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PATRIA Y HUMANIDAD

Política

¡A QUIÉN SE LE OCURRE!

¡A QUIÉN SE LE OCURRE!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Sexto

Las fichas que apostaron a  la quimera de que en la reciente  primera conferencia del Partido Comunista de Cuba algunos enloquecieran y comenzaran el desmantelamiento del socialismo hasta ahora conocido o renunciaran a la aspiración de un socialismo conveniente, adecuado a la circunstancia específica del país, u ordenaran preparar los aperos para injertar en Cuba el capitalismo, tendrán que limpiar el tapete diciéndose: ¡A quién se le ocurre! O, como mínimo, en un brote de pretendido realismo, atemperarán su frustración con la frase sacramental de hubo apertura, pero no tanta.

Más o menos, entre esos extremos pueden balancearse las opiniones de cuantos prosiguen su cruzada por hacer derivar los acontecimientos en Cuba hacia el lado derecho, incluso hacia la extrema izquierda que, aunque no lo pretenda, aparenta ser aliada de la  derecha.  Nunca, tal vez, el color del cristal con que se miran las palabras y los actos  ha sido tan  diverso como ahora. En verdad, desde la oposición, básicamente atrincherada en el extranjero, habrán de sentirse tan frustrados como para seguir atizando la virulencia de los conjuros mediáticos. Y falsearán la realidad tildando a Cuba, entre otras tachas, de cárcel masiva, sin referirse, por ejemplo, a que hace apenas unos meses el Gobierno liberó, antes de cumplir sus penas, a mucho más de un centenar de presos de índole política y a tres mil reclusos por delitos comunes.

El sector nacionalista de la emigración, que  no parece consumir como  el “exilio” los dineros federales para el desarrollo de la democracia norteamericana en Cuba, tal vez aporte un matiz al ver un tanto debilitadas sus aspiraciones de llegar a convertirse en  parte de la solución en la estrategia de cambios. Mas, la actitud quejumbrosa, sea de parte de los cuarteles de la subversión o de  los que buscan, más que coexistencia, convivencia con Cuba, soslaya que el origen los problemas cubanos engorda  en los Estados Unidos y, por extensión, en ciudades aliadas como Madrid. Basta leer los discursos de los candidatos republicanos a hospedarse en la Casa Blanca, o las declaraciones del gobierno del Partido Popular español,  para comprender cuánto las promesas amenazadoras pueden obligar a tantear antes de decidir hacer modificaciones en espacios tan emparentados con el caballo de Troya como la emigración y la  inmigración o en las inversiones de empresarios de ascendencia cubana.

En cambio, de lado de acá, cuantos aún creen racionalmente  que lo más conveniente para el país consiste en refundar y perfeccionar  los órganos y principios tradicionales de la revolución de 1959, no quedaron frustrados porque sabían de antemano, por el conocimiento de las usos y normas políticas locales, además de por las declaraciones de sus principales dirigentes, que después de los lineamientos económicos y sociales del sexto congreso, la reunión sólo decidiría sobre teorías y prácticas partidistas envejecidas, con el propósito de recobrar la disciplina deslavada en las últimas dos décadas y restablecer definitivamente en el Partido  el sentido político de  defender y promover el programa socialista, sin mezclar su tarea con las de gobierno o de administración.

Enjuiciándola, si no con imparcialidad, al menos con criterio responsable, la conferencia ha trazado una diferencia entre el Partido Comunista y el partido recalcitrante que se le opone nutrido por la hamburguesa norteamericana y el “caldo gallego”. Y la diferencia favorece al Partido cubano, pues se ocupa de quebrantar las cercas y obstáculos interiores que hasta ahora han coadyuvado, sin apreciarlo claramente, con  el cerco económico, comercial, mediático explayado desde el exterior. ¿Acaso no acordó la conferencia aumentar la voz, incrementar los derechos a opinar, a criticar; no reforzó las medidas contra los rezagos discriminatorias sobre negros, mestizos, mujeres, homosexuales, creyentes; no invocó la ética y la ejemplaridad como los recursos fundamentales; no se refirió al diálogo como un método entre políticos y ciudadanos?

Suele decirse como argumento desacreditador que en Cuba abundan las palabras y los papeles. Pero si recordamos que el Génesis judío y luego cristiano comienza con una  palabra, Hágase, no parece desatinado creer que es un adecuado punto de partida invocar la urgencia de democratizarse, depurarse de malos ejemplos, de complicidades, de doble moral, de órdenes, de elitismo e impunidad. Por supuesto, llegar a acuerdos es menos trabajoso que convertir la palabra en hechos. Y el gobierno y el Partido Comunista tendrán que continuar rigurosamente el proceso de desburocratización de la sociedad para desinfectar la mentalidad común de los virus del economicismo y del oportunismo, en mi opinión, dos de las enfermedades que agujerean el cambio favorable hacia un orden flexible como pivote del crecimiento, del desarrollo y de una democracia más participativa.

EL PERFIL DE UNOS Y OTROS

EL PERFIL DE UNOS Y OTROS

Por Luis Sexto

En Un viejo que leía novelas de amor, conmovedor libro del chileno Luis Sepúlveda,  leemos una frase apodíctica: el desierto es la obra maestra de los seres humanos. Y uno se pregunta si en Cuba  ciertos sectores aparentemente comprometidos con la obra del Gobierno  no estén  ayudando a quienes litigan, sudan para desertificar desde la óptica enemiga a la sociedad cubana.

La inquietud no es en singular. Muchos nos percatamos que nunca antes como ahora han coincidido tantos para empujar hacia atrás. Desde las derechas en Washington y Miami, hasta las derechas  y las izquierdas  internas, pasando por  reivindicaciones de índole social, hay como una estrategia de diversos y a veces opuestos signos que, sin haberse concertado, coinciden, al menos, en dañar,  estorbar el  actual y actualizador proceso de reformas económicas. Y si no coinciden en  sus ideologías,  concuerdan en el sentido de la oportunidad. Como si dijeran: Ahora, que están en la cuerda floja…

Ahora, pues, la renovación de la sociedad  cubana experimenta la más severa agresión, los más pesados obstáculos desde la propaganda, el pensamiento y la acción política. En el plano interno, algunas reclamaciones de sectores de izquierda, más bien de ultraizquierda,  y de sectores demográficos podrán tener razón. Lo que las deslegitima, aparte del lenguaje absolutista, es el momento escogido para exigir lo que, al considerar la creciente condición de  plaza sitiada de Cuba, fragmenta la unidad nacional y debilita el proceso de readecuación y transformación social. Esas voces demuestran en sus manifiestos y reivindicaciones estar  nutridas de teorías  y afanes de justicia. ¿Y pueden, por tanto,  ignorar que al insertarse hoy como discrepancias casi inconciliables frente a la filosofía y la actuación del Gobierno, apoyado aún por la mayoría, someten a la nación al riesgo del desequilibrio y la colocan ante la probable pérdida de lo que ha sido un elemento constitutivo de la república concebida en 1895: la independencia de los Estados Unidos y de su capitalismo neocolonizador?

A los enemigos ciertos y  a los que se enmascaran  en un discurso hiriente, casi de oposición, desde una izquierda contestataria, se juntan el pesimismo y la indiferencia. No me parece atinado negarlo: hay sectores  del pueblo que no saben qué pasa en el país, ni hacia donde va la sociedad y consecuentemente se distancian: no esperan nada, salvo ver qué pasará. Y de ello no creo atinado culpar a los que actúan para sacar al “castrismo” del poder por la vía de la oposición y el apoyo de Washington,  o por el culebreante camino de la división entre fuerzas revolucionarias, bajo el pretexto de la pureza en la aplicación del marxismo.

La falta de información y de diálogo entre Gobierno y pueblo, entre Partido y pueblo,  es, a mi parecer, responsabilidad de muchos de cuantos conducen política y administrativamente al país. Durante los debates masivos de los Lineamientos económicos y sociales, que  luego fueron presentados al Sexto Congreso del Partido Comunista,  apreciamos la voluntad de  hacer más participativa la democracia en Cuba, más transparente la gestión y más crítico el papel del Partido como garante del programa de actualización de la sociedad cubana. Pero, a pesar de esa voluntad de transparentar los fines y los medios, y no obstante las reiteradas  palabras de Raúl Castro sobre la necesidad de proscribir el  secretismo y de abrir letras y micrófonos a la prensa, quienes observan el cotidiano fluir del país  en sus planos medios y bajos perciben el desconocimiento y, sobre todo, la falta de un lenguaje público clarificador.

Ha continuado  pesando, pues, la “vieja mentalidad”, generada durante decenios por un Estado excesivamente centralizado, definido  como sinónimo de socialismo, cuya estructura  dependió de la línea vertical: un movimiento de arriba abajo sin que existieran, como resortes de equilibrio, las líneas horizontales, lados fuertes de un centro fuerte. Con tal diseño, la imprescindible burocracia administrativa derivo en poder inapelable y cuya más significativa facultad ha sido la de distorsionar, callar y mandar a callar. Y también, por añadidura, parecen estar influyendo “viejas ignorancias”. Porque, en efecto, siguen proliferando cuadros incapaces de adoptar iniciativas, explicaciones y respuestas creativas, pero obedientes; incapaces de hablar, pero también no aptos para escuchar a la gente.

De ese  aparato se espera una evolución hacia actitudes más abiertas.  Sin embargo, los cambios de una mentalidad hoy retrógrada sobrevendrán muy retrasadamente en relación con la velocidad los cambios en la economía, que no pretenden persistir en esquemas ya vencidos, sino crear resortes que faciliten a un país pobre superar las limitaciones materiales que les genera, entre ineficiencias y errores propios, el cerco intransigente de los sucesivos gobiernos norteamericanos, apoyado en  el exilio cubanoamericano que su política de hostigamiento migratorio articuló desde 1959.

Desde mi óptica, aunque a algunos de mis presumibles lectores se les figure repulsivo, la solución del mayor peligro para la supervivencia de las aspiraciones socialistas de los cubanos, se halla en Lenin. El líder de la Revolución de Octubre, que no vivió lo suficiente para rectificar el equívoco del socialismo del Estado todopoderoso,   dictó,  al menos,  un método para impedir la absorción de la sociedad por las superestructuras estatales y a la vez, fortalecerlo en lo necesario: “El estado es fuerte cuando las masas lo saben todo, pueden juzgar de todo y lo hacen todo conscientemente” Y ese saberlo todo, juzgarlo todo y hacerlo todo conscientemente implica que los espacios democráticos –entre otros, la Asamblea Nacional, las asambleas municipales y las de rendición de cuentas-, abiertos desde hace tiempo,  pero limitados en su papel, y los medios de información, igualmente limitados, se extiendan y profundicen. Y sirvan de contención  a la irracionalidad burocrática, negada por esencia a escuchar y a dialogar,  y proclive a  emborronar la letra y el espíritu de cuanto se decide para transitar de las necesidades a las soluciones más audaces y efectivas, como la vigencia de la ley del valor y su consecuente mercado.  Y sirvan cada uno estos espacios y medios, sobre todo, como generadores de la participación popular, al saber los cubanos, regularmente, qué se hace, cuándo se hace y para qué se hace.

No resulta oscura esta verdad: el diálogo, la información y la crítica son los antídotos para impedir que tantas  manos intenten empujar a Cuba hacia el desierto donde podría estar, según el decir del novelista Luis Sepúlveda, la obra maestra de los hombres. O de unos hombres, cuyos perfiles ya he dibujado en estas líneas. (Publicado en Juventud Rebelde)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL LUGAR DE LOS MÁS APTOS

EL LUGAR DE LOS  MÁS APTOS

Luis Sexto

Eficiencia y eficacia empiezan a aparearse en nuestro lenguaje. Tanto insistíamos en el primer término de esas  categorías, que soslayábamos el segundo. Y como recientemente un colega las definió con certeza el pasado viernes 13 de julio en Granma, no voy a repetir lo dicho por él, y por este articulista otras veces. Tal vez, para no dejar a algún lector en apagón, podría resumir un tanto capsularmente: eficiencia: hacer con el gasto imprescindible; eficacia: hacer exactamente lo planeado.

Mi intervención se orienta, de cierta manera,  a nombrar una tercera categoría. Suele también ser olvidada o peor: usualmente ignorada. Y su nombre responde a efectividad. Por tanto, la cuenta entre las tres es muy elemental, aunque ha permanecido como una ecuación irresoluble. Eficiencia sin eficacia es una historia incompleta, y ambas sin confluir con la efectividad es una historia extraviada.

La efectividad equivale al impacto en el destinatario. Es como la prueba de diana, el disparo que aprueba o desaprueba la calidad. El trabajo produce básicamente para vender. Y extendiéndonos en el tema, parece que algunos continuamos sin fijarnos en cómo resolver ciertos problemas. Esto es, los vemos  en su bulto, nunca en sus detalles. Así, cuando aplicamos las soluciones legisladas, abrimos el mapa, pero no repasamos los contornos, ni evaluamos las características del terreno, ni juzgamos los resultados. Y la palabra terreno, dicha sin intenciones, sirve de pivote para mencionar a la agricultura, que continúa sin que las decisiones descentralizadoras del decreto ley 259 hayan promovido una evolución favorable, total y continua  hacia lo eficiente, lo eficaz y lo efectivo.

Fijémonos nuevamente: todavía unos miramos sin ver. Actuamos sin investigar, sin bojear los problemas para reconocerlos como islas o como masas continentales. Así, por supuesto, podríamos creer, como Colón en un primer momento, haber llegado a Catay y Cipango habiendo tocado el perfil del Caribe, un nuevo mundo. O sea, un nuevo y distinto problema, ajustando el símil a la circunstancia actual.

De esas visiones, más bien “catacortas” en vez de catalejos, apenas nos hemos sacudido. Y uno se pregunta: ¿podremos recobrar la vista larga; podremos aprender a trabajar con sentido económico?  Para lograrlo, habrá, por tanto, que usar las manos y la cabeza para trabajar. Pero  tendremos necesariamente que hallar la eficiencia, la eficacia y la efectividad en la  conjugación irremplazable del yo y del nosotros, del Estado y del individuo.  En ese dueto, según juzgo, se concierta la posibilidad de mejoramiento del socialismo. Al menos del socialismo que necesitamos legitimar ahora como fórmula de progreso y bienestar. Porque si desarticuláramos a uno u otro miembro de ambos sujetos, tal vez perdamos la garantía de la supervivencia como pueblo equilibrado e independiente. El Estado socialista ha de ser el custodio flexible y atento del equilibrio social, y el individuo, a la par, como fuerza que mueva a la colectividad.

Evaluando de ese modo nuestras circunstancias aún embrolladas, hay que aceptar que para establecer esa relación y enrumbarla  hacia fines colectivos mediante el tránsito del individuo, requiere de personas aptas. Las más aptas. Sobre todo, para producir, adelantar, ejemplarizar, estimular, indicar, controlar, que tendrán que ser, en lo máximo, acciones gestoras de creatividad y soluciones. ¿Cómo, por ejemplo, extender y limar el conocimiento de centenares de trabajadores sin que estos observen caras y gestos curtidos en un saber a pruebas de torpezas?

Quizás suene inflado, mas parte de nuestros trabajadores, sobre todos los fabriles y agrícolas, están destecnificados en algunas zonas, casi sin experiencia, y sin el gusto por dominar procesos y alcanzar la sabiduría. Nadie podría fabricar azúcar con eficiencia, eficacia y efectividad sin que circule guarapo  por las venas de quienes plantan la caña, la cortan, la tiran,  la muelen y cocinan el jugo. Las últimas tres malas zafras del central Mario Muñoz ha sido una confirmación reciente de cuanto escribo. Se precisa conocer que si, por ejemplo, uno de cuatro molinos se avería,  el saber y la experiencia agroindustriales exigen que la fábrica se detenga para reparar la rotura. Poque si el ingenio continúa moliendo con tres, el azúcar del molino defectuoso se bota, se pierde.

Por ello también podrá sonar el campanazo para llamar y  aglutinar  a muchos maestros del trabajo, jubilados y un tanto decepcionados, y convencerlos de que la nave de la república socialista necesita, hoy, todavía, de marineros expertos para llegar al banco de los panes y los peces. Y si no respondieran, al menos, hay que promover y respetar a los más aptos en la dirección, la técnica y la ética. Son, sin fraseologías ineptas, los más confiables, aunque digan no cuando crean que deben decir no.  (Publicado en Juventud Rebelde)

ANNA ARDIN, JULIAN ASSANGE Y LA DISIDENCIA CUBANA

ANNA ARDIN, JULIAN ASSANGE Y LA DISIDENCIA CUBANA

 Por Félix Población (España)

Se cierra el círculo

En la foto, Anna Ardin durante  un programa de la Tv sueca sobre Cuba

Encuentro el nombre de Annita Ardin, la ciudadana sueca que acusó a Julián Assange de violación, en una crónica que publica hoy el corresponsal del diario Público en La Habana, Fernando Ravsberg, bajo el titular: Españoles, suecos y mexicanos van a Cuba a financiar la disidencia. La tal Annita está asociada al secretario general de las juventudes democristianas de Suecia, Jens Aron Modig, compañero de viaje del dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular Ángel Carromero, detenido ahora en Cuba como consecuencia del accidente automovilístico  en el que perdió la vida el disidente cubano Osvaldo Payá, sin que a ninguno de los otros dos pasajeros le ocurriera nada. 

Según otro disidente, Manuel Cuesta Morúa, antes de Jens Aron Modig vino a Cuba la mismísima Anna Ardin, con idénticos objetivos: alentar y financiar los focos de disidencia que existen o podrían fomentarse en la isla, algo que según confesión propia, y a instancias de sus respectivos partidos, vinieron también a promover tanto el ciudadano sueco como el español, en este caso con una nada generosa aportación de 4.000 euros que habrían entregado a Payá. 

La información acerca de la identidad de Anna Ardin fue difundida en su día por The Raw Story (diciembre de 2010), cuando la mujer acusó al director de Wilileaks de unos delitos sexuales que no tenían relación alguna con una violación, sino con el sexo por sorpresa o sexo inesperado, esto es, sin utilización de preservativo. Una investigación verificada entonces por Israel Shamir y Paul Bennett en CounterPunch, y cuyos datos fueron ignorados por la mayoría de los medios al uso y abuso, reveló que Anna había nacido en Cuba, trabajó para la asociación disidente Las Damas de Blanco y fue colaboradora de la revista Misceláneas Cubanas, en la que publicaba diatribas contra el régimen castrista. Según el profesor Michael Seltzer, ese grupo estaba dirigido por Carlos Alberto Montaner, vinculado con la CIA. 

Shamir y Bennett señalaron que “Las Damas de Blanco reciben financiamiento del gobierno de Estados Unidos y cuentan entre sus partidarios con Luis Posada Carriles“. Un documento desclasificado en 1976 reveló que Posada era entonces agente de la CIA y sus abogados han sostenido que mantuvo vínculos con la agencia por 25 años. Ha estado vinculado con ataques terroristas que mataron a decenas de personas. La información de la mencionada revista afirma que Ardin " estaba unida a militantes por la equidad de género en la universidad de Uppsala, que optaron por asociarse con ese grupo de mujeres cubanas financiado por Estados Unidos y apoyado abiertamente por ese terrorista”, según observó Kirk James Murphy en Firedoglake. 

En agosto de 2010, Assange le dijo a Al Jazzeera que las acusaciones contra él eran “claramente una campaña de desprestigio”. ”Se nos ha advertido que, por ejemplo, el Pentágono está planeando usar trucos sucios para destruir nuestro trabajo”, dijo Assange al diario sueco Aftonbladet. El fundador de Wikileaks señaló entonces que fue advertido de tener cuidado con “las trampas del sexo.” ¿Habrá caído Assange en una de esas trampas? -Tal vez, sí. Tal vez no”, dijo.

Pendiente de la respuesta que el gobierno ecuatoriano dé a la solicitud de asilo político planteada por Julian Assange, decisión que se tomará al término de los Juegos Olímpicos de Londres, es comprensible que la madre del fundador de Wikileaks tema por la vida de su hijo, caso de que este sea extraditado y juzgado en Estados Unidos. Esto ocurriría en la ciudad de Alejandría, estado de Virginia, donde los contratistas de Defensa del gobierno estadounidense tienen mucho poder. Ellos son los que hicieron su agosto a costa de las guerras de Irak y Afganistan, cuyas vergüenzas aireó Assange a través de Wikileaks mediante miles de documentos clasificados. 

(Fuente: Piensa Chile; Tomado de Cubaperiodista

 

MARAVILLAS DEL "MUNDO LIBRE"

MARAVILLAS DEL "MUNDO LIBRE"

La periodista Lydia Cacho abandona México por amenazas de muerte

La escritora y periodista mexicana Lydia Cacho se ha visto obligada a salir de México después de que recibiera vía telefónica nuevas amenazas de muerte en su contra, dijo la también defensora de los derechos de la mujer.

Cacho, quien reside en el balneario mexicano de Cancún, recibió el domingo pasado en un equipo de radiocomunicación una amenaza de muerte proveniente de una fuente cercana, al parecer, de miembros del crimen organizado, tras la cual abandonó de inmediato el país.

"No te metas con nosotros o te vamos a mandar a casa en pedacitos", dijo una voz desconocida a través del aparato, según relató esta semana la propia Cacho al Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York.

"En cuanto sucedió me preocupé, siempre se siente horrible escuchar algo tan grotesco", dijo Cacho, quien explicó se alarmó aún más cuando asesores de seguridad le explicaron que las transmisiones de radiocomunicación se interceptan desde distancias cercanas a menos de 5 kilómetros.

Explicó que al parecer las amenazas provienen de algunos presuntos delincuentes que habían sido señalados en su libro ’Esclavas del Poder’, y que estaban vinculados con la trata de mujeres para la prostitución.

Cacho dijo que no regresará a México mientras no tenga las garantías para su vida, pero afirmó que sigue trabajando en un nuevo libro.

En una acción urgente lanzada este viernes, Amnistía Internacional México pide a las autoridades mexicanas garantizar la seguridad de la periodista y adoptar medidas "efectivas de protección", así como la apertura de una "investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre las amenazas" y llevar a los responsables ante la justicia.

La activista empezó a recibir amenazas y agresiones después de que publicó en 2005 el libro ’Los demonios del Edén’, en el que denunció una red de pornografía infantil, protegida supuestamente por políticos y empresarios de los estados de Quintana Roo y Puebla.

Desde entonces, Cacho ha sido objeto de amenazas debido a la defensa de los derechos humanos de mujeres y niños. (Efe, México)

 

 

 

UN SEVERO CONFLICTO DE CONCIENCIA

UN SEVERO CONFLICTO  DE CONCIENCIA

Luis Sexto

La muerte accidental de Oswaldo Payá junto con  uno de los miembros del Movimiento Cristiano Liberación, promete una saga larga, tan larga que a cualquier conciencia clara, con valores morales le resulta muy embarazoso comentar, escribir o lograr una conclusión acerca de la conducta de Ofelia Acevedo, viuda de Payá.

El dolor  es siempre respetable. Pero las últimas declaraciones a la prensa extranjera de Ofelia Acevedo, ya no la  construyen como una mujer adolorida por la muerte de su esposo. Más bien, uno percibe un tono de provocación, un manifiesto deseo de obtener ventajas políticas de la muerte de su cónyuge.  Es decir, con sus últimas declaraciones está diciendo: Él no está, pero estoy yo.

El eje de su actuación consiste en ese recurso dialéctico o retórico que se llama petición de principio: probar lo que se defiende con el mismo hecho aún no probado. Dicho así, en términos especializados, parece nebuloso, incomprensible. Pero nada ha de extrañarnos, pues la actitud de Ofelia Acevedo es también extraña. Por ejemplo, ella no se percata de la contradicción cuando el boletín de Cubaencuentro reproduce declaraciones como esta: Ni ella ni su familia han dicho en ningún momento que el dirigente opositor fuera asesinado ni que no haya sido un accidente. “Solo he dicho que la versión que vi en la televisión no la acepto”, insistió Acevedo.

Pero si usted no acepta la versión que dio la TV, que es la oficial, es porque duda de que haya sido un accidente. Qué otro sentido tiene esa contumaz negativa a aceptar las explicaciones de los peritos.  Después,  intenta justificar su posición en declaraciones a medios internacionales en su casa de La Habana: “No voy a acusar a nadie ni estoy buscando culpables, sencillamente quiero que se me aclare más sobre el hecho porque he tenido toda una vida de amenazas, de represión y de intimidación contra mi familia”.

Es decir, si la actividad opositora ilegal de Payá, alguna vez le causó algún trastorno doméstico, es suficiente para dudar de cualquier explicación oficial. Incluso,  tampoco cree en las declaraciones de los dos extranjeros cuya visita a Cuba, indirectamente, enlutaron su hogar. A fin de cuentas, Carromero iba conduciendo el auto accidentado y quedó vivo junto con el sueco Modig. Pues bien, Ofelia Acevedo no cree  en  las aseveraciones de ambos, porque   fueron dichas “bajo la presión de la seguridad del Estado cubano”.

 A pesar de que la corresponsal de la AP en la Habana, le preguntó a Modig  delante de numerosos periodistas extranjeros, si cuando llegara a Suecia iba a decir lo contrario, este dijo que había hablado sinceramente. Los cubanos lo vimos y lo oímos por la TV. Mas, la viuda de Payá conoce el guión para estos casos, sabe lo que ha de decir: el Gobierno cubano y la Seguridad  del Estado obligaron  a dos políticos europeos a decir  lo que conviene a la versión oficial. ¿Qué instrumentos de tortura les habrán mostrado? ¿Acaso los mismos que la Santa Inquisición le mostró a Galileo, para que negara sus teorías, que negó?  La versión se desploma por falta de sustento. Carromero y Modig son dos políticos jóvenes, pero saben hacer política, incluso clandestina, al entrar en Cuba como turistas. Si ellos se hubieran negado a mentir, por mucho que los hubieran amenazado, el Gobierno cubano habría  afrontado un conflicto internacional que más que beneficiarlo, hubiese enconado las circunstancias actuales del país.  Posiblemente, Ofelia Acevedo crea que las personas que dirigen el Gobierno y la Seguridad en Cuba poseen muy escasa inteligencia.

Por supuesto, la viuda de Payá  negó también la intervención del dinero en este caso.  Nos quieren obligar a admitir  que Carromero y Modig vinieron a Cuba a pasear, a saludar a Payá y su familia. ¿Hemos de creerlo? ¿Dos políticos de la extrema derecha europea invierten tiempo y dinero en un viaje para saludar a sus amigos? Uh, dice Shakespeare: algo huele a podrido en Dinamarca.

Desde luego, Ofelia Acevedo  negará  siempre lo del dinero, aunque Modig haya dicho que lo trajo. Dijo una cifra, una mínima cifra, pero parece, según comentarios por ahora en el anonimato, que era  12 veces más que  los  4,000 euros declarados. El Movimiento Cristiano Liberación  necesitaba dinero. Era evidente que Payá  había venido a menos, hasta el punto que, entre los corresponsales extranjeros, se le calificaba de “cadáver político”. Ya no interesaba su aparente política de oposición pacífica, reconciliadora, ni esa imagen de opositor que trabajaba en un departamento de la salud pública cubana… Pero  la Democracia Cristiana sueca  y el Partido Popular de España, de acuerdo con lo visto y sabido, se interesaron por revitalizar al grupo condenado a languidecer sobre el prestigio decadente  de su jefe. Y enviaron a dos dirigentes juveniles, para  reorganizar y  prometer apoyo. Y  el dinero hizo válida la promesa y la misión: mucho dinero, que también sirve para hacer política y vivir. ¿O acaso Payá mantenía a su familia con su sueldo, tan  devaluado como el de la mayoría de los cubanos? Es conocido: Viajaban a Santiago de Cuba. ¿Para disfrutar del paisaje y del calor? Evidentemente, iban a Santiago no con el fin de García Lorca: dar una conferencia, sino  para reorganizar las bases del Movimiento Cristiano Liberación. Y sabiendo uno cuáles son las técnicas empleadas por la llamada oposición cubana, se asume que, para sumar adeptos y promover la acción, entre ellos el dinero opera como intermediario imprescindible.

Las conclusiones son duras. Por ello titulé este post como Un severo conflicto de conciencia. Escribo sobre un hombre fallecido a destiempo y de manera inútil. Y menciono a su esposa, que sufre la pérdida. Pero no soy yo quien mezcla llanto con política.  Quieren , a mi modo de ver, que la muerte de Oswaldo Payá no sea inútil, y que muerto,  desde un aparente martirio, ayude a resucitar su organización opositora, cuyo nombre proponía los métodos y la actuación del cristianismo en la "liberación" de Cuba. Los mártires atraen más que los héroes.

Sin embargo, con pesar me niego a creer que Payá era un patriota honrado. Un día, hace cerca de diez años, me envió un mensaje electrónico con este breve texto: "Luis, hasta cuándo vas a seguir sirviendo al diablo". La pregunta me pareció elemental, indigna de alquien que presumía de ser un líder político, aunque pocos lo supieran dentro de Cuba. No le respondí. Nada había en sus propuestas que pudieran convencerme de que defendía empeños constructivos. Ya había sido recibido en la Casa Blanca y saludado como un prohombre a quien los norteamericanos consideraban  aliado, al menos aliado por no decir  instrumento. Ese acto tan flagrante de dependencia, y ahora, y tal vez antes,  haber aceptado dinero de dos partidos de la ultraderecha europea, para “liberar a Cuba” de eso que ellos llaman “dictadura feroz del comunismo”, me obligan a que no lo considere un patriota ni un cristiano honrado. Ni Martí, ni incluso Fidel Castro, recibieron dinero extraño para promover sus ideas cuando sus bolsillos solo estaban llenos  de ideales.  Quien dice trabajar por la patria con el presupuesto de poderes extranjeros, concertados para refundar una Cuba que comulgue con sus intereses, actúa contra la ética y la integridad de la patria y la independencia. A ese principio me atengo.

Por todo lo dicho, Oswaldo Payá vivirá una larga saga mientras  su nombre, envuelto en el sudario de un martirio falsificado y emponzoñado por los vivos, sea capaz de… obtener dinero.

 

¿CUÁL DE ESTAS VERSIONES DE LOS EE.UU. PREFIERE?

¿CUÁL DE ESTAS VERSIONES DE LOS EE.UU. PREFIERE?

JAMES CARTER,  trigésimo noveno presidente de los Estados Unidos. Premio Nobel de la Paz, 2002.

“Los Estados Unidos está abandonando su papel como el campeón mundial de los derechos humanos. Las revelaciones de que altos funcionarios están involucrados en el asesinato de personas en el extranjero, incluidos ciudadanos estadounidenses, son sólo la prueba más reciente de hasta qué punto es inquietante la violación en nuestra nación de los derechos humanos y cuánto se ha extendido esta práctica.

“Esto se inició después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, y ha sido validado e intensificado por los ejecutivos de ambos partidos y las acciones legislativas, sin gran oposición del público en general. Como resultado, nuestro país ya no tiene autoridad moral sobre estos temas críticos.

“Si bien el país ha cometido errores en el pasado, el abuso generalizado de los derechos humanos durante la última década había tenido un cambio dramático. Con el liderazgo de los Estados Unidos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos fue adoptada en 1948 como “el fundamento de la libertad, la justicia y la paz en el mundo.” Este fue un compromiso valiente y claro que contenía a los poderes que intentaban oprimir a o lesionar a personas, y establecía la igualdad de derechos de todos a la vida, la libertad, la seguridad, igual protección ante la ley y limitaba la tortura, la detención arbitraria o el exilio forzado.

“La legislación reciente ha dado el derecho legal al Presidente para detener a una persona indefinidamente bajo sospecha de afiliación con organizaciones terroristas o “fuerzas asociadas”, un poder demasiado amplio y vago que puede ser objeto de abuso, sin una supervisión significativa de los tribunales o el Congreso (la ley está siendo bloqueada por un juez federal). Esta ley viola el derecho a la libertad de expresión y a la presunción de inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, otros dos derechos consagrados en la Declaración”.

Junto con esa regla arbitraria que permite el asesinato de un individuo por aviones no tripulados, previamente declarado como un terrorista enemigo, se ejecutan a mujeres y niños inocentes y se acepta esto como inevitable. Después de más de 30 ataques aéreos contra viviendas de civiles este año en Afganistán, el presidente Hamid Karzai ha exigido el fin de tales ataques, pero la práctica continúa en las zonas de Pakistán, Somalia y Yemen, que no se encuentran declaradas como territorios de guerra. No sabemos cuántos cientos de civiles inocentes han muerto en estos ataques, cada uno de ellos aprobado por las más altas autoridades en Washington. Esto hubiera sido impensable en tiempos anteriores. (Publicado en The New York Times el 25 de junio de 2012, en la página A19)

CONDOLEEZZA RICE, ex secretaria de Estado DE LOS EE.UU

 “Estados Unidos no es cualquier país, somos excepcionales en la claridad de nuestras convicciones respecto a que el libre mercado y las personas libres tienen la clave del futuro.

“No debemos perder de vista la manera en la que democracia se fortalece en el hemisferio Occidental. La ayuda de EE.UU y las políticas de comercio pueden contribuir con las democracias en América Latina para responder a los dictadores populistas.

“Una política sólida de libre comercio fortalecerá nuestra economía e influencia en el exterior, también contribuiría con el desarrollo de nuestros recursos internos, tal como la plataforma de energía norteamericana.

“Los altos precios del petróleo fortalecen a Venezuela, Rusia e Irán. Estamos desarrollando fuentes alternativas de energía, pero ellas no reemplazarán los hidrocarburos en mucho tiempo. Es una dicha que gran parte de nuestra demanda, tal vez toda, se pueda cubrir internamente y en cooperación con los aliados de EEUU, México y Canadá.

El apuro por cortejar nuestros adversarios ha eclipsado las relaciones con aliados de confianza. Nuestro compromiso con Europa ha sido esporádico y, en ocasiones, desdeñoso. Las relaciones estratégicas con la India, Brasil y Turquía no se han fortalecido, ni profundizado en los últimos años. Hugo Chávez, junto con los iraníes, han transgredido nuestro gesto de amistad.

 “El pueblo estadounidense debe inspirarse para liderar de nuevo. (…) Si fallamos, habría un vacío, que probablemente pueden llenar aquellos que no defienden el balance del poder en pro de la libertad. Esto sería una tragedia para los intereses estadounidenses y los valores de quienes los comparten”. (Con información del Financial Times, 27 de julio de 2012)

THOMAS MERTON,  monje trapense del monasterio de Nuestra Señora de Getsemany, en Kentuky, fallecido en 1968.

“Cierto que hay un gran peligro para una nación que sigue jugando a cow boys y pieles rojas en su imaginación, ¡pero con bombas de hidrógeno y submarinos polaris a su disposición.

(…)

“No sé hasta qué punto nuestros ideales son ahora una fachada para el egoísmo organizado y la responsabilidad sistemática. El negocio de los refugios antiatómicos hizo patente con claridad que algunos americanos no andan muy lejos de la ley de la jungla. Si nuestra sociedad de opulencia se desmorona alguna vez y se le quita la fachada, ¿qué nos va a quedar? Supongamos que en efecto tenemos guerra, y quedan cincuenta millones de personas para contarlo: ¿qué clase de gente van a ser? ¿Qué clase de vida van a vivir? ¿Por qué  normas? No podemos seguir viviendo cada cual para sí. El peligro más efectivo de todos es que un día, sin darnos cuenta, vayamos a para a una sociedad fascista bien apretada, en que todos los resentimientos y la culpabilidad de los revueltos adolescentes (y de los mayores) se canalice en un surco de destrucción.

“Vivimos en un mundo de sueños. No nos conocemos a nosotros mismos, ni conocemos a nuestros adversarios. Somos mitos para nosotros mismos, y ellos son mitos para nosotros. Y estamos secretamente convencidos de que podemos resolverlo a tiros como los sheriffs de la TV. Eso no es la realidad, y el Presidente puede hacer mucho por lograr que la gente lo vea, más que nadie. Si consigue que el país haga frente a la realidad y la acepte y trate de arreglárselas con ella sobre una base de cordura, sin esperar milagros a cada paso, podremos empezar a recapacitar, y eso es lo que demasiada gente ha tirado por la borda.” (Semillas de destrucción, Editorial Pomaire, Barcelona, 1964)

CASO PAYÁ: ACTUALIZACIÓN DE UNA MALA PELÍCULA...

CASO PAYÁ: ACTUALIZACIÓN DE UNA MALA PELÍCULA...

Luis Sexto

CONFIRMA THE  ASSOCIATED PRESS DESMENTIDO DE ACCIDENTE INTENCIONAL (31 de julio, 10: 20 am)

LA HABANA (AP)— Los dos políticos europeos que iban en el automóvil accidentado en el cual murió el disidente cubano Oswaldo Payá la semana pasada desmintieron las versiones de que hubieran sido sacados de la carretera por otro vehículo o que fuera intencional.

"Frené por que vi el bache y la arena, perdí el control del coche porque habíamos entrado en una zona con grava... a nosotros no nos dio ningún vehículo por la parte trasera", dijo el español Angel Carromero en declaraciones a la policía y cuyo video fue mostrado a periodistas por las autoridades el lunes.

El gobierno ofreció los comentarios de Carromero, quien iba manejando y también presentó en persona ante los corresponsales extranjeros al sueco Jens Aron Modig, instalado como copiloto en el vehículo.

Payá, de 60 años, y el también disidente Harold Cepero murieron el 22 de julio en una zona cercana a la ciudad de Bayamo, a unos 800 kilómetros al este de la capital, cuando el vehículo terminó su derrapada estrellándose de costado contra un árbol. Ambos iban en el asiento trasero sin los cinturones de seguridad colocados.

"Le pido a la comunidad internacional que por favor se centre en sacarme de aquí y no en utilizar un accidente... que podría haberle pasado a cualquier persona, con fines políticos", dijo Carromero.

Modig confirmó ante los periodistas las palabras de Carromero de que no había ningún otro automóvil y también rechazó otra versión en el sentido de que él enviara mensajes por teléfono celular comentando esto a colegas en Estocolmo, como circuló inicialmente entre grupos opositores que incluso culparon al gobierno.

"No tengo el recuerdo de que haya habido otro auto", expresó Modig, quien venía dormitando.

Carromero es dirigente de la organización Nuevas Generaciones del Partido Popular y Modig miembro de la Juventudes Cristianas Demócratas de Suecia, ambos viajaron como turista, aunque reconocieron que su misión era entrevistarse con Payá y traerle dinero para sus actividades.

Las autoridades isleñas cubanas suelen acusar a los disidentes de no ser opositores genuinos y de recibir dinero y orientaciones de grupos de interés en contra del gobierno cubano.

Modig, que afirmó que ya había venido a la isla en 2009 para entrevistarse con disidentes, dijo qu en esta visita debía entregar unos 4.000 euros a Payá.

"Tengo entendido que estas actividades no son legales en Cuba y desearía disculparme por haber venido a este país para realizar actividades ilícitas", dijo Modig con tono apesadumbrado.

Un comunicado de la Policía el viernes indicó que las autoridades cubanas continúan con el "proceso investigativo y de instrucción penal" por lo que Carromero podría sufrir penas de cárcel por ser autor de la muerte de dos personas en un accidente de tránsito.

La Embajada Española en Cuba indicó que se espera el informe del fiscal para el caso, mientras Modig dijo a los periodistas que no sabía cuándo regresaría a Suecia.

Un portavoz del partido demócrata cristiano de Suecia, al que pertenece Modig, dijo que éste recibió autorización para salir de Cuba y que lo haría pronto.

"Ha sido liberado de la custodia cubana y se encuentra actualmente en la embajada sueca. Y están tratando de ponerlo en el primer vuelo de vuelta a casa", dijo Jonathan Lindgren a The Associated Press por teléfono desde Suecia.

DECLARACIONES DE LA VIUDA DE PAYÁ (30 de julio, 18: 25 hrs)

La viuda de Oswaldo Payá ha dicho, y las agencias cablegráficas han difundido, que ella no estará segura de si la muerte de su esposo fue accidental o criminal, hasta tanto el español del PP, Ángel Carromero, y el sueco de la Democracia Cristiana, Jens Aron Modig, no salgan de Cuba y hagan declaraciones sin la presión de las autoridades cubanas. La señora Payá parece dominar bien las técnicas de manipulación, y ya nos está anunciando lo que vendrá cuando ambos falsos turistas puedan repetir cualquier guión sin miedo. Preparado el terreno, podría ser fácil dudar del accidente. A ella, sea dicho con respeto y mesura hacia su dolor, le conviene que Payá haya sido víctima de un crimen político: SIRVE A LA CAUSA DE SU DIFUNTO ESPOSO: COMBATIR AL GOBIERNO DE CUBA. En fin, que en política, el ciego nunca es ciego, se hace el ciego o la ciega. A veces es conveniente querer ver lo que otros quieran que uno vea.

Ahora leamos la información que publicó hoy el periódico La República, de España: 

El joven de Nuevas Generaciones del PP retenido en Cuba, Ángel Carromero, retenido en Cuba por el accidente de tráfico en el que murieron dos personas, entre ellas, el opositor Oswaldo Payá, ha pedido a la comunidad internacional que “se centre” en sacarle de la isla y no utilice este trágico incidente “con fines políticos”.

“Le pido a la comunidad internacional que por favor se centre en sacarme de aquí y no en utilizar un accidente de tránsito, que podría haberle pasado a cualquier otra persona, con fines políticos”, ha dicho Carromero en vídeo divulgado este lunes por el Gobierno cubano durante una conferencia con corresponsales extranjeros en el Centro Internacional de Prensa en La Habana.

En el vídeo, grabado en un lugar no precisado de la isla, se puede ver a Carromero sentado en un silla y con aparente buen estado de salud. En breves minutos, el joven de NNGG explica algunos (detalles) del accidente y aclara que “ningún vehículo” golpeó “por detrás” el coche que él conducía y en el que viajaban Payá, el opositor Harold Cepero, también fallecido, y el político sueco Jens Aron Modig.

Carromero reconoce que antes del accidente circulaba a 80 kilómetros por hora, según marcaba el cuentakilómetros, pero que en el momento del siniestro no recuerda cuál era la velocidad exacta. “Frené porque vi el bache y la arena, perdí el control del coche porque habíamos entrado en una zona con grava”, ha señalado.

Por su parte, Modig ha explicado en su intervención en la rueda de prensa que había viajado a Cuba junto con Carromero CON TRES PROPÓSITOS FUNDAMENTALES,  UNO DE ELLOS ERA DAR DINERO A PAYÁ. (Subrayado de Luis Sexto. También pido que nos fijemos en lo que dijo Carromero: ningún vehículo nos golpeó por detras, y la foto que aparece en este blog lo confirma. Los remito a la foto de arriba. Tampoco los golpeó por los lados, salvo el golpe en la puertas trasera izquierda ocasionado por el árbol que detuvo el auto).

UN NUEVO ACTOR SE SUMA A ESTE FILME CLASE Z. (29 de julio, horas de la mañana en Cuba):

"Carl Gershman, presidente de la National Endownmen forDemocracy (NED), acaba de publicar un artículo en The Washington Post acusando al gobierno cubano de haber asesinado al miembro de los “movimientos disidentes”  Oswaldo Payá, quien falleció junto a otra persona al accidentarse el vehículo en que viajaba, conducido por un político español que reconoció su reponsabilidad en el siniestro al no percatarse de una señal de límite de velocidad, dato que Gersham oculta a los lectores del Post". (Párrafo tomado de Cubahora)

Cuando una persona o un personaje determinado formulan públicamente una acusación tan seria, lectores, televidentes, radioyentes y cinevidentes tienen que preguntarse, en primer lugar, quién es el que acusa, de qué modo la acusación beneficia sus intereses, qué pruebas presenta de su imputación, y luego intentar responder para qué y por qué querían matar a la víctima, quién ganaba o perdía con esa muerte, y si se trata de un hecho político intentar entender si políticamente era recomendable o, por el contrario perjudicaba a los presuntos criminales. De ese modo podemos proteger nuestra inteligencia de la manipulación.  Ya sabemos quién es Carl Gershman: dirige la NED, y esta institución fue creada, según  The New York Times en su primera plana el 31 de marzo de 1997, en un texto firmado por John M. Broder,  “para hacer de manera abierta lo que ha hecho la Agencia Central de Inteligencia subrepticiamente durante décadas, dona 30 millones cada año para brindar apoyo a cosas como partidos políticos, sindicatos, movimientos de disidentes y los medios de prensa en decenas de países.”

Con esos elementos podemos evaluar la acusación del señor Carl Gershman. Y concluir que, en caso de creer que no fue un accidente, esto es, un hecho fortuito, a quienes convendría la muerte de Oswaldo Payá y su colega de la oposición, es a mister Gershman, a la CIA, al exilio contrarrevolucionario de Miami, al Partido Popular de España... Casualmente, dados a especular, uno de los cuadros jóvenes del PP conducía el auto y quedó vivo. Con la muerte accidental de Payá y Harold Cepero los medios globales de propaganda periodística, incluso los políticos de casas ilustres como la Blanca de Washington, disfrutarán de unos días para justificar cualquier acción contra Cuba, la de dentro, aunque la mayoría de los cubanos en el extranjero sea perjudicada por cualquier  medida de restricción del gobierno y el congreso de USA. Ya comprobamos, pues, cuán fácil la imaginación se desmanda cuando quien oye, ve y lee no se detiene, como decía el poeta Antonio Machado, a distinguir la voces de los ecos, o lo que es igual: la verdad de la mentira. 

A continuación continúa  on line  la crítica al guión de El Nuevo Herald, y la nota de prensa del Ministerio del Interior, tras realizar las pruebas periciales de rigor sobre el accidente donde murieron  Oswaldo Payá y Harold Cepero

Primeramente, temprano en la mañana, El Nuevo Herald nos proyectó  una película del Sábado a media noche, y nos contó, entre colores de horror,  el accidente de tránsito donde  murieron  Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante,  dos  nombres casi becados en las  páginas del periódico miamense.

Iban junto a dos extranjeros: el español Ángel Francisco Carromero Barrios y el sueco Jens Aron Modig,  agentes políticos de la derecha europea, pero con identidad de turistas en Cuba para enmascarar su actividad ilegal. De pronto, sigue informando El Nuevo Herald, en  un tramo de  la carretera Tunas-Bayamo un camión se les echó  encima y los sacó de la vía. Y Payá y Cepero fallecieron. Antes del fin, una conclusión: El Gobierno cubano los asesinó. Eran dos destacados disidentes.

Claro, hay es que preguntarse de qué Payá y su socio eran disidentes. Ellos -y los demás como ellos- no disentían de nada. Simplemente, apoyados por países como Estados Unidos y España, hacían oposición contra el gobierno cubano para cambiarlo por otro, por el que Washington, al fin, diera su beneplácito.  Como vemos, hasta con el diccionario está peleado el Herald, aunque también es un mal guionista de cine.

Porque sin encomendarse a la verdad, esa santa tan milagrosa, El Herald determina qué ha pasado en una remota carretera de la provincia de Granma en Cuba, cuando los cuatro se dirigían a Santiago de Cuba. Y uno, que ha aprendido a pensar, tras la lectura del truculento filme de mal periodismo, saca lógicamente una cuenta digna de cualquier coeficiente mental de 95. Bueno, si el gobierno cubano quería matar a un opositor venido a menos, peleado hasta con la jerarquía de su Iglesia, la Católica  y hasta con el Papa,  ya uno empieza a dudar, no solo de la honradez, sino, sobre todo, de la inteligencia de los gobernantes cubanos. Luego, si por razones que uno no imagina, era pertinente quitarle la vida, por qué dejaron vivos a los dos extranjeros que podrían contar la verdadera historia. Todo, todo olía desde el principio a truculencia, a esa truculencia que la gente del Herald todavía no ha aprendido a zurcir con hilo invisible.

Después, pensé: Si murieron Payá y Cepero es porque el auto corría excesivamente y ellos iban sentados detrás, sueltos. Y los dos extranjeros, solo magullados, iban delante, asegurados por el cinturón  y con visibilidad suficiente para percatarse, momentáneamente,  del accidente. Por mi experiencia como conductor,  suele ocurrir así cuando el vehículo sale de la carretera y se vuelca o se impacta. Los de atrás, no tienen cómo sostenerse y se golpean. Si un camión los hubiese botado hacia la cuneta tal vez el hecho hubiera resultado más grave en sus consecuencias, y ninguno habría sobrevivido. Este análisis elemental me deshacía la tonta película de gánsteres que  El Nuevo Herald  les suministró, sin ningún respeto por las víctimas, a los familiares y a los lectores.

 En fin, una vez más el lema de El Nuevo Herald falla y se vuelve en su contrario: Habla mal del gobierno cubano, no importa qué y…. mentirás.

Si no me equivoco, a inicios de mi carrera como periodista trabajé  en una revista con quien, a la distancia de 40 años, me lo figuro como padre  de Oswaldo Payá. No sé si Alejandro vive o ha muerto, y  si no preciso correctamente  su parentesco con el occiso, de cualquier manera,  si fuese el padre, y a pesar de cuanto me separaba de su hijo en lo político, le envío mis condolencias.

 Ahora les dejo con la nota oficial del Ministerio del Interior, con una visión pericial del accidente del pasado 22 de julio.  

NOTA OFICIAL

27 Julio 2012

Como informó el diario Granma, el pasado 22 de julio a las 13:50 horas, un auto Hyundai Accent matrícula de turismo T31402, se salió de la vía y se impactó contra un árbol en un tramo de la carretera Las Tunas-Bayamo, en la localidad de Las Gabinas, provincia Granma.

En este lamentable accidente fallecieron los ciudadanos Oswaldo José Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante; mientras que resultaron lesionados leves los extranjeros Ángel Francisco Carromero Barrios y Jens Aron Modig, de ciudadanías española y sueca, respectivamente.

Durante el proceso investigativo, se precisó que el vehículo salió de La Habana sobre las 06:00 horas de ese día, conducido por Ángel Carromero, y se dirigió a Santiago de Cuba. Jens Aron viajaba en el asiento delantero derecho; Oswaldo Payá en el asiento trasero izquierdo y a su lado Harold Cepero. Estos dos últimos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

El tramo de la carretera en que ocurrió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo. El análisis pericial arrojó que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación.

Al respecto, el apartado dos del artículo 127 de la Ley 109, de seguridad vial, establece que “no se debe conducir un automóvil a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora en camino de tierra o terraplén”; y en el 128 que “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, en relación con el límite general de velocidad, el que guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de su movimiento y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”, en especial, “cuando la superficie está resbaladiza por agua, grasa, arena, lodo u otras sustancias o éstas puedan proyectarse hacia los vehículos y peatones”.

El dictamen pericial y las declaraciones de tres testigos presenciales del accidente: José Antonio Duque de Estrada Pérez, Lázaro Miguel Parra Arjona y Wilber Rondón Barrero, permitieron establecer que el auto irrumpió al terraplén a exceso de velocidad. Al respecto, el Capitán Jorge Fonseca Mendoza, perito del lugar del hecho (12 años de experiencia), apuntó que el conductor aplicó los frenos de una manera abrupta, ochenta metros después de haber entrado al terraplén, perdió el control del vehículo y el carro giró del costado izquierdo por espacio de 63 metros, con el frente hacia la cuneta y el maletero hacia el centro de la vía, hasta impactar con un árbol en el borde derecho de la carretera, lo cual confirma la extrema velocidad con que era conducido.

José Antonio Duque de Estrada, trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), quien reside en el municipio granmense de Río Cauto y transitaba por el lugar del hecho en una bicicleta, declaró al Órgano de Instrucción:

“El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor que también iba en la misma dirección y después vi una tremenda polvareda, cuando entró a un tramo que está en mal estado. Al aproximarme, ya con menos polvareda, vi al carro impactado contra un árbol en la cuneta. A mi modo de entender, la razón más clara que yo veo del accidente es el exceso de velocidad. Al caer en el terraplén no es lo mismo que en el pavimento, no hay freno que valga, el carro no se sujeta, se desliza y se impactó contra el árbol”.

Por su parte, Lázaro Miguel Parra Arjona, tractorista del INRH y vecino de La Sal, en el municipio Yara, confirmó esta versión: “El carro me adelantó a gran velocidad; luego vi la nube de polvo fuerte y cuando bajó el polvo pude ver el auto impactado en el árbol que está en la cuneta”.

Tanto José Antonio como Lázaro conducían en la misma dirección del auto accidentado, pero Wilber Rondón Barrero, campesino de Río Cauto, venía en dirección contraria, a unos cien metros de distancia del sitio donde ocurrió el siniestro. “Cuando me acercaba vi que el carro perdía el control y se impactaba contra un árbol de la cuneta”, declaró.

Un equipo de la Dirección de CriminaIística integrado por: Teniente Coronel Misael Fontes Pérez, oficial de la Sección de Averías, Explosiones e Incendios (19 años de experiencia como perito); Teniente Coronel Inardi Reyes Uriarte, Jefe de la Sección Provincial de Criminalística de Granma (11 años de experiencia como perito); y el Capitán Jorge Fonseca; de conjunto con Fidel Núñez Guevara, Jefe de Ingeniería del Tránsito en la provincia Granma (9 años de experiencia como perito), concluyó categóricamente que el conductor manejaba a exceso de velocidad y que el vehículo presentaba una abolladura de 67 centímetros de ancho con 45 centímetros de profundidad en el lateral izquierdo trasero, perpendicular al eje longitudinal del auto (lugar donde viajaban los fallecidos), como consecuencia de un fuerte golpe que deformó sustancialmente el monochasis y el techo, cuyas características y dimensiones se corresponden con el tronco del árbol referido.

El dictamen médico forense indica que Oswaldo Payá falleció instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico como resultado del fuerte impacto recibido; mientras que Harold Cepero murió en el hospital clínico quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de la ciudad de Bayamo, debido a una insuficiencia respiratoria aguda por tromboembolismo pulmonar graso del lóbulo superior del pulmón izquierdo, derivada de la fractura fragmentada del fémur izquierdo.

Ángel Carromero declaró al Órgano de Instrucción que no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se halla la vía. Añadió que irrumpió al terraplén a una velocidad que no puede precisar, debido a que no iba observando el cuentamilla y al percatarse de que transitaba sobre grava, intentó disminuir la velocidad mediante un frenazo brusco y el auto comenzó a resbalar de lado hasta impactarse contra el árbol. Jens Aron declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo; luego perdió la conciencia.

A partir del análisis lógico del tiempo de viaje (cerca de ochocientos kilómetros en menos de ocho horas, con tres paradas intermedias), las declaraciones de los testigos y el estudio pericial del lugar del hecho y el vehículo, el equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que frueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos.

Continúa el proceso investigativo y de instrucción penal, en correspondencia con las leyes cubanas. (Tomado de Cubadebate)