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PATRIA Y HUMANIDAD

HONDURAS Y EL CONSENSO

HONDURAS Y EL CONSENSO

Por Lorenzo Gonzalo

 

En medio del retroceso que significa el golpe militar perpetrado en Honduras y sobre todo del sufrimiento que eso ocasionará al ciudadano común, exponente de las mayorías, su ocurrencia ha servido para que un mundo posible, encuentre bases en la unidad consensual surgida a partir de ese golpe.

El aspecto esencial para las bases de ese consenso ha sido la actitud del Ejecutivo estadounidense respondiendo con prontitud para condenar la ilegalidad del golpe. Esta respuesta fue esperada con ansiedad, especialmente por los países del Hemisferio latinoamericano y caribeño, desde las primeras horas del golpe. Dicha acción se añade como un ingrediente nuevo que, de sostenerse, contribuirá a forjar la esperanza de un futuro mejor en el orden de las relaciones internacionales.

Esa pronta respuesta levanta nuevas expectativas para confiar que las promesas del nuevo Presidente de Estados Unidos, no se vayan por el vertedero. Las mismas han consistido en diversos pronunciamientos donde, al menos de palabra, ha manifestado distanciarse de las políticas injerencistas practicadas por todas las generaciones de anteriores Administraciones y cuya finalidad fue imponer a los países subdesarrollados el tipo de Estado y organización política, asumidas por Washington como las únicas idóneas.

 

A pesar de las presiones y la oposición que el Presidente Obama confronta para poner en marcha su nueva visión de lo que debe ser Estados Unidos dentro del contexto de las naciones, la jerarquía que su mandato le otorga, le ha permitido imponer algunos de esos criterios. Aun cuando solamente los ha instrumentado a medias, al menos ha podido expresarlos y repetirlos, a contrapelo de las críticas de quienes estiman que Estados Unidos tiene la necesidad y por ende el derecho, de controlar todos los rincones de la geografía.

El golpe de Honduras y la inmediata respuesta del Presidente de Estados Unidos, si no afirma la seguridad de marchar en semejante dirección permite confiar al menos, que las posibilidades para dicha transformación son posibles y como consecuencia de esto, un orden internacional más estable pudiera surgir.

Obama ha sido criticado por quienes defienden la independencia de sus países y comprenden que las ingerencias de los países desarrollados en sus asuntos internos, han sido un impedimento para la creación de infraestructuras adecuadas tanto en lo económico como en lo político y han alimentado el protagonismo de las oligarquías surgidas durante la época de la colonización del Sur americano y del Caribe, sin excepción alguna.

A pesar de sus manifestaciones y su actuación en foros hemisféricos como la Cumbre de Las Américas y la reunión de la OEA en San Pedro Sula, la lentitud del gobierno de Estados Unidos para cambiar su política hacia  Cuba, ha hecho dudar de las posibilidades reales del Presidente estadounidense.

Sin embargo, su actitud referente a los sucesos de Honduras, a contrapelo de las presiones mencionadas, incluso bajo la acusación de algunos orates, diciendo que su actitud marcha a la par de la izquierda radical del Hemisferio representada por Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, prueban que Obama pudiera contar con espacios que le permitan instrumentar algunas acciones esenciales para un cambio de la política exterior estadounidense.

Durante los pocos meses que Obama ha estado en el poder y a pesar de sus declaraciones novedosas y atípicas en boca de un gobernante de Estados Unidos, ha continuado siendo objeto de críticas por ciertos intelectuales de izquierda que, en su desafuero ideológico, se identifican con una radicalidad muchas veces irracional. Al mismo tiempo ha sufrido ataques de una derecha que se identifica en su fanatismo con los anteriores y que son tan incapaces de comprender las necesidades de cambio, como esa izquierda lo es para entenderlos como proceso y no como acciones divorciadas de las realidades materiales y la conciencia social del momento.

Los sucesos de Honduras van a imprimirle cierta impronta a esa visión de la izquierda.

El extraordinario sentido político de un dirigente como Fidel Castro, a través de diversos artículos, ha calado en el espectro ideático de Obama y ha dejado espacios para otorgarle el beneficio de la duda respecto a la honestidad social y política de su pensamiento.

En medio de los acontecimientos hondureños el Presidente venezolano Hugo Chávez, sin abandonar la desconfianza que ha caracterizado el sentimiento de los países pobres respecto a todo cuanto hace Estados Unidos, ha señalado la existencia de “más de un Estados Unidos”. Por primera vez, en declaraciones políticas públicas, un gobernante de izquierda reconoce la existencia de grupos de poder diferenciados por sus concepciones sociales y políticas, dentro del “establishment” estadounidense. No se trata de la simple y real separación entre gobierno y pueblo, ni de aquella tan manida de “poseedores y desposeídos”, sino la de un poder enfrentado por cuestiones socio políticas, desde posiciones esencialmente diferentes.

La incidencia social de las declaraciones de los líderes políticos, tiene más peso que cualquier manifiesto rubricado por todos los intelectuales sociales del mundo. Esto no ocurre necesariamente porque los líderes puedan tener razón, sino por la influencia directa que les da la magnificencia del poder.

En este caso la coincidencia de opinión y la compresión de la compleja realidad del poder estadounidense por la mayoría de la intelectualidad y periodistas de izquierda y por líderes como los señalados, contribuyen a un consenso cuyos resultados pueden llegar a ser el amanecer de un nuevo sol en el horizonte de la América y el Caribe.

 

 

QUÉ HABREMOS HECHO MAL

Por Luis Sexto

 De la columna Coloquiando en Juventud Rebelde, La Habana

El mensaje de un lector pregunta qué “hemos hecho mal para que tengamos que restablecer tantas cosas”. Y confiesa que  le duele el término restablecer, porque implica que lo establecido una vez se “desestableció” en algún  momento. Uno comprende que el remitente siente el melancólico disturbio de la pérdida. Pero si tenemos la oportunidad de restablecer, de refundar, aprovechemos la nueva oportunidad. Y démosles a ambos términos un sentido más completo: restablecer o refundar  previendo que esas cosas cuya pérdida se lamenta, puedan perdurar sin trastornos.

Desde luego, hablo solo como periodista que piensa un tanto políticamente. Algo he aprendido en el vivir. Algo también sé de valores y tesoros perdidos. Lo que  se pierde deja el vacío, la nostalgia, incluso la desconfianza. Pero para restablecer habrá, primeramente, que reflexionar en eso mismo que nuestro lector pregunta: qué habremos hecho mal. Con lo cual, estaremos cimentando, con base firme, la reconstrucción de lo perdido, para ser nuevamente hallado.

Un detalle curioso: al meditar en nuestros probables errores, uno puede percatarse de que tal como establecimos lo que hoy sentimos perdido, el destino era precisamente la pérdida. Parece fácil comprenderlo ahora; antes, no, por la relativa oscuridad que los afanes acometidos con sumo fervor, pueden ocasionar. Porque entre las urgencias de llegar a las estaciones previstas en un itinerario nutrido por ideales de igualdad y sueños de mejoramiento, puede  la carreta ubicarse delante de los bueyes y no verse la distorsión hasta tanto la yunta se canse de empujar con el frontil la mole que apenas avanza. Resulta evidente: lo que se hala, al menos cuesta arriba, llega más rápido y seguro que lo que se empuja en un denuedo de la voluntad.

Hoy, cuando lamentamos la pérdida de la productividad, y la disciplina laboral, la financiera, la económica, la vial, la escolar, nos inquieta cómo restablecerlas. ¿Acaso volviendo a atornillar las juntas, los angulares, las vigas en la misma posición, con las mismas herramientas? Si nos empeñáramos sobre el mismo diseño, tal vez usaríamos el sistema de reconstruir sobre el mismo error con la misma visión total o parcialmente errónea de un momento.

Soy sincero al afirmarlo: me regocijo que podamos restablecer. Restablecer en la continuidad de principios y fines, pero con la suficiente madurez para reconocer que lo que ya no pudo ir más allá y se deshizo, necesita de la dialéctica del cambio. Un cambio que empiece por demoler estructuras mentales acomodadas a vías y métodos que ya recibieron, por mano de ese aduanero riguroso y severo que es la vida, el sello de “material en mal estado”. Por ejemplo, ¿podríamos lograr estimular el trabajo sin cederle al individuo una parte de la responsabilidad sobre sus necesidades y aspiraciones?

Me parece que ello podrá lograrse con el nuevo Decreto ley 268, que modifica el régimen laboral. Cómo podía convertirse el trabajo en único y legítimo origen del bienestar de los individuos, la familia y la sociedad, si el trabajo reducía su alcance por la rigidez del orden que lo regimentaba. Por tanto, lo más recomendable ahora resulta reconstruirnos sobre “lo hallado”. No sobre “lo perdido”.

 

 

 

PRUEBAS DE CÓMO DESINFORMA LA PRENSA HONDUREÑA

Por Juan Marrero


Silencio al descontento y apoyo al golpe. Invitamos a revisar las ediciones digitales del miércoles Primero de Julio de tres de los más importantes periódicos hondureños –La Tribuna, El Heraldo y La Prensa de San Pedro Sula-

La gran prensa impresa y digital de Honduras continúa silenciando y manipulando la información sobre lo que pasa en el país. Nada mejor para demostrarlo que señalar cómo están enfocando sus artículos e informaciones los periódicos El Heraldo, La Tribuna y La Prensa de San Pedro Sula, tres de los más importantes de ese país centroamericano. Internet ofrece ahora la posibilidad de hacer un análisis diario en ese sentido. 

Veamos lo que publicaron en sus ediciones del miércoles (1 de julio) esos diarios que son miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), y que supuestamente deben ser respetuosos con la objetividad, la verdad y la libertad de prensa y expresión en su país: 

La Tribuna.-   

Toda su portada es dedicada a una concentración convocada por los golpistas con una gran foto en que aparece el presidente usurpador Roberto Micheletti –o mejor decir Goriletti o Pinochetti como indistintamente ha sido bautizado--, y una frase de su discurso prometiendo que “se respetará el proceso democrático”.  

Otro titular: “El Congreso enseñará al mundo que se respetó la Constitución”.  

Y otro más: “Miles de catrachos alzan su voz en defensa de la paz y la democracia”

El video que se inserta en esa portada digital es el discurso de Micheletti, que se anuncia con el título: “Micheletti: nadie puede estar por encima de la ley” 

Otra de las fotos publicadas tiene el siguiente titular: “Militares no traicionaron, defienden la Constitución”. 

El periódico ofrece, además, una información extensa sobre una rueda de prensa del Fiscal General de la República, Luis Alberto Rubí, y a él se atribuyen las siguientes palabras: 

“No hay nada contra los periodistas partidarios de Zelaya. Pueden volver a sus centros de comunicación y ejercer su trabajo normalmente” 

“Es lamentable que la comunidad internacional no tenga información clara sobre lo que acontece en el país. Hay desinformación. Honduras es un país constituido por leyes y vive en un Estado de Derecho”. 

Cuando este periódico se refiere a las agresiones contra periodistas lo hace diciendo que “los simpatizantes de Zelaya se dedican en sus manifestaciones a agredir a los comunicadores sociales”. “Las turbas agraden a reporteros gráficos y a periodistas…” 

La Prensa de San Pedro Sula.- 

El titular principal, con una foto de la manifestación a favor de los golpistas, dice: “”No al chavismo, no a Cuba, claman miles de hondureños”. 

Otro: Gobierno inicia gran diálogo nacional. 

Y en una nota editorial se dice: “Lo que los hondureños hemos logrado no tiene marcha atrás, no vamos a permitir que nadie viole la Constitución, nunca más”. 

Refiriéndose a la labor de los medios de comunicación y de la prensa,  en un trabajo que titula “Hasta Al Jazeera cubre la crisis” este periódico afirma que “la imagen de Honduras debe limpiarse a nivel internacional. Los periodistas se darán cuenta que nunca hubo un Golpe de Estado”.  

El Heraldo.- 

Merece también un destacado espacio la manifestación que hubo en Tegucigalpa a favor de los golpistas, así como las declaraciones de Micheletti. 

Otra nota dice que se ha iniciado una ofensiva del gobierno de facto para llevar información al mundo. Y en ella se expresa:  Los medios de comunicación internacional han comenzado a reconocer a Micheletti como el presidente constitucional de Honduras, contrario a lo que había sucedido en días anteriores, cuando se anunciaba que el país había sufrido un golpe de estado. 

Y tiene una sección a la derecha que titula Crisis en Honduras/Minuto a Minuto. La primera nota dice: “Buena noticia: Israel y Taiwán reconocen al gobierno de Micheletti”, es decir a los golpistas. Hay otras notas, en esa misma sección, que expone criterios de lectores de El Heraldo en Estados Unidos que felicitan al periódico por la “buena información” que reciben.  

COMENTARIOS NECESARIOS 

Hasta aquí lo publicado por esos periódicos hondureños. A continuación algunos comentarios nuestros:  

Les confieso que en mi medio siglo de ejercicio periodístico jamás me había tropezado con las portadas de tantos periódicos en que se hayan concertado para decir tantas mentiras. La realidad que pintan es totalmente diferente a las imágenes que hemos podido ver a través de TeleSur o las fotos que numerosos medios de otros países han publicado sobre la rebelión popular y la brutal represión del Ejército y la Policía. 

Ni El Heraldo, La Prensa y La Tribuna hacen alusión en sus informaciones a las diversas acciones de protestas que realizan los sectores populares en toda la nación hondureñas que denuncian el golpe de Estado y exigen el regreso de Manuel Zelaya a la presidencia de la República. Y cuando lo hacen se refieren a “actos vandálicos” de las turbas.  

En lo único que podemos estar de acuerdo con esa prensa hondureña que apoya a los golpistas es que algunos medios de comunicación internacionales, efectivamente, dieron cobertura a la manifestación en Tegucigalpa a favor de Micheletti. Lo hizo, por ejemplo, CNN y su conductora Gloria Umaña dijo que se trató de “una manifestación pacífica, entusiasta y que coincide con la postura de muchos televidentes que quieren que el mundo sepa que muchos hondureños apoyan lo que sucedió en su país”. 

Esta cadena estadounidense había, anteriormente, ignorado las masivas  demostraciones populares y la represión del ejército y la policía contra ellas. Actuó, en fin, de manera tan parcializada como lo hace la gran prensa hondureña, que no es más que una astilla de ese mismo palo.  

Por cierto, la agencia venezolana Aporrea hizo nota que  CNN sacó del aire al presidente Obama cuando daba respuesta a una pregunta de un periodista sobre lo sucedido en Honduras, en ocasión de la visita a Washington del presidente de Colombia, Alvaro Uribe. La cadena hizo un pase a Buenos Aires para informar sobre los comicios legislativos en Argentina. El lenguaje de CNN ha cambiado sustancialmente en los dos últimos días: antes hablaba de golpe en Honduras y lo ha cambiado por “sucesión forzada”. El término de “sucesión” fue utilizado por el presidente de facto Micheletti durante la rueda de prensa que ofreció luego de su autojuramentación, a los que CNN ha añadido la palabra “forzada”. 

SILENCIO ABSOLUTO 

Además de no reseñar las diversas protestas populares en contra del golpe de Estado en todo el territorio hondureño, estos diarios no han informado sobre los cierres de las diversas televisoras y radios de la nación centroamericana llevados a cabo por las fuerzas militares de Honduras. 

Asimismo, se ha silenciado las voces de los diversos miembros del Gobierno del presidente Zelaya , quienes han denunciado a través de llamadas telefónicas a la televisora continental Telesur, que son objeto de persecución por parte de las fuerzas golpistas. 

Una conjura mediática, sin duda, también está muy presente en los sucesos de Honduras.  

(Tomado de Cubaperiodistas)

 

 

 

EL PERICO ESTA LLORANDO, AJA, AJA, AJA.

Por Fray Antorcha

Desde Miami

Así reza el estribillo de una vieja canción cubana que interpretaba la Orquesta Aragón. Pero este que cotorrea cada uno de tus comentarios, Luis, más los de otros colegas, no es ni siquiera parecido a la del tema de marras. Este es un “perico rripiao

al que le vendría muy bien una buena dosis de perejil, p’a que se calle

           Realmente eres un gran demócrata, aunque te critique, porque le permites sus baboserías que solo un ser tan ignorante y tan falto de cosas más importantes que hacer, tiene tiempo para dedicarlo a pretender ocupar todos los espacios posibles, criticando cuanto se publique en tu columna.

           Tengo la impresión que esta “urraca parlanchina”, no tuvo una niñez feliz. Ni siquiera lo dejaron jugar a fabricar juntas de bueyes con las antiguas canecas de cerámica

en que venía la cerveza de sus tiempos. Que alguna vez soñó con ser Presidente de una Republica, General en Jefe y hasta dictador, como Hitler y Mussolini.

           Y tal parece que aun disfruta de su borrachera política, de sus sueños morbosos de imponer su criterios a todos los demás, como si todos los otros fuésemos unos tarados, cuando el debe ser poco menos que un “tarrupido”.

           A veces me parece que son tantas las tonterías que te envía, que el resto de los colaboradores se abstienen ya de escribirte, porque se les van las horas disfrutando de las barbaridades de este cavernícola. Y como que la risa es uno de los mejores remedios para la salud, para que ver películas de comedias en televisión, o en el cine, si este “Pedrusquito” nos sirve de entretenimiento y no nos cuesta un centavo.

          Y que te conste que este no es solo mi criterio, sino el de otros muchos que te leen y se divierten y no ven la hora de que la cotorra se acabe de caer del palo en que se posa.

           Me pregunto si ¿realmente se habrá creído que él es la voz de tu conciencia. Como creía ser también Pepito Grillo la conciencia de Pinocho?

           Porque realmente el grillito del cuento jugó un papel importante, en cuanto a influir en Pinocho, para detenerle el crecimiento de la nariz y las orejas de burros y ser un niño bueno y disciplinado.

           A este ya no le queda nada del niño que alguna vez fue, si es que lo fue, porque se me ocurre pensar también que lo criaron a base de jugo de limón en el desayuno y de vinagre antes de dormir, más acíbar en torno al seno materno, para que no lo mordiera.

             A este deben haberlo criado dentro de una bañera sin agua, jugando con taquitos de madera para que se le quitara la perreta y luego de adolescente, obligado a leer todas las novelas de Corín Tellado, las que le enfermaron su imaginación.

             Te considero viejo. Deja de hacerle caso a esta tiñosa parada en el tiempo lejano, al cual seguro, seguro, no vamos a volver, aunque tenga el hígado en salmuera y cada paso de avance de la Revolución se le convierta en una cucharada de aceite ricino. Y deja que el perico siga llorando, como el de la canción: Aja, Aja, Aja…

 

REACCIÓN INTERNACIONAL CONTRA EL GOLPE EN HONDURAS

El dulce panorama internacional que presumía el Gobierno golpista de Roberto Micheletti comienza a transformarse en un trago amargo. La reacción general de repulsa e indignación ha sorprendido en América Latina.

Una muestra sin mácula del rechazo unánime a la destitución del presidente de Honduras Manuel Mel Zelaya fue la decisión de un presidente conservador como el mexicano Felipe Calderón de acompañar a Managua a la depuesta canciller hondureña, Patricia Rodas, expulsada el domingo tras ser secuestrada en su propia casa por militares encapuchados.

"Más que un gesto simbólico de cara a la galería, es una importante señal de que Micheletti se encuentra solo", aseguró a Público un alto diplomático suramericano. Más aún. Ni un sólo país en el mundo ha movido una ceja a favor del golpe. La condena es total y la exigencia para la restitución de Zelaya, abrumadora.

 

Zapatero reitera su rechazo al Ejecutivo de Micheletti y da su apoyo a la OEA

Este lunes, el primero en subirse al ring de las condenas cargado con los más ácidos calificativos fue Hugo Chávez. El líder venezolano tildó de "trogloditas" a Micheletti y al jefe de las Fuerzas armadas hondureñas, Ramiro Vásquez. El presidente de facto de Honduras esperaba el golpe. Micheletti despertó este lunes templando gaitas en la soledad diplomática de un diario hondureño al asegurar que el regreso del depuesto Zelaya "sería aceptado siempre y cuando lo haga sin Chávez". Pero la maquinaria internacional ya está en movimiento.

En la reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) celebrada en Managua, el ecuatoriano Rafael Correa lanzó con furia todo tipo de descalificaciones contra el Gobierno golpista y concluyó señalando que ahora "sólo la resistencia civil podrá restaurar el orden democrático y sacar a ese grupo de usurpadores de la residencia presidencial".

Los ocho paises que integran el ALBA negaron la más mínima posibilidad a una hipotética negociación con Micheletti que facilite el retorno de Zelaya y anunciaron la retirada de todo el personal diplomático de Tegucigalpa. El propio presidente destituido indicó que no renunciara "nunca al mandato que el pueblo hondureño me otorgó".

 

El nuevo presidente dice que Zelaya tenía que haber sido encarcelado

La respuesta de su sustituto llegó en Radio Caracol: "El Ejército fue benevolente al permitir que el ex presidente saliera del país, cuando en realidad tenía que haber entrado a las cárceles nacionales por los delitos cometidos en diferentes circunstancias". Pero todos sus esfuerzos para lograr un sólo apoyo a la asonada son papel mojado.

La chilena Michelle Bachelet adelantó solemnemente que su gobierno "no reconocerá" al Ejecutivo de Roberto Micheletti. Aún más contundente se mostró el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al revelar que su país "estudia" la retirada del embajador de Honduras "si no se restituye al presidente Zelaya, el único que reconocemos".

Brasil contra el golpe

Fuentes cercanas al Gobierno de Brasilia aseguraron a este diario que su diplomacia mantiene "reuniones al más alto nivel para lograr salida inmediata del poder de Micheletti". Estas mismas fuentes indicaron que el gigante latinoamericano ha decidido ejercer su liderazgo continental de forma contundente: "El golpe desestabiliza el continente y abre la puerta a otros movimientos similares que son inaceptables".  (Tomado de: http://www.publico.es )

 

NOTAS SOBRE UN GOLPE

Por Eva Golinger

Caracas- El mensaje de texto que sonó en mi teléfono móvil esta mañana decía así: “Alerta, Zelaya ha sido secuestrado, golpe de Estado en marcha en Honduras. Difúndelo.” Ha sido un duro despertar en un domingo por la mañana, sobre todo para los millones de hondureños que se estaban preparando para ejercer por primera vez su sagrado derecho al voto en un referéndum consultivo sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución. Supuestamente, la disputa se centra en el referéndum convocado para hoy, que no es vinculante, sino sólo una encuesta de opinión para determinar si una mayoría de hondureños desean, o no, que se inicie un proceso para modificar su Constitución.

Una iniciativa de este tipo nunca había tenido lugar en esta nación centroamericana, cuya constitución es tan limitada que sólo permite una mínima participación del pueblo hondureño en sus procesos políticos. Dicha constitución, redactada en 1982, en el momento álgido de la guerra sucia del gobierno de Reagan en Centroamérica, fue diseñada para instituir que quienes detentaban el poder tanto económico como político pudiesen mantenerlo con las mínimas interferencias del pueblo.

Zelaya, elegido en noviembre de 2005 por la plataforma del Partido Liberal de Honduras, había propuesto la encuesta de opinión para determinar si la mayoría de los ciudadanos estaban de acuerdo en que era necesaria una reforma constitucional. Su propuesta fue apoyada por la mayoría de los sindicatos y movimientos sociales del país. De haber tenido lugar, y dependiendo de los resultados, se habría organizado un referéndum durante las próximas elecciones de noviembre para votar sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente, pero la encuesta prevista para hoy no era vinculante de acuerdo con la ley.

De hecho, varios días antes de que tuviera lugar, la Corte Suprema de Honduras la declaró ilegal a petición del Congreso. Es de señalar que ambos, Congreso y Corte Suprema, están controlados por mayorías contrarias a Zelaya y por miembros del ultraconservador Partido Nacional de Honduras (PNH). La ilegalización dio lugar a manifestaciones masivas favorables al presidente Zelaya. El 24 de junio, el presidente destituyó al jefe del alto mando militar, el general Romeo Vásquez, después de que éste se negase a permitir que los militares distribuyesen el material electoral para la consulta de hoy.

El general Vásquez mantuvo el material bajo estricto control militar y se negó a distribuirlo, incluso a los seguidores del presidente, con la excusa de que la Corte Suprema había declarado ilegal la consulta prevista y, por lo tanto, no podía obedecer la orden presidencial. Al igual que sucede en Estados Unidos, el presidente de Honduras es el Comandante en Jefe y tiene la última palabra en cualquier acción militar, por lo que ordenó la destitución del general. Ángel Edmundo Orellana, ministro de Defensa, también dimitió como respuesta a esta situación cada vez más tensa.

Pero al día siguiente la Corte Suprema de Honduras restituyó en sus funciones al general Vásquez, tras declarar “inconstitucional” su destitución. Miles de hondureños se echaron a las calles de Tegucigalpa, la capital del país, en apoyo al presidente Zelaya, como muestra de su determinación de asegurar que la consulta no vinculante tuviera lugar. El viernes pasado, el presidente y un grupo de centenares de seguidores, marcharon a la cercana base aérea para recuperar el material electoral previamente secuestrado por los militares. Aquella noche, Zelaya celebró una conferencia de prensa nacional junto a un grupo de políticos de diferentes partidos y movimientos sociales, en la que hizo un llamamiento a la paz y a la unidad en el país.

Ayer sábado se informó que la situación en Honduras era tranquila. Sin embargo, en la madrugada de hoy domingo un grupo de aproximadamente sesenta militares armados asaltaron la residencia presidencial y tomaron como rehén a Zelaya. Tras varias horas de confusión, empezaron a filtrarse informaciones según las cuales el presidente había sido transportado a la cercana base aérea y llevado a la vecina Costa Rica. Hasta el momento no existen imágenes del presidente y se desconoce si su vida está en peligro.

Sobre las 10 de la mañana, hora de Caracas, Xiomara Castro de Zelaya, la esposa del presidente, denunció en directo en TeleSur que en la madrugada del domingo los soldados irrumpieron en su residencia disparando, golpearon al presidente y lo secuestraron. “Fue un acto cobarde”, dijo la primera dama refiriéndose al secuestro, que tuvo lugar a una hora en la que nadie pudo reaccionar. Castro de Zelaya hizo también un llamamiento para que mantuvieran con vida a su marido e indicó que incluso ella desconoce su paradero. Añadió que sus vidas siguen estando en “grave peligro” y pidió que la comunidad internacional denunciase este golpe de Estado y actuase con rapidez para reinstaurar el orden constitucional del país, lo cual incluye el rescate y regreso del democráticamente elegido Zelaya.

Evo Morales y Hugo Chávez, presidentes de Bolivia y Venuela, han realizado declaraciones públicas la mañana de hoy domingo, en las cuales condenan el golpe de Estado en Honduras y han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que reaccione, se restaure la democracia y el presidente constitucional regrese a su puesto. El miércoles pasado, 24 de junio, tuvo lugar en Venezuela un encuentro extraordinario de los países miembros del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), de la que forma parte Honduras, con el fin de dar la bienvenida a la organización a Ecuador, Antigua, Barbados, San Vicente y las Granadinas. Durante el encuentro, al que asistió Patricia Rodas, ministra de Exteriores de Honduras, se leyó una declaración de apoyo al presidente Zelaya en la que se condenaba cualquier intento socavar su mandato y los procesos democráticos de Honduras.

Informes provenientes de Honduras establecen que el Canal 8 de la televisión pública ha sido tomado por las fuerzas golpistas. Hace pocos minutos TeleSur anunció que los militares hondureños están cortando la electricidad del país. Según ha informado la ministra Rodas en TeleSur: “Las comunicaciones telefónicas y la electricidad están cortadas. Las televisiones emiten dibujos animados y telenovelas y no informan al pueblo de Honduras de lo que está sucediendo.”

La situación es muy parecida a la del golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Chávez en Venezuela, cuando los medios jugaron un papel clave, en primer lugar manipulando la información como apoyo al golpe y, con posterioridad, eliminando cualquier información una vez que el pueblo empezó a manifestarse y terminó por derrotar a las fuerzas golpistas rescatando a Chávez, que también fue secuestrado por los militares, y restaurando el orden constitucional.

Honduras es una nación que ha sido víctima el siglo pasado de dictaduras y múltiples intervenciones de Estados Unidos, entre ellas varias invasiones militares. La última intervención importante del gobierno estadounidense en Honduras tuvo lugar durante los años ochenta, cuando el gobierno de Reagan financió escuadrones de la muerte y paramilitares con el fin de eliminar cualquier “amenaza comunista” en Centroamérica. En aquel momento, John Negroponte era el embajador estadounidense ante el gobierno de Honduras y fue el responsable directo de la financiación y entrenamiento de los escuadrones de la muerte hondureños que asesinaron e hicieron desaparecer a miles de ciudadanos en la región.

El viernes pasado, la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó una reunión extraordinaria con el fin de discutir la situación en Honduras. Con posterioridad emitió un comunicado en el que condenó las amenazas a la democracia y autorizó el viaje a Honduras de un grupo de representantes de la OEA. No obstante, el viernes, Philip J. Crowley, secretario de Estado adjunto estadounidense, se negó a definir la posición del gobierno estadounidense con respecto al posible golpe de Estado contra el presidente Zelaya y, en su lugar, emitió una ambigua declaración de la que se desprendía que Washington apoyaba a la oposición al presidente Zelaya.

Mientras que la mayoría de los gobiernos latinoamericanos declararon sin ningún género de duda su más rotunda condena de los planes golpistas de Honduras y su inquebrantable apoyo al presidente constitucionalmente elegido, el portavoz estadounidense afirmó: “Nos preocupa la ruptura del diálogo político entre los políticos hondureños sobre la consulta constitucional del 28 de junio. Instamos a las partes a que busquen una solución democráticamente consensuada al actual callejón sin salida político, que sea conforme a la constitución y a las leyes hondureñas acordes con los principios de la Carta Democrática Interamericana.”

Hoy domingo, a las diez y media de la mañana, Washington todavía no ha emitido ninguna declaración relativa al golpe de Estado en Honduras. La nación centroamericana es muy dependiente de la economía estadounidense, que le asegura una de las principales fuentes de ingresos, las transferencias de dinero que envían los hondureños que trabajan en Estados Unidos bajo el programa de “estatuto temporal protegido”, instaurado durante la guerra sucia de Washington en la década de los ochenta a causa de la enorme inmigración a territorio estadounidense para escapar de la zona de guerra.

Otra fuente importante de ingresos de Honduras es USAID, que aporta más de 50 millones de dólares anuales para programas de “promoción de la democracia”, los cuales habitualmente dan apoyo a las ONG y a los partidos políticos favorables a los intereses de Estados Unidos, como ha sido el caso en Venezuela, Bolivia y otras naciones de la región. El Pentágono también mantiene la base militar de Soto Cano en Honduras, con aproximadamente quinientos soldados y numerosos aviones y helicópteros de combate.

Patricia Rodas, ministra de Exteriores, ha dicho que ha intentado repetidamente ponerse en contacto con Hugo Llorens, embajador de Estados Unidos en Honduras, el cual hasta el momento no ha respondido a ninguna de sus llamadas. El modus operandi del golpe de Estado deja bien claro que Washington está implicado. Ni el ejército hondureño, cuya mayoría ha sido entrenada por las fuerzas estadounidenses, ni las elites políticas y económicas del país derrocarían a un presidente democráticamente elegido sin el apoyo y respaldo de Washington.

 

Las fuerzas conservadoras de Honduras han sometido al presidente Zelaya a ataques cada vez más frecuentes por su creciente relación con los países del ALBA, en particular con Venezuela y el presidente Chávez. Muchos están convencidos de que este golpe pretende asegurar que Honduras no seguirá acercándose a los países más izquierdistas y socialistas de América Latina. (Difundido por Argos, tomado de Telesur)

 

EL INHUMANO PEDRO PAN DEL DESARRAIGO

EL INHUMANO PEDRO PAN DEL DESARRAIGO

  Por Luis Sexto

 

  Empecemos por una historia personal: yo pude haber sido una víctima de "Peter Pan". Y esa Operación, clasificada en Miami como el mayor éxodo infantil en Occidente, se inscribe también -al menos en las circunstancias migratorias de Cuba-  entre los proyectos de terrorismo psicológico más carentes de ética y de bondad, aunque haya adoptado gestos y lenguaje de la caridad cristiana.

 

  Mis vínculos con el imprescindible personaje infantil, usado paradójicamente contra el eslabón más endeble de la familia cubana, se reducen a dos o tres  datos más. A los l6 años, recién salido de un seminario católico por la nacionalización de la enseñanza y decidido a viajar al extranjero para continuar los estudios, nadie pudo pagar los 300 dólares de mi pasaje  a Madrid,  a pesar de que el Nuncio Apostólico hiciera alguna gestión para poder desembolsarlo en moneda cubana. Pero, enterado de que el Reverendo  Bryan O. Walsh enviaba la entonces recurrente "visa weiver" como si fuera una  postal de Navidad, le escribí y al poco tiempo recibí por correo ordinario el documento del Catholic Welfare Bureau que certificaba que el departamento de Estado me había otorgado el permiso para entrar en los Estados Unidos. Cruzar el estrecho de la Florida en avión costaba entonces 25 dólares, que pedí a una monja conocida desde mi infancia.

 

  Como es fácil confirmar, no llegué al entonces balneario de Miami. Casi unas semanas antes de abordar el avión de la hoy difunta Pan American, el presidente Kennedy suspendió los vuelos: comenzaba la crisis de los misiles, o Crisis de Octubre. Y mi vida modificaría, como es también advertible, sus destinos. Y advertible igualmente es mi intención al desengavetar esta común historia personal: he querido ilustrar cuán fácil resultó conseguir para un adolescente en 1962, lo que tan arduo, casi imposible a veces de obtener  es para un adulto en Cuba que desea emigrar ahora y desde mucho antes.

 

  Cierta propaganda en Miami evoca a la Operación Peter Pan -Pedro Pan, en un tardío y casi falso español-, como un hecho virtuoso e incluso providencial. Nuevamente, la desmemoria, cierta desmemoria culpable,  cambia la naturaleza de las cosas. Y lo que olía mal, empieza a oler bien; lo que fue tragedia se convierte en  sueño romántico; lo que crimen, caridad. Todo hoy se confunde en un ambiente donde la política lo justifica todo; una política que el odio contamina de modo casi unánime. Muy pocos se atreverían a ver hoy, principalmente en Miami, lo que dije al empezar esta nota: "Peter Pan" fue un proyecto de terrorismo psicológico con un propósito político desestabilizador de la familia cubana. 

 

  Más de 14, 000 niños adolescentes, entre los  tres y los 17 años,  viajaron sin sus padres a Miami y fueron repartidos por unos 40 estados de la Unión, asilados en escuelas o albergados por familias propias o ajenas. Los hechos son resabidos. ¿Por qué pasaron?  ¿Alguien se pregunta las causas? ¿Y si se lo pregunta, hallarán la verdadera razón de este éxodo infantil? Huían, podrán decir, del "paraíso comunista".  Y basta.  Intentan ignorar, u olvidar, que muchos de cuantos fueron desgajados a  edad  tan temprana de sus familias, por no decir patria, crecieron sobre un vacío afectivo y cultural, y sufrieron tanto desarraigo y tanta soledad como para decir: "No quiero recordar jamás lo que vivimos".

 

  Dicen ciertas crónicas históricas que la operación comenzó cuando le llevaron al reverendo Walsh un niño cuyos padres estaban en Cuba. El sacerdote lo acogió, y luego se percató de que muchos más se hallaban en la misma situación, es decir, fuera de Cuba sin sus padres. Pero según mi participación en esa historia, Father Walsh también los invitaba y les facilitaba a venir. ¿Por qué, si no, la carta con mi "visa weber" estaba firmada por él?  Y yo no estaba en los Estados Unidos sin mis padres. Iba, en cambio, a convertirme con su colaboración en uno de esos muchachos.

 

  En definitiva, todo comenzó cuando algunas emisoras que trasmitían contra la revolución, empezaron a difundir la especie de que el gobierno revolucionario quitaría a los padres la patria potestad sobre sus hijos. Recuerdo, en particular,  a  Radio Swan, repitiendo  esa amenazadora salmodia, y  cómo  las familias se aterrorizaron y llegaron a creer en ese infundio, en medio de las agresiones económicas, diplomáticas, incluso violentas que el presidente Eisenhower ya ejercía sobre el gobierno cubano: suspensión de la cuota azucarera, sabotajes a tiendas, fábricas, plantaciones cañeras, creación de campos de entrenamiento en Guatemala y Nicaragua para preparar a la futura brigada 2506. La Seguridad cubana llegó, incluso,  a encontrar, impresa, una versión apócrifa de la supuesta ley de la patria potestad. Estos datos, por lo general,  pueden ser confirmados en cualquier documento desclasificado en Washington o en La Habana, o en algún  periódico de aquellos años.

 

  Parece claro: la receta de "Peter Pan"  fue concebida y condimentada en las cocinas de los servicios secretos norteamericanos. Y si hasta ese momento en Cuba -1960-1962-, emigraban primordialmente los que tuvieron alguna ligadura  con la dictadura de Batista, y los revolucionarios ya arrepentidos, reformistas de la primera hora,  y los propietarios cuyos bienes fueron confiscados o temían se les confiscaran, a partir de la Operación Peter Pan se empezó a articular la cadena migratoria de padres que buscaban reencontrarse con sus hijos, de modo que la corriente familiar migratoria fuera también una expresión de rechazo popular a la "odiosa dictadura comunista".

 

  "Todos los que participaron en la histórica operación quedaron marcados", he leído recientemente en un resumen digital desde servidor norteamericano. Marcados, repito, por una fórmula de  terrorismo psicológico. No sé si alguna vez  monseñor Walsh, en sus reflexiones y exámenes de conciencia, llegó a reconocer  que su fervor cristiano fue brutalmente manipulado. No pretendo inquietar a los difuntos.  Más bien deseo darles el beneficio de la duda. Como nunca estuvo en Cuba, pudo aceptar como ciertos  los perfiles que le suministraron. Como tantos  que acatan cualquier visión de la realidad cubana sin haber pisado alguna vez el asfalto de una u otra ciudad cubana, o desde hace décadas no lo hacen. En 1993, o 94, coincidí en La Habana con un periodista cubano que marchó muy niño a los Estados Unidos. Es un hombre honrado. Una noche salimos a pasear, y lo llevé por la Quinta avenida. Al entrar en ese paseo ancho, iluminado y arbolado, con sus palacetes intactos, empezó a llorar. Ah, me dijo, yo crecí oyendo decir que los comunistas habían destruido la Quinta avenida. Y también -le dije- te dijeron que arrancaron todas las palmas del país, pero si te llevo por cualquier zona, verás que la palma, a pesar de los errores de algún ignorante bien intencionado, continúa siendo el árbol más orgulloso, gregario y abundante de la campiña.

 

  "Peter Pan", desde luego, tiene otra cara.  No niego que esos niños y adolescentes, pocos o muchos, hubieran podido emigrar cuando asumieran la responsabilidad del adulto,  o cuando sus padres lo determinaran, todos juntos. Pero, para ver esa otra cara, llena de  cicatrices, hay que intentar ser honrado y echarse a llorar por haber aceptado que desenraizar a un niño de su familia y su patria fue un acto noble. Cristiano. (Publicado en Progreso Semanal, Miami)

 

  

 

  

 

  

 

  

LAS MEMORIAS DEL PASTOR

LAS MEMORIAS DEL PASTOR

 Por Luis Sexto

Libros publicados en Cuba

El reverendo Raúl Suárez Ramos tiene sus memorias en las librerías cubanas. Curiosamente, otras figuras de la política, la literatura, el arte -Raúl Valdés Vivó, Daniel Chavarría, Lionel Soto, Raúl Martínez- también han sacado al aire los recuerdos de los últimos 50 años y un poco más atrás. Al parecer, se impone en Cuba la tendencia a no dejar los hechos en los libros de Historia, distantes y estériles, sino echarlos al aire contaminados con la subjetividad de cuantos se sumaron a esta época contradictoria y a veces incierta de la Revolución.

Las memorias tal vez respondan a un propósito de decir: he vivido, que afirma y confirma a quien recuerda y cuenta. Pocos podrían discutir hoy  que las memorias o los epistolarios azuzan la curiosidad, esa apenas consciente actitud de los lectores de conocer cómo este o aquel conciudadano resolvió o afrontó sus conflictos, cómo vio a su tiempo y la gente que lo rodeaba. Hemos de aceptar que componen una literatura atractiva. Nada –ha dicho algún pensador- es más interesante para un hombre que otro hombre, es decir, su semejante en la especie humana.

Los recuerdos del Reverendo Suárez Ramos nos tientan con un título de resonancia bíblica: Cuando pasares por las aguas, y un subtítulo: Memorias de un pastor en revolución, publicado por la Editorial Caminos. Y si por algo hay que encarecer este volumen de 400 páginas es porque uno se percata que habla un hombre de fe, un eclesiástico que ha sabido combinar, sin contradicciones insalvables, la religiosidad más acendrada con la práctica revolucionaria comprometida.

Suárez Ramos ha desempeñado un papel de equilibrio ente los bautistas cubanos, por su capacidad teológica, por su empeño de vivir el Evangelio cristiano de forma contextualizada y en actitud de renovar renovándose. Y por ello, Cuando pasares por las aguas, no clasifica solo como las memorias de un pastor, sino como las de un patriota cuya fe supo asumir el concepto de caridad más allá de la limosna al imbricarse con la causa política de los pobres y convertir las buenas obras  en solidaridad.

Pero no creamos que las memorias del pastor Raúl Suárez Ramos juntan un rosario de recuerdos dulces y cómodos. Su infancia creció entre la pobreza y casi desamparada, en el capitalismo dependiente de la neocolonia norteamericana antes de 1959. En su juventud y luego en su madurez de creyente se mezcló en las luchas populares contra la dictadura de Batista y por la justicia social. Y a pesar de las recomendaciones de su conducta de servicio, tuvo que pasar por las aguas del prejuicio, las dudas, los equívocos de una etapa confusa, a veces cruenta, por momentos fanatizada. Suárez Ramos, el pastor, conoció en carne y presencia el reclutamiento para los campamentos de la UMAP, sigla que apenas necesita explicación: unidades militares productivas que pretendían, mediante el trabajo, hacer hombres nuevos de hombres desviados por el vicio o la fe religiosa.

Esa experiencia lamentable aparece en las memorias de Suárez Ramos. Pero el odio no las arruga. Comprende. Y aunque la decepción pudiera haber dejado su nombre en la conciencia del reverendo, el cristiano emerge a la luz decidido a seguir en su patria, a continuar sirviendo a su país, dentro de revolución que, a pesar de errores de alguno de sus representantes, pretende cambiar la Historia de Cuba y poner en lo más alto la justicia. Y cierto día, en una marcha popular, confundido como un grano de maíz en el granero del pueblo, exclamó como en una oración: “Señor, con este pueblo yo me quedo.” Entre tanto, varios de sus correligionarios emigraron y algunos recibieron dinero de los servicios secretos de los Estados Unidos para conspirar y combatir la causa de la revolución.

A pesar de que  aceptamos  que  los memorialistas no poseen una patente de impunidad para cuánto vieron u oyeron. Y que por tanto en cuantos recuerdan resulta también prueba de sensatez el cribar el pasado y elegir entre lo conveniente y lo inconveniente, el lector podrá inclinarse a creer en este libro colmado de peripecias, de vacilaciones, de debates. Porque es un mensaje de ética salvadora. No solo los seres humanos han de salvarse para la inmortalidad del Paraíso, según la fe del cristiano, también han de hacerlo en este mundo para ser dignos  de su tiempo, su patria y sus compatriotas.  Raúl Suárez Ramos, pastor y diputado, hombre de fe y política, nos señala que el diálogo y el respeto, el compartir el destino de los más en plenitud de honradez es quizás el único modo de recordar el pasado sin avergonzarse.