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Política

ANOTA QUE HAY DULCE PARA TODOS

ANOTA QUE HAY DULCE PARA TODOS

EL DUENDE, RADIO MIAMI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nos acaba de  llegar  una  información  muy  detallada  de  como  una  agencia  del  gobierno  norteamericano,  la  National  Endowment for Democracy, más  conocida  por  sus  iniciales  NED,  invierte  parte  de  su  presupuesto  millonario  en  generosas  ayudas  económicas  a  distintas  organizaciones  fantasmas  del exilio  cubano radicado  en  Estados  Unidos .

Esta  detallada  relación  es  del  presupuesto  de  la  NED  del  año  2010  y fue  hecha  pública  en  agosto  del  año  pasado, pero  es  ahora   que  llega  a  poder  de  El  Duende  que  la  pública  para  que  todos  nuestros  lectores  y  oyentes  sepan   cuanto  le  pagan   a  esos que  dicen  “luchar  por  la  libertad  de  Cuba desde  el  exilio”,  o  lo  que  es  lo  mismo,  para que ustedes  sepan  por  donde  le entra  el agua  al coco.

Aquí  va  la  relación  con  la  cifra  de  dinero  adjunta :

“Alianza Afro-cubana”.  Integrada  por  un  grupito de  cubanos  de las  raza  negra : Premiados  en  110 mil  dólares.

“Asociación   de  Encuentro de  la  Cultura Cubana”,  una  organización  integrada  por  ex comunistas  cubanos,  premiada  en  91  mil  dólares.

“Centro para  una   Cuba  Libre”  que  dice tener la misión  de  ayudar  a  los presos  políticos  y  sus  familiares,  premiada  en 55 mil  dólares.

“Centro para la  Apertura y  Desarrollo  de América Latina” que  se dedica  a apoyar a los  llamados  Disidentes en  Cuba,  premiada en 60  mil  dólares.

“Pueblo  en  Necesidades”,  una  organización  de  bolsillo  que dice  trabajar  para mejorar  la  capacidad de  comunicación  de  los  llamados  “Periodistas “ndependientes”,  premiada  en 103 mil  dólares.

“Comité por  el  Sindicalismo  Libre”, 90  mil  dólares.

“Directorio  Democrático”, para  un  programa de  radio, premiado  con  175  mil  dólares.

“CubaNet”, para  ayuda  humanitaria  a los  llamados  “Periodistas Independientes”,  premiada  en  239 mil  dólares.

“Disidente Universal”  de  Puerto  Rico, para   un  volante  de  esa  organización  fantasma,  premiada en 50 mil  dólares.

Organización  evangélica  “ECHO”, un invento  del  cubano  exilado   Teófilo  Babún,  60 mil  dólares.

“Grupo   Internacional para  la Responsabilidad  Corporativa  de  Cuba”,  200 mil  dólares.´

“Instituto  Político  para  la  Libertad”,  49 mil 997  dólares.

“Instituto  Internacional  Republicano”,   premiado  en 800 mil  dólares.

“Instituto Internacional Demócrata”,  premiado  en  325 mil  dólares.

PIPA,   “Pueblo  en  Peligro”,  premiada  en 40  mil  dólares.

En  total,  la  NED  del  gobierno  de  Estados  Unidos   ha malgastado dos  millones  400  mil  dólares de  su presupuesto  para  sostener  a  una  serie  de  organizaciones  fantasmas  del  exilio   que  nada  aportan  al  bienestar  del  pueblo  cubano.  De verdad  que hay caras  duras  con suerte.  Y  la cosa  sigue.

 

¿EN QUÉ QUÉ QUEDAMOS: HAY O NO HAY BLOQUEO?

¿EN QUÉ QUÉ QUEDAMOS: HAY  O NO HAY BLOQUEO?

 

A confesión de partes, relevo de pruebas

WASHINGTON (AFP)  -- El banco holandés ING deberá pagar 619 millones de dólares a Estados Unidos por haber violado el régimen de sanciones contra Irán, Cuba y otros países, informó el Departamento del Tesoro este martes.

Es la multa más alta aplicada hasta ahora por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Tesoro estadounidense, que se encarga de vigilar la aplicación de sanciones en contra otros países, informó el comunicado de prensa.

ING aprobó más de 20,000 operaciones bancarias por un monto superior a los 2,000 millones de dólares con esos países desde principios de la década de los 1990 hasta 2007, según la acusación formal ante la justicia estadounidense.

En el caso de Cuba, “ING infringió la ley entre otras formas mediante el procesamiento de operaciones bancarias a través de su filial en Curaçao, por cuenta de clientes cubanos, sin especificar el origen de los pagos”, explicó el comunicado.

PREGUNTAS DESDE COLUMBIA UNIVERSITY

PREGUNTAS DESDE COLUMBIA UNIVERSITY

Respondo estas preguntas como habitualmente lo hago con estudiantes cubanos.  Parto del principio que  quien me las formuló por correo electrónico sabe que mis respuestas la pueden ayudar en su tesis de maestría, y yo intuyo que es  una persona honrada que pide ayuda. Y yo la ayudo. La ayudo sin pedir nada a cambio. Como nada a cambio pido a los estudiantes cubanos.   Esas son las respuestas que tengo para dentro y para fuera de Cuba.  Aquí, en mi patria, también las expreso.  Tenga usted buena suerte. Omito su nombre, porque no le he pedido permiso para usarlo en mi blog. Respeto el español de sus preguntas.

Luis Sexto

1. ¿Están bien informados los gente cubana de la actualidad cubana?
 La prensa cubana tiene una naturaleza social que la diferencia de la prensa de apropiación privada. Por tanto, responder en términos absoluto implicaría ser inexacto y también injusto. Porque todo cuanto se diga sobre Cuba ha de estar matizado. Es decir,  la situación actual de Cuba es efecto  de numerosos factores. No podemos olvidar  que desde 1959, la revolución cubana, su gobierno y su obra han sido víctima de la hostilidad de los Estados Unidos. Decirlo ya parece que puede sobrar. Pero basta saber, por ejemplo, que el Gobierno de Obama aprobó un  presupuesto de 20 millones de dólares para promover la democracia en Cuba, y cuando dice democracia dice subvertir el orden establecido por más de 50 años y que goza de la anuencia de la mayoría de los cubanos residentes dentro del archipiélago. Por supuesto, si Fidel Castro y ahora Raúl Castro no contasen con respaldo popular, hace rato que la revolución no existiera.
No trato, desde luego, de adoctrinarla. Simplemente respondo una pregunta y esas referencias explican por qué la prensa cubana ha estado sometida a los vaivenes de la política de la Casa Blanca y del Congreso sobre Cuba. Ahora bien, puedo decirle que en estos momentos en Cuba se dirime un debate sobre el papel de la prensa en sociedades con aspiraciones de alcanzar el socialismo. Y ese debate sugiere que no siempre la prensa ha disfrutado del espacio suficiente para que los receptores -lector, televidente, radioyente- tengan una información completa de cuanto sucede en Cuba. Hoy todavía no lo tienen. A veces, las fuentes se han cerrado; en otros momentos, los medios no han sido capaces de aprovechar el espacio a su alcance. En suma, partiendo de hoy y mirando hacia atrás, el proceso de la prensa cubana ha sido una línea zigzagueante. En un momento, con amplio espacio, como en los primeros años de la década de 1960, hasta l968. Más tarde, más mediatizada, y luego, como en los años 80, con suficiente espacio como para decir que esa fue una especie de “década prodigiosa” de la prensa cubana. Y a partir de 1990, año que inaugura  lo que llamamos período especial, es decir, tras la caída de la Unión Soviética y los países del socialismo real, ha habido un período de restricción que se explica por la estrategia del atrincheramiento  tras el llamado secretismo, es decir, todo es secreto, denunciado últimamente por el Presidente Raúl Castro.

Aparte, pues, de las justificaciones dadas por el diferendo Cuba-USA, hemos de considerar también que desde los tiempos de Marx y Engels, dentro de partido de los comunistas en el siglo XIX ya se discutía cómo debía ser la prensa socialista. Si tenía facultades para, por ejemplo, criticar a los dirigentes del Partido, etcétera. Es decir, como la prensa suele ser clasificada como  enemiga de los poderes omnímodos y de las inefabilidades pontificias, y que por ello resulta habitualmente inoportuna, ya desde sus orígenes el marxismo afrontaba esas distorsiones que, por supuesto, han llegado hasta nuestros días. Pero, como le he dicho, en el caso de Cuba, para explicarlo claramente,  es necesario  no separar  la prensa de su circunstancia histórica, incluso material. Actualmente, unos -los funcionarios-van ganando comprensión y otros -los periodistas- vamos ganando capacidad de aprovechar, con responsable profesionalismo, lo que ganamos.

 2. ¿Está bien informada la gente de EEUU de la actualidad cubana?
Me parece que los ciudadanos norteamericanos no reciben una información veraz y en suficiente volumen  para entender qué es Cuba, qué busca, quiénes son Fidel y Raúl Castro, qué han querido, cuáles son las circunstancias históricas que les permitieron tomar el Poder, qué Cuba era la que ellos, apoyados en la mayoría del pueblo, decidieron cambiar, y por qué eligieron la alianza con la Unión Soviética e introdujeron a Cuba en la guerra fría de entonces. Posiblemente, los estadounidenses  crean, en mayoría, que  Fidel y Raúl son dos comunistas que gobiernan despóticamente a Cuba y que cuanto hagan los Estados Unidos contra ellos es bueno y justo.

Tampoco los ciudadanos norteamericanos saben exactamente qué ocurre hoy, y qué es la actualización de la sociedad cubana. Si usted tiene en cuenta que los principales medios suelen ser instrumentos de la política anticubana dictada por el grupo de origen cubano en el Congreso y además por la influencia de los grupos más beligerantes y financieramente más poderosos  de Miami, uno se percata de que de Cuba solo se sabe en los Estados Unidos lo que los grandes medios quieren que se sepa y muchas veces suele saberse  sin exactitud. No olvidemos la técnica de la “idea cerrada”, típica del periodismo de los Estados Unidos. Cuántas veces uno ve en el titulo, una idea que no se expresa o se explica en el cuerpo de la noticia. O emplean el desplazamiento semántico, es decir, que los hechos y los personajes se les da otro nombre. Por ejemplo,  refugiado en lugar de emigrante; prohibición en lugar de ley, y otras por el estilo. Cito al monje y escritor cisterciense de la estricta observancia Thomas Merton, que en su libro  Conjeturas de un espectador culpable, publicado en inglés en 1966, apunta que antes de la invasión de Bahía de Cochino se nos decía que el pueblo de Cuba no quería a Fidel Castro. Y luego del fracaso de la invasión, nos dimos cuenta de que quienes daban la información solo nos ofrecían propaganda. Hoy podemos suscribir esa observación de uno de los escritores católicos más leído del siglo XX. Fue norteamericano y vivió su vida monástica en el monasterio de Nuestra Señora de Gesetmany, en Kentuky.  He de advertir que los grandes medios: The New York Times, The  Washington Post y otros, no me parece que tengan entre sus prioridades la información sobre Cuba. Más bien, son libelos como El Nuevo Herald de Miami, y alguno más, aparte de las cadenas de TV, como CNN.

3. ¿Qué tan acertada es Radio Rebelde y el programa Hablando Claro en su representación de la realidad cubana?
Llevamos 19 años en el aire. Soy uno de los fundadores de Hablando Claro. Es más, el primer programa salió en mi voz, y recuerdo que el tema era la despenalización del dólar. Por primera vez el dólar circulaba libremente en Cuba. Y había que explicar las causas. Imagine usted, si antes era ilegal, cómo entender su despenalización. Ese fue el papel inicial de Hablando Claro: explicar, interpretar, incluso criticar  lo que no estaba bien hecho o correctamente decidido. Actualmente seguimos ejerciendo esa función. No creo que seamos un programa sin paralelo. Pero ha cumplido un cometido. Habitualmente, hablamos sobre los problemas subjetivos, es decir, los errores humanos que complican la vida de la población. Para eso nos nutrimos de las cartas de los oyentes, que creen en nosotros.  Tantos años en el aire, nos respaldan. Y lo hemos hecho sin consultar los temas o nuestras opiniones. Hemos sido respetados casi a lo largo de dos décadas. Y nuestro mensaje, a mi modo de ver, ha sido positivo. Hemos llevado confianza y hemos resuelto situaciones creadas por mala aplicación de las leyes, o de decisiones injustas, en particular en poblaciones y municipios donde el control del gobierno central es más difícil.

4. ¿Como evaluaría la información reportada sobre Cuba por otras cadenas en relación a la suya (ejemplo: CNN en español, TeleSUR, Televisión española, etc.)?
 No voy a proponer a CNN o la TV española como ejemplos imitables. Las conozco y me percato de su capacidad de manipulación. La objetividad de que blasonan es un simple slogan. En fin, TeleSur puede darle a la TV cubana lecciones. Al menos, ese podría ser una guía para  nuestra Televisión,  que no se utiliza informativamente como la sociedad cubana necesita. Debo aclarar, sin embargo, que si la TV cubana a veces no es lo suficientemente informativa, le aseguro que nunca ha mentido. Habría que discutir si la omisión, o el permanecer en silencio, o reaccionar tarde es equivalente de mentir o manipular. Pero cuando estoy en el extranjero y leo u oigo una noticia importante sobre Cuba y me preguntan qué creo sobre ella, digo primeramente que me traigan un periódico cubano o me permitan ver la TV u oír la radio cubanas. Después de leer la versión de Cuba, entonces estoy en condiciones de emitir un criterio.

LA VARITA DE LOS DESEOS

LA VARITA DE LOS DESEOS

Luis Sexto

Hace un tiempo visité la isla de los “cien nombres”. Es decir, la  Isla de la Juventud, que se llamó también de Pinos, y Del Tesoro, De los Baños y, al principio de nuestros tiempos históricos, La Evangelista… Es siempre un viaje único, porque único es su paisaje, su aire. Conversé con mis colegas, en particular del semanario Victoria. Hablamos de nuestra profesión; analizamos nuestras insuficiencias, nuestros aciertos y renovamos el interés por ser dignos del oficio creador que ejerció José Martíl.

Mis dos días de estancia allí merecerían una de aquellas crónicas dominicales en primera persona, que tanto recuerdo, pero menciono el episodio en este espacio, porque voy a citar un texto que leí a mis compañeros pineros en una de nuestras charlas: un poema de El profeta, del libanés Kahlil Gibran. Lo leí porque, dije, nos sirve a los periodistas como un programa. “Y yo os digo que en verdad la vida será oscuridad a menos que en ella haya estímulo. Y el estímulo será ciego, a menos que haya conocimiento, y el conocimiento será inútil, a menos que haya trabajo. Y el trabajo será vacío, a menos que haya amor. (…) Las necesidades de los hombres cambian, mas no su amor, ni sus deseos de ver sus necesidades satisfechas por el amor…”

Es solo un fragmento. Y lo he vuelto a citar porque nos sirve a todos: a la sociedad entera en momentos en que a veces vemos incertidumbre; o somos pusilánimes hoy, o mañana entusiastas, y pasado mañana escépticos… Hemos de tenerlo en cuenta. Los seres humanos no nos asemejamos a programas de computación: no basta con oprimir una tecla y ya empezamos a reír, o a trabajar, o a creer, u a olvidar lo que nos falta.

Uno de los equívocos principales de las sociedades que han perecido bajo los escombros de su retórica, ha sido soslayar el hecho irreversible de que el Hombre, el género, está compuesto por pasiones, deseos, y necesidades de índole material y espiritual. Actuar como si no fuera así, desconocer que en la conciencia de la masa y de cada individuo la realidad se refleja condicionada, matizada por circunstancias específicas,  a la larga o a la corta puede derivar en fracaso, en desilusión.

Entrando en la materia que hoy distingue el debate en Cuba, creo que no se trata de empeñarnos ahora, por ejemplo, en una campaña ocasional por erradicar el marabú, después de tantos años de indiferencia ante ese comején de nuestros campos. Claro, hay que erradicarlo. Pero para siempre. Y para ello hace falta desmontar el marabú mental; esos paños de autocomplacencia que nos hacen creer que la vida camina según nuestros deseos y a impulso de nuestra inacción. Y nos desvían confundiendo la apariencia con la esencia, el efecto con la causa. No; no es que los cubanos seamos vagos, como leí hace poco en un reportaje…

Marx habló de la utopía posible. Lenin de la utopía que la revolución puede hacer posible, aunque parezca imposible. Pero entre convertir lo imposible en posible, hay un trecho, una ruta que zigzaguea, que por un tiempo demora, se aplaza. Lo demás es ajustar la realidad a un modo inconsecuente de observarla y juzgarla.

Si ayer Cuba tenía la tarea de rescatar la independencia y hacer la Revolución, hoy las tareas se multiplican por un número inconcebible de complejidad: hemos de preservar la independencia conquistada  y salvaguardar y enriquecer la Revolución. Y hace falta, pues, que haya estímulo, y que el conocimiento signifique empleo, utilidad, creación para el que lo adquirió, y que el trabajo atraiga a hombres y mujeres por que les llene la vida de sentido y satisface sus necesidades. Habrá cosas posibles e imposibles… Habrá que hacer las posibles para después continuar en ruta hacia lo que ahora podrá parecer imposible.

La magia transformadora no radica solo en la varita de los deseos ni en los sueños. Perdura en el amor al trabajo y su base racional, y en la inteligencia que adecua, prevé, decide, y que como dice el poeta Gibran, no asegura que posee la verdad, sino una verdad, que dará paso a otras. Así, creo, piensan los hombres de ciencia y conciencia. (Artículo publicado en Juventud Rebelde)

 

NUEVO EDITORIAL EN DEFENSA DE ORTEGA

 Espacio Laical asegura que existe una estrategia para “eliminar al cardenal Ortega”

La revista Espacio Laical, del Consejo Arquidiocesano de Laicos de La Habana, salió en defensa del cardenal Jaime Ortega, acusado en los últimos meses de plegarse a los intereses del régimen y duramente criticado después de que en una conferencia en Estados Unidos llamara delincuentes a opositores que ocuparon un templo en La Habana días antes de la visita a la Isla del papa Benedicto XVI.

Sin especificar cuáles, la publicación alertó de la supuesta existencia de "ciertas facciones" que "han urdido una estrategia" con "el propósito de eliminar al cardenal y deshacerse de la línea política que éste ha promovido".

"Para lograrlo se ha concertado un frente que se propone atacar al arzobispo de La Habana y a los proyectos que desde la Iglesia intentan darle cuerpo a esta línea pastoral, que posee implicaciones políticas y sociales", dijo.

Añadió que "no se trata solo de ataques personales contra el cardenal", sino de "una guerra contra toda una línea evangélica que aspira a cambios positivos y serenos, graduales e incluyentes, ordenados y pacíficos, que logren articular un renovado modelo sociopolítico para Cuba".

La publicación acusó asimismo a la disidencia y al exilio de no tener "proyectos claros y universales para el destino de la nación" y de seguir "agendas dictadas desde fuera", en línea con el discurso del régimen, que describe a los opositores como "mercenarios" de Washington.

"Desde hace más de 30 años la Iglesia Católica en Cuba ha venido cincelando una propuesta de diálogo entre todos los cubanos, como metodología imprescindible para avanzar hacia una mayor concordia nacional", dijo Espacio Laical en un editorial firmado por José Ramón Pérez, Roberto Veiga, Lenier González y Alexis Pestano y titulado "Compromiso con la verdad".

Como ejemplos citó "la Carta Pastoral El amor todo lo espera, los cientos de pronunciamientos de los obispos cubanos, la labor desplegada por el laicado desde varias publicaciones eclesiales", la visita de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI a la Isla y el reciente diálogo con el Gobierno cubano, entre otros elementos.

"Es posible afirmar que en los escenarios cubanos no ha existido otro actor social que se haya comprometido de forma tan radical en la construcción de una alternativa global de cambios positivos para Cuba", dijo la publicación. "Una personalidad clave en este camino, siempre crispado y zigzagueante, ha sido el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana", añadió.

"Figura clave"

Ortega "se ha consagrado a la construcción de una hoja de ruta que prefigura un camino de cambio gradual, pacífico, inclusivo, sin traumas para el país", afirmó Espacio Laical.

Señaló que el arzobispo ha desplegado "una agenda de diálogo amplia, en constante interacción con muchos ciudadanos, intelectuales, académicos, grupos de la sociedad civil, otras denominaciones religiosas, miembros del Gobierno cubano y del cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, la Santa Sede, gobiernos de otros países, la Iglesia que peregrina en Cuba y en otras partes del mundo, así como con actores sociales y políticos cubanos situados en el exilio de Miami y en otras regiones del mundo".

"Todo ello lo ha llevado a conseguir una posición de liderazgo que ha desbordado lo estrictamente pastoral para convertirse en una propuesta de transformación ordenada y gradual del orden nacional", consideró.

"Esta gestión del cardenal Ortega nunca ha representado una aceptación acrítica de lo mal hecho por las partes del espectro nacional", señaló Espacio Laical.

"Unas veces en público y otras en privado, ha cuestionado el quehacer político opositor dentro y fuera de Cuba, que suele caracterizarse por criticar, condenar e intentar aniquilar, sin proyectos claros y universales para el destino de la nación", dijo.

La Iglesia "no puede comulgar con proyectos monitoreados y acoplados, en muchos casos, a agendas dictadas desde fuera de la Isla y sin un distanciamiento crítico claro sobre las medidas de bloqueo contra nuestra Patria", agregó.

Resaltó que Ortega fue "la única voz que, desde la Iglesia, condenó, sin ambages, el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y de otros oficiales de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior, el hundimiento del remolcador 13 de Marzo, los ataques del comandante Fidel Castro contra monseñor Pedro Meurice y los llamados actos de repudio".

El cardenal ha tenido además "un protagonismo destacado en la preparación de todos los documentos episcopales emitidos sobre la realidad del país" y "ha intercedido anónimamente por la liberación de miles de presos políticos y comunes que no forman parte de esta última oleada conocida públicamente", dijo Espacio Laical.

"Odio y escasa inteligencia política"

Según la publicación, para Ortega "la solución definitiva para Cuba pasará por una metodología política signada por el encuentro, el diálogo y el consenso".

"Pero esto no es aceptado por muchos que, cargados de odio, de prejuicios y en algunos casos hasta de escasísima inteligencia política, prefieren derrocar al actual Gobierno y conseguir un triunfo que nuevamente excluya a los adversarios", acusó el editorial.

"Este tipo de victoria, por supuesto, podría conducirnos hacia un cambio político y económico, pero no hacia el necesario equilibrio nacional de inspiración martiana, en tanto muchas veces sus promotores parecen empecinados en excluir a todos aquellos que de alguna manera apoyan o han apoyado a la dirigencia de la Revolución", dijo la publicación.

"Dicha pretensión podría cincelar nuevos mecanismos electorales, que tal vez satisfagan a ciertos sectores políticos, pero serían reglas deficitarias de un verdadero contenido democrático y reconciliador", opinó.

 

 

¿OPINIÓN VS ÉTICA?

¿OPINIÓN VS ÉTICA?

Luis Sexto

La foto muestra una escena familiar en un sitio de Cuba en 1957.

Excusen si me repito, pero complazco la petición de un forista

Gusto de tener presente un apotegma del brasileño Leonardo Boff. El ex sacerdote y teólogo de la liberación recomendaba que, ante un debate, una crítica,  había que partir de una perspectiva ética más que de un punto de vista “meramente político”. Lo cual para mí significa que ningún juicio político sin ética es honrado. "Importa, decía Boff, que  comencemos por ser honestos”. Y dejemos que la realidad se muestra “tal cual es”.

Por lo regular, cuantos enjuician a Cuba y sus circunstancias en Washington, Miami, Madrid, o en cualquiera de los medios de prensa dominantes y globalizadores del planeta, esconden la realidad cubana. También la esconden en los tea party de los crepusculares grupúsculos anexionistas locales.

Unos y otros aducen que los problemas actuales de Cuba son provocados por el estado socialista. De lo que resulta que el organismo político, social y económico que tanto ha realizado por el país y sus habitantes es el culpable de las espinas del período especial. Es decir, culpable de los apagones -cuando los hubo de modo casi general-, la Revolución que electrificó el 95 por ciento de un país inelectrificado; culpable de la escasez de medicamentos, la Revolución que graduó a más de 70 000 médicos sobre los 6 000 de 1958; culpable de las enfermedades, la Revolución que extendió a 78 años el promedio de vida de los cubanos que hace cinco décadas vivían unos 62; de las dificultades escolares, la Revolución que enseñó a leer y escribir a un 40 por ciento de analfabetos y graduó un millón de profesionales; culpable de los salarios deprimidos, la Revolución que convirtió el trabajo en un derecho popular y un deber estatal; culpable de ciertos desvalores, la Revolución que enseña la solidaridad, el amor al semejante, el predominio del ser sobre el tener...

Ese es el análisis. Exactamente. Realidad atribuida única y fanáticamente a los presuntos errores –que no excluyen numerosos reconocidos y rectificados o por rectificar- y a la "voluntad destructora" de cuantos gobiernan en Cuba. Nada, desde luego, de lo otro: la obra levantada. Los problemas resueltos. Los empeños por resolverlos. Y el apoyo de una mayoritaria decisión ciudadana. Y nada tampoco de lo de más allá: la guerra sucia de EE.UU. El bloqueo. Las leyes extraterritoriales. Eso no cuenta. Que si Cuba afronta iliquidez financiera, y el FMI y el Banco Mundial no le prestan dinero como prestan todos los días a cualquier Estado, porque EE.UU. se opone, culpa es del gobierno cubano.

Y así, la realidad se escamotea descaradamente. Ese es el modo de actuar de “la libertad de cierta luz” vitriólica y vitrálica que busca generar la oscuridad. Estemos atentos. Se nos quiere ofrecer el cinismo como posición objetiva, justa y honrada. Y el cuento se reduce a este cuadro: te asfixio apretándote el cuello, y luego, sin soltarte, digo a todos que te estás ahogando. Te culpo. Y te lo reprocho. Actitud cínica. Y cinismo, define el diccionario, es impudicia. Desvergüenza.

CUALQUIER TIEMPO PASADO...

La historia es. Nunca podrá ser como pudo haber sido. Los hechos son impertinentes. Guárdelos en un par de medias desusadas. Y aparecerán de improviso en cualquier gaveta. Rodando. Rodando. En cosas de historia, la mentira no perdura. La nariz le crece al mentiroso.

Ahora parece estar de moda en Estados Unidos delinear la historia de Cuba como ciertos cocineros del desmán quieren que haya sido. Dicen en Miami, por ejemplo, que Batista fue un paradigma de patriota. Apelan a la desmemoria, que suponen posible en las nuevas generaciones, para con un pasado que no fue, invalidar el presente, que sí es. Porque, si el golpista del l0 de marzo fue un patriota, para qué revolución. Pero los hechos, los hechos... Basta ojear algún resumen histórico de la mafia norteamericana, digamos la vida y milagros de Lucky Luciano. Y de pronto, Batista, ahí, facilitándoles el acceso a Cuba, y a los casinos, los hoteles, la trata de blancas y el tráfico de drogas,  a los negocios azucareros. Y también cobrando por los favores. ¿Patriota? Venga usted a ver.

Dicen también que en los años 50, en particular en 1957, había mejores índices de salud que hoy. Lo dijo hace unos años una funcionaria, muy alta, de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana. ¿Sabrá ella lo que dijo o es que alguno de los habituales  comensales de Malecón y M  quiso agradecer las lonjas de cerdo con un aporte estelar en la campaña contra la Revolución?

Y ahora, en mi blog, algunos o algún forista dice que cualquier tiempo antes de la Revolución fue mejor, al menos en lo referido al campo.Todo es posible. Pero vayamos a los hechos. A los hechos. Y en mi archivo, que vale tanto como haber vivido cien años, encontré el folleto que los desmiente. No es mi memoria, ni la de tantos cubanos que sufrieron aquellos tiempos. Son los papeles que traen desde el pasado la acusación contra aquel mismo pasado.

Un folleto de la Agrupación Católica Universitaria (ACU) resume una encuesta que esa asociación, caritativamente inquieta por la realidad del país, aplicó entre la población dedicada a los trabajos agrícolas en 1957. Se titula Por qué reforma agraria. En ese año, cito, “la población trabajadora agrícola que se puede calcular en 350 000 trabajadores y dos millones cien mil personas, sólo tiene un ingreso anual de 190 millones de pesos”. Y sigo citando: “Es decir que a pesar de constituir el 34% de la población, sólo tienen de ingreso el 10% de los ingresos nacionales.”

El folleto, el número 23 de la serie B – Apologética, expone, además, que el índice de desnutrición  “es de 91%”. Y “presuntamente un 14% padece o ha padecido de tuberculosis”, un 13% la tifoidea,  y “un 36% declara sin lugar a dudas que se halla parasitado”. Y “sólo un 8% recibe atención gratuita del Estado. Y la opción de un “80.76%, el médico “pago”. Pero de acuerdo con el salario promedio de 45 pesos en una familia promedio de seis personas, “resulta evidente que en la mayor parte de las enfermedades no reciben ninguna atención médica”.

Hay mucho más. Y la fuente es excesivamente confiable. Porque, cuatro años más tarde, varios de los que fueron integrantes de la ACU sirvieron a la CIA, o conspiraron contra la Revolución. Y otros emigraron hacia Norteamérica. Y no creo que allá se desconfíe del criterio de cuantos sirvieron o  sirven a los Estados Unidos en su guerra contra la Revolución de 1959. Al pasado, señores, no se le provoca. Sus huellas son demasiado visibles. ¿Les presto el folleto? ¿O quieren el censo de 1953?

 

SI FUERA PERRO NOS MORDIERA

SI FUERA PERRO NOS MORDIERA

Luis Sexto

Tal vez me reprochen afiliarme al tremendismo por que diga que el campo cubano arrastra históricamente una maldición: perder valores frente a la ciudad. ¿Tendré acaso que repetir el dicho de que Cuba es La Habana y los demás paisaje, o evocar esa imagen de la más obscena poética urbana de que para guardarraya la calle Galiano?

Y ahora, si se disgustan, dejen de leerme, porque voy a afirmar que esa psicología alérgica al campo y a los trabajos agrícolas sigue vigente. ¿O alguien piensa que se metió en las cuevas como una cimarrona para envejecer y morir lejos de los ladridos del amanecer?

Nuestra agricultura es todavía pobre. Pobre en frutos y en brazos y en inteligencia, aunque ahora también en recursos. Lo que no falta es la tierra: está ahí, expectante, a veces resignada. Falta, en cambio, amarla como matriz de la abundancia, en vez de empequeñecerla aprisionándola en la improductividad, como si con ellos la hiciéramos mayor. 

¿Ofendo si afirmo que predomina en nosotros, los cubanos, la visión del contemplativo, del usurero que acaricia la alcancía de la cual no extrae ninguna moneda? ¿Puede explicase con otro símil que la agricultura siga estragada, raquítica? Y no es por déficit de exhortar, clamar. Porque si algo abunda, son las exhortaciones. Pero se echa de menos, al parecer, el rigor sobre quienes todavía presumen ver en la agricultura una oficina desde donde administrar arbitrariamente. De ese modo, podrían enrarecer el clima de creatividad, cuya distorsión es peor que la sequía o el exceso de agua. Cuán limitador resultaría que, otorgada la tierra del Estado, alguno de los usufructuarios reciente del decreto ley 259 fueran observados a través del ojo de una aguja, como posibles usurpadores, cuando el  marabú físico, adelanta en su extinción.

Pero este podría persistir si el mental tarda en desarraigarse. Y es comprensible la demora. Porque durante décadas ciertos sectores de la agricultura fueron sometidos a la manipulación burocrática, o a decisiones irreflexivas, sin consultar a cuantos sabían  cómo trabajar y tratar la tierra. Y, como desvalor agregado, ciertos administradores carecían de la cultura agraria y de otra cultura tan importante como saber tratar a los seres humanos. Porque la agricultura y su gente no se administran; se encauzan. Cuántas veces oí repetir: la caña no se limpia con machete, y luego, ante una voz autoritaria, el molote de movilizados iba como en una carga, machete en mano, a dejar parte de la hierba y a lastimar las cepas.

En ámbitos de la economía y de la sociedad, pocas cosas son hoy, sin haber sido ayer. El entramado de facilidades conquistadas por la Revolución se cubrió de limitaciones, en vez de propiciar la satisfacción. A veces, la agricultura fue el sector peor pagado, y las oficinas crecieron como la peor de las yerbas. En 1964, Fidel denunció esa desviación. Después, tan temprano aviso fue consumido por una actitud que prefirió, al esfuerzo, una especie de inmovilidad sobre ruedas.

Por supuesto, si esa actitud aún subsistiera –y pudiera estar colándose entre unos u otros- habría, pues, que continuar liberando las fuerzas productivas, facilitando  la capacidad del productor para decidir y trabajar. La tierra necesita que el agricultor la ame y la cuide, y para que la ame y la cuide, el trabajador ha  de experimentar la certeza de poseer el fruto de su labor, y venderlo sin trabas y cobrarlo también sin dilaciones, y sobre todo trabajar sin que algún inspector, con fiebre  administrativista, aparezca ahora y después, y amenace con quitar la tierra. La ley solo ha de servir para orientar, ordenar, y reordenar cuando se incumpla; no para atemorizar.

Esas acciones que restringen o enrarecen lo que el Estado ha legislado, tienden a la separación artificial entre la tierra y el productor. Y si estamos preservando a la tierra de la concentración para salvar la justicia, tan negativa como la concentración en pocas manos resulta que muchas manos no trabajen la que poseen, porque falta sensibilidad y convicción para percatarse de que no hay nada peor que carecer de alimentos.

Entre tantas cosas que faltan en el campo cubano, a más de lo dicho, falta recuperar la cultura campesina, reanimar la vida y los servicios en bateyes, en caseríos de tierra adentro, de modo que el trabajador agrícola, en cualquier tipo de propiedad, se sienta y se convenza que hoy, y por mucho tiempo, es el trabajador más importante de Cuba. Sin embargo, en la práctica, a veces la soga se rompe por lo más delegado. (Publicado en Juventud Rebelde)

 

EL TERRORISMO EN MIAMI Y SUS CÓMPLICES

Por Max Lesnik

Reconocido periodista cubano radicado en Miami

La bomba incendiaria  que destruyó  las  oficinas  de  la  empresa  de  vuelos a Cuba Airlines Bróker  que  opera  la  señora Vivian Mannerud  no solo  abrió  viejos  recuerdos  de  cuando  en  Miami  estallaban  bombas  por  doquier con  franca  impunidad  para  los  terroristas disfrazados  de  “patriotas cubanos”,   sino  que  además  ha servido  para  demostrar  de  nuevo  la  simpatía  o  cobardía  de  los  funcionarios  públicos  electos  del  sur  de La Florida, porque  ninguno  de  ellos  ha  tenido  la  valentía  de  condenar  públicamente este  acto  criminal  que  mancha  la  imagen  de  toda  la  comunidad  miamense.

El primero  en hacer  silencio cómplice  es  el  propio  James  Cason, Alcalde  de  Coral  Gables,  ciudad  donde  fue  perpetrado  este  acto  terrorista.  Cuando  era Jefe  de la  Sección de  Intereses  de  Estados  Unidos  en Cuba  hablaba  más  de  lo  que debía.  Ahora  se  calla  la  boca  cuando  su deber  es  condenar  el  terrorismo aunque  moleste  a  sus  amigos  de  la  extrema  derecha cubana  que  lo  apoyaron  en  su elección  alcaldicia. Similar  actitud  complaciente  con los  terroristas,  han  adoptado  el  Alcalde  del  Condado  Miami-Dade,  el  de la  ciudad  de  Miami  así  como  el  de  Hialeah  y  el  resto  de las  municipalidades  que  integran  este  Distrito Metropolitano    del  sur  de  La  Florida  en el  que  viven  la  gran  mayoría  de  los  cubanos  de  Estados  Unidos.

De  los  Congresistas  cubano-americanos  del  sur  de  La  Florida,  Ileana  Ros, Mario Díaz Balart  y  David  Rivera  así como  del  Senador  Republicano    también de origen cubano  Marco  Rubio, sería  pedir  demasiado   una  condena  a  este  acto  terrorista.  Como  todos  ellos  han  manifestado  su oposición  a  los  viajes  humanitarios  a  Cuba, no se  puede  esperar  una  condena  de  su  parte   a  quienes  piensan  de  la  misma   manera  que  ellos.  

De  la  prensa  poco   o  nada  se  podría  esperar. Ni de  la  Sociedad  Interamericana  de Prensa,  la  cacareada  SIP ni  del Miami  Herald  que  desde  hace  mucho  tiempo  renunció  a  la  misión  de  todo  periódico  vocero  y guía  de   una  comunidad cuyo primer  deber  es  condenar  editorialmente todo  acto  de  violencia  criminal que  se  cometa por cobardes  terroristas,   independientemente de  quienes  sean  las  víctimas  o  los  victimarios de  cualquier  credo o  ideología  que  sustenten.

Si  mañana  una  bomba  destruyera   las oficinas  de  cualquiera  de  esos  políticos  de  mala calaña  o  la  redacción   de El  Herald,  la  SIP  o  los  estudios  de  cualquier  emisora   de radio  o  Canal  Cloaca  de  Miami,  todos  los  periodistas  de  Radio-Miami  estaríamos  en  primera  línea  condenando  ese  acto  terrorista atentatorio  a  las  libertades  civiles, aun  de  aquellos  que consideramos nuestros  irreconciliables   adversarios.  Es  cuestión de  principios.

Dicen algunos que  el  terrorismo  en Miami  es  cosa  del  pasado. Pero nada  más  lejos de  la   verdad.  Hay   silencios   más  evidentes  que  el  restallar  de   una   bomba. ¿Complicidad   encubierta   o  simplemente  cobardía?  O quizás  lo  que  es  peor,  las  dos  cosas  a  la vez. Por  qué  no.

(Fuente: Réplica de  Radio-Miami,  Max Lesnik)