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PADRE ALBERTO: ESCÁNDALO SIN ESPÍAS CUBANOS

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Por Fray Antorcha

Desde Miami               

Al aceptar su traslado a la Iglesia Episcopal, queda demostrado que lo del sacerdote Alberto Cutié – mal llamado cubano-americano-, no fue cosa de espías cubanos, como declaró en su primer entrevista televisiva, tras publicarse en la revista TV Notas, 25 fotos junto a “su novia”, que destaparon el mayor escándalo que recuerde la Iglesia Católica en Miami.

 Hago la aclaración de lo relacionado con el origen “cubano”, porque es una mala y fea costumbre existente en este país, donde a todos los inmigrantes, o nacidos en el territorio de la Unión Americana, de padres extranjeros, se le antepone la nación de los progenitores antes de esta en donde viven. Lo mismo sucede con las personas de piel negra, sea un brillante profesional o un vulgar delincuente, a quienes se les identifica como “afro-americanos”. A tal punto que hasta al actual Presidente Barack Obama se le agrega  este mismo gentilicio, por ser descendiente de padre africano,  y madre blanca nacida en Hawai. En cambio, nunca he escuchado que se mencione al  resto de los ciudadanos de este los EE.UU. o a los presidentes que ha tenido, como “anglo- americanos”, porque ciertamente la constitución aclara que para llegar al más alto puesto de los Estados Unidos, se requiere haber nacido dentro de este país.  Los verdaderamente puros americanos son los primeros habitantes que encontraron los conquistadores (o saqueadores) de América a su llegada, a quienes llamaron “indios”. Estos son los únicos dueños de esta tierra que les fue arrebatada, a tal punto que los descendientes que quedaron de aquellos, están exceptuados de los llamados “tax” o pagos de impuestos en todo el territorio nacional. Tienen sus propias leyes, policías, médicos y dicho sea de paso los mejores casinos donde los tontos viciosos del juego van a dejar su dinero. Es la mejor venganza de los otrora casi eliminados aborígenes durante la colonización –en la Florida, por ejemplo Micousikees y Seminoles,  viven en sus territorios.

 Retomo ahora el tema del Padre Alberto, porque pese a llevar por sus venas sangre cubana, nació en Puerto Rico, territorio reconocido como Estado Libre Asociado de los EE.UU. Solo por ese hecho se le debía reconocer como americano, exclusivamente.

Claro, en todo esto hay algo más que otra oportunidad  para desprestigiar a Cuba, como si a alguien en la Isla le afectara lo que hace lo mismo un pedófilo sacerdote católico, que un cura enamorado, que traiciona su  compromiso de ser célibe.

 La otra cara de la moneda está ahora en el conflicto armado entre las iglesias Católica y Episcopal, a partir del recibimiento en esta ultima al sacerdote causante de la violación del celibato, hecho que no tuviera mayor trascendencia de no ser por la fama que tenía el padre Cutié, debido a la cantidad de feligreses que lo seguían, además de dirigir la emisora Radio Paz, en la cual también ya fue sustituido.

 La iglesia Episcopal fue fundada en 1789, tras la proclamación de las 13 primeras colonias americanas y antes de la guerra era parte de la iglesia anglicana, cuyo clero respondía al monarca británico y no al Papa de Roma.

 Aunque existen algunas similitudes en las eucaristías de ambas, en la Episcopal en sacramento de la confesión se considera una mera declaración del perdón concedido por Dios, mientras en la Católica se sostiene que el sacerdote perdona verdaderamente en el nombre de Dios.

 Jesús está “espiritualmente presente en el vino y en el pan consagrado”, para los episcopales, mientras la Iglesia Católica de Roma enseña que Jesús está totalmente presente con  su cuerpo (sangre, alma)  y divinidad bajo las formas del pan y el vino.

 Pero lo más interesante de todo, es que el método de poner bajo sospecha a la Seguridad cubana de haberlo hecho caer en el conflicto amoroso, se deshizo con la misma rapidez que su aparente dedicación a la comunidad de su iglesia y sus seguidores.

Con el mayor respeto a los creyentes cubanos, esta no es la primera vez incluso que se produce un hecho como el del sacerdote católico Alberto Cutié. Es triste para los seguidores del catolicismo, pero un buen momento para aclarar que lo de este pastor fue un escándalo de grandes magnitudes, en el que no tuvo nada que ver la política de ningún país, ni los “supuestos espías cubanos” de los que habló en un principio.

 

   

 

01/06/2009 10:08 Luis Sexto #. Política



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