con quien hizo la denuncia.

 En su texto, también agradeció a la revolución cubana la posibilidad de formarse como creador, pero afirmó que "no se queda callado ante lo que considera errado" y dijo que "fidelidad a la Patria no es fidelidad a un partido".

 Graduado de la Escuela Nacional de Arte de La Habana, Oliva se ha dedicado a la docencia y ha recibido importantes reconocimientos por su obra, que forma parte de colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes y de otros países como Francia, Italia, España y EE.UU.  (La Habana, 28 de  mayo, agencia española EFE).