Blogia
PATRIA Y HUMANIDAD

Política

PREGUNTAS DE “CANARIAS INSURGENTE”

PREGUNTAS DE “CANARIAS INSURGENTE”

 Por Orestes Martí y Manuel Alberto Ramy

 

Autor de varios libros de poemas, crónicas, narrativa y técnicas del periodismo, Luis Sexto (LS) es un intelectual de obligada entrevista por su reconocida independencia de criterios. A él le (P) preguntamos:

 

P: Cuba ha celebrado el 50 aniversario del triunfo de su Revolución ¿vivió aquel acontecimiento? ¿Cómo lo recuerda?

LS: En enero de 1959 yo era un adolescente; me faltaban siete meses para cumplir 14 años. Recuerdo nítidamente aquel día: parece que el sol empezó a brillar con una luz distinta. El júbilo era masivo, desbordante, infatigable. Siete años de tiranía –hambre, opresión, sangre- habían concertado al país en una voluntad casi unánime y por tanto el triunfo de la revolución era un sueño pluralmente alimentado y esperado. Aquel primero de enero fue un día único en la historia de Cuba. Nunca más podrá repetirse.

P: ¿Qué influencia considera ha tenido la Revolución cubana en su entorno social?

LS: Puedo decir que cuanto soy, es obra de la influencia de la revolución. Y paradójicamente lo bueno y lo malo de mi vida se relaciona con el proceso revolucionario. Mi familia era pobre. Con la revolución mi padre tuvo trabajo estable por primera vez; mamá también y mejoró sus ingresos. Sin embargo, siete años más tarde, mi madre emigró con mi hermana pequeña, y posteriormente, poco a poco, mis dos hermanos varones, aunque tenían empleo y oportunidades de estudiar, se marcharon hacia Miami. Quedamos mi padre y yo. Mi familia fue víctima de las facilidades migratorias que los Estados Unidos les conceden a los cubanos. La tentación era muy fuerte: desde el país más rico del mundo, una mano te llamaba y te ofrecía una vida con más posibilidades económicas. Por mi parte, la revolución cimentó mis raíces patrióticas y culturales, Y permanecí aquí por libre decisión, aunque he podido marcharme.

P: ¿Qué opinión le merece el bloqueo norteamericano a Cuba? ¿Aconsejaría a la nueva Administración norteamericana su levantamiento atendiendo al reclamo de la opinión pública internacional, especialmente a los resultados de las votaciones de la ONU?

LS: El bloqueo norteamericano ha sido un permanente acto de guerra de un país gigantesco contra un país pequeño y subdesarrollado. Es culpable de muchas de las insuficiencias y deficiencias de Cuba;  incluso ha condicionado una mentalidad de asedio que limita el pensamiento y la creatividad de los cubanos. Del mismo modo, el bloqueo no es la única causa de la precaria situación de la sociedad socialista cubana. Para algunos puede resultar una excusa plausible para explicar cuanto aún no se ha podido hacer o se ha dejado perder El bloqueo se derrota principalmente desde dentro, organizando la economía de modo que genere riquezas y renuncie a sobrevivir con poco y con menos. Pero aún no aprecio esa voluntad. Me parece que, para que los Estados Unidos rectifiquen ese acto violatorio del derecho internacional, sería bueno que la nueva administración de la Casa Blanca elimine la red extraña y malévola del bloqueo económico y comercial contra Cuba. Tal vez, puedan reivindicarse en alguna medida ante el pueblo de Cuba.

P: ¿Cuáles considera son las "asignaturas pendientes" del proceso revolucionario cubano?

LS: Cuba necesita recomponerse; revalorar todas las asignaturas. Porque las aprobadas se han deteriorado, han perdido valores, y las que aún estaban pendientes necesita aprobar definitivamente. No podemos vivir de la justificación de un pasado reciente en que pudo conquistarse una parte de la justicia. La revolución necesita revaluarse, renovarse, desechar lo que ya ha demostrado su desgaste, y mirar hacia delante, con visión contemporánea y a la luz del fracaso del socialismo del siglo XX. Ello implica un reajuste en el papel del Estado, de modo que se desplace de ser una especie de factótum, hacia una conducta que lo transforme en un regulador y un garante de los espacios de los sujetos económicos, concediéndoles a los individuos una autonomía que ahora no tienen. ¿Por qué los campos permanecen enyerbados; por qué la productividad en las industrias es baja, y los costos elevados, y la calidad productiva y de los servicios muy inadecuada; por qué la sociedad no se horizontaliza en vez de persistir en el verticalismo burocrático? Las fuerzas productivas necesitan desatarse. La democracia necesita revitalizarse. Esas son asignaturas pendientes. El futuro, me parece, no admite arrastres. La revolución tiene una obra incompleta y, por ende, una deuda con más de tres generaciones. Y sobre todo, la revolución está comprometida consigo misma: tiene que perdurar sobre la tierra y no en los sueños.

P: ¿Cuáles son sus expectativas de la Revolución cubana en los próximos años?

LS: La peor desgracia que podría ocurrirle a Cuba como pueblo es la caída de la revolución. Si la revolución aún no ha podido cumplir toda su utopía, es, sin embargo, una garantía de la independencia, la integridad y el posible mejoramiento de la nación. Sabemos por experiencia propia y por la visión profética de algunos de sus más preclaros conductores que la revolución puede perecer envenenada desde dentro. La corrupción y el inmovilismo pueden esclerosarla. Estoy obligado, pues, a creer que el futuro será distinto: Cuba en revolución, pero renovada, sin las ataduras del dogma, confiada en la lealtad de su pueblo y otorgándole al pueblo los medios para defender y definir su futuro. Ahora bien, el futuro comienza mañana. El tiempo es poco.

Las Palmas de Gran Canaria - La Habana, Cuba 2008-01-10

------------

http://canariasinsurgente.typepad.com/almacen/internacional/>,

GAZA: NO SE PUEDE DECIR LA VERDAD EN LA TELE

GAZA: NO SE PUEDE DECIR LA VERDAD EN LA TELE

Entrevista A Michell Collon por Julien Versteegh, Solidaire

¿Estamos bien informados sobre Gaza, Hamas, la historia? ¿Por qué este divorcio entre la opinión de los "viejos europeos" y los ciudadanos de origen inmigrante? ¿Qué se puede hacer para superar este foso? Michel Collon, especialista en conflictos, responde a las «provocativas» preguntas del semanario belga Solidaire.

La crisis económica y las preocupaciones cotidianas ocupan las mentes y quizá Gaza pasa a un segundo plano en la vida diaria de los trabajadores. ¿Por qué?

Michel Collon. El humorista francés Coluche decía: «No se puede decir la verdad en la tele, la ve demasiada gente». La pregunta que hay que hacer a la población belga es: ¿piensan ustedes que están bien informados? ¿Creen ustedes que se les va a decir la verdad sobre una región como Oriente Medio, con toda la riqueza petrolífera?

Los medios de comunicación y la escuela ocultan cuidadosamente cómo se impuso Israel. Imaginen ustedes lo siguiente... Ustedes, belgas, que viven y trabajan aquí desde hace generaciones, de pronto desembarcan unas personas: «Nuestros ancestros vivían aquí hace dos mil años, nuestro Dios dijo que esta tierra nos pertenece, ¡venga, largo de aquí, fuera!». Ustedes tendrían que dejar sus casas, sus campos, sus riquezas e ir a vivir a unas tiendas de campaña. Los invasores toman primero Bruselas, Amberes, Hainaut. Un poco después, Lieja y Flandes. Bloquean todas las carreteras con un gran muro. Y, por último, todos ustedes se encuentran hacinados alrededor de Ostende y en las profundidades de las Ardenas, en unas condiciones de vida miserables. Además, se les trata de mentirosos, de violentos, de terroristas. Pues bien, ¡sustituyan Ostende por Gaza y las Ardenas por Cisjordania, y tendrán exactamente lo que ha hecho Israel!

A propósito de la desinformación, de todos modos los belgas tuvieron una famosa advertencia, ¿no? La RTBF logró hacer creer que Bélgica había desaparecido en una noche, así que, ¡prudencia!* En los años ochenta en Nicaragua un gobierno de izquierda quería eliminar la pobreza y resistir a Estados Unidos. Nicaragua fue atacada por unos terroristas financiados por la CIA y fue criminalizada por los medios de comunicación. Se expulsó a los sandinistas y el país volvió a la miseria. Un sacerdote nicaragüense, entonces ministro de cultura, decía: «Cuando veo lo que cuentan los medios de comunicación sobre mi país, que yo conozco bien, me digo que no debo creer nada de lo cuentan de los países que no conozco».

El gran problema, de los belgas, los franceses, de los europeos, sobre el conflicto israelo-palestino es que están desinformados. Con raras excepciones, la tele se pone de lado de Israel. En estos últimos días ha acabado por mostrar los crímenes de Israel, pero mientras esto se presente como “una respuesta a los cohetes” se justifica el colonialismo.
De todos modos, Hamas empezó y toma como rehenes a la población, ¿no?
Michel Collon. No. A propósito de los cohetes lanzados sobre las ciudades israelíes, no se nos dice que los palestinos (Hamas, Fatah e individuos) los lanzan contra ciudades de las que se expulsó a sus padres. ¡Ellos vivían ahí antes! ¿Por qué lo ocultan? Pero, más importante, Hamas respetó la tregua durante tres meses. Ahora bien, esta tregua tenía varias condiciones. Israel tenía que levantar el bloqueo que asfixiaba a Gaza; no lo hizo. No debía cometer más agresiones militares; las cometió. Egipto tenía que abrir sus fronteras; no se hizo. En realidad Israel es quien no respetó la tregua.

En todo caso, Hamas son los fundamentalistas. ¿Pueden apoyarlos personas progresistas?
Michel Collon. En primer lugar, durante décadas, cuando todavía no existía Hamas, Israel hizo todo lo posible para destruir al Fatah de Arafat y los movimientos palestinos de izquierda. Después, lo mismo que Hizbolá en Líbano Hamas parece de acuerdo en respetar el modo de vida del conjunto de las poblaciones de Gaza.

La gente votó a Hamas porque se sentía traicionada por los anteriores dirigentes palestinos. Si usted pregunta a palestinos de izquierda y laicos, votaron a Hamas porque es el partido que resiste. Es falso decir que Hamas toma a los palestinos como rehenes, son todos los palestinos quienes rechazan y rechazarán siempre la colonización, aunque mañana Hamas estuviera totalmente destruido.

Por último, a continuación se nos dice de una manera un tanto racista que estas personas son musulmanas y que son unos fanáticos... ¡Que me expliquen entonces por qué Estados Unidos organiza golpes de Estado para derrocar a Chávez, un ferviente cristiano! O a Evo Morales, un indio. En Venezuela antes de Chávez, 80 años de riqueza petrolífera produjeron un 80 % de pobres. El dinero se iba a los bolsillos de Exxon. Chávez, Evo, los iraquíes o los palestinos: no tiene nada que ver con la religión, tiene todo que ver con el saqueo de los recursos de esos países.

Pero en Palestina hay pocos recursos naturales...

Michel Collon. Oriente Medio forma un conjunto. Los árabes se consideran una sola nación. Son los colonizadores quienes dividieron la región para controlarla mejor. Los británicos y después los estadounidenses procuraron poner el petróleo en manos de reyes, de ricos saudíes y de otras marionetas mientras que el resto del mundo árabe se debatía entre la pobreza y el subdesarrollo. Washington sobrearmó a Israel para que fuera el gendarme de Oriente Medio. Además, quiere construir un oleoducto que distribuirá el petróleo iraquí al Mediterráneo.

Israel afirma que no hay nadie con quien negociar y que la paz es imposible.
Michel Collon. La paz es posible en Oriente Medio. Hay que crear un solo Estado que garantice todos los derechos a todos, judíos, musulmanes, cristianos o ateos. Un Estado no puede estar fundado sobre una religión privilegiada que excluya o rebaje las demás. Un solo Estado, un hombre = un voto, y el derecho al retorno para todos aquellos que fueron expulsados.

Muchos palestinos e israelíes creen que será necesaria una solución transitoria con dos Estados. Son ellos quienes tienen que decidirlo. Con todo el odio que se ha sembrado, serán necesarias una o dos generaciones para llegar a una coexistencia armoniosa. En todo caso, yo mantengo que Israel es el Estado más racista del mundo, que practica la limpieza étnica contra los árabes. Para llegar a una solución hay que acabar con este racismo. Un Estado que comporta varias culturas no es pobre, al contrario, es rico.

Creo que con estas provocaciones y estas terribles destrucciones Israel no quiere la paz. Se niega a negociar sabiendo que eso puede provocar atentados. Tendría así un pretexto para justificar nuevas deportaciones y anexiones.

 El ministro belga de Asuntos Exteriores Karel De Gucht y sus colegas europeos parecen adoptar una postura neutra en la historia...

Michel Collon. De Gucht no es en absoluto neutro, y tampoco lo es la UE. Acaba de aprobar para Israel un estatuto de casi miembro de la Unión Europea ¡cuando desde hace décadas Israel viola todas las resoluciones de la ONU y el derecho internacional! La UE ha calificado de ‘terrorista’ al gobierno de Hamas elegido democráticamente, lo que ha dado luz verde a la agresión. Cuando la ministra de Asuntos Exteriores israelí dice ante Sarkozy que Israel defiende los valores de la comunidad internacional, éste aplaude. Cuando se ve cómo Sarkozy, Merkel, De Gucht y compañía han apoyado todo el tiempo a Israel, yo afirmo que ellos son quienes bombardean en nuestro nombre. ¿Vamos a seguir tolerándolo?
Es sobre todo la población belga de origen emigrante la que se moviliza en estos momentos. ¿Por qué hay todavía tanta indiferencia y pasividad por parte de los trabajadores «belgas-belgas»?

Michel Collon. Se les mantiene en la ignorancia. Pero la guerra en Palestina forma parte de la guerra global norte-sur que se lleva a cabo en nuestro nombre. No se puede comprender el mundo de hoy si no se comprende por qué la riqueza está en el norte y la pobreza en el sur.

Las grandes sociedades europeas han robado el oro y la plata de América Latina; los minerales, el caucho y los esclavos de África (con nuestro rey Leopoldo II que cortaba las manos cuando alguien se negaba a trabajar para él) y el petróleo de Oriente Medio. Hoy el tercer mundo sigue siendo pobre porque las multinacionales se instalan ahí pagando una miseria a los trabajadores, prohibiendo los sindicatos, corrompiendo a los dirigentes políticos y a la policía. Por lo tanto, toda la riqueza del sur sigue yendo al norte. Este pone a los trabajadores belgas ante una opción moral: ¿ponerse del lado de los robados o de los ladrones? ¿Exigir justicia o adoptar la postura del avestruz esperando beneficiarse un poco del robo?

Deberíamos tener más curiosidad y ser más abiertos. En Bélgica tenemos la suerte de tener inmigrantes, incluidos los trabajadores sin papeles. Hay que hablar con ellos, escucharlos. ¡Se puede aprender mucho de ellos! Los árabes les explicarán qué hacen Europa en Oriente Medio desde hace siglos. Los negros les explicarán lo que hace en Congo. Los latinos por qué hay todavía un 44 % de pobres cuando América latina es muy rica.
Yo comparo la situación actual con el Titanic, con los muy ricos en primera clase, las clases medias y los trabajadores que están en tercera, sin muchas comodidades, pero en el barco. El Titanic se dirige al desastre porque el capitán y, sobre todo, los armadores, ganan mucho, a costa de quienes bregan, los esclavos del sur, y a costa de los trabajadores del norte. Empobreciéndolos y empobreciéndonos continuamente provocan la crisis porque ya no tienen a nadie a quien vender.

¿Quieren los trabajadores belgas permanecer en el Titanic, basado en el empobrecimiento del tercer mundo, un sistema que tras la crisis financiera prepara otras, quizá más graves todavía? La cantidad de pobres no ha dejado de aumentar en el mundo desde hace 20 años. ¿Quieren hundirse con el Titanic o elegir otra manera de navegar basada en unas relaciones norte-sur más justa?

Entonces, ¿qué hacer?

Michel Collon. Desde hace varios años trabajo con el equipo de Investig’Action y mi página web www.michelcollon.info para descodificar la información, dar la palabra a los excluidos de la información oficial, mostrar las imágenes ocultas, aprender a distinguir las manipulaciones mediáticas. Me escriben muchas personas, hastiadas de la prensa y desanimadas porque no se les escucha.

Es necesaria una estrategia colectiva para que la gente pueda examinar la información y ser activa. La información es un derecho que no cae del cielo y que se conquista, como los demás derechos. Para eso es necesario proceder activamente. Por ejemplo, si un responsable sindical todavía tiene dudas sobre quién es el agresor y el colonizador entre Israel y los palestinos, ¡que organice entonces un debate para todos sus afiliados con ambas partes, que se informe en Internet, con los sindicalistas palestinos y con aquellos a quienes la tele excluye de sus debates!

* N. de la t.: Se refiere a un falso documental emitido hace un año por esa cadena de televisión belga que anunciaba que Bélgica se había desintegrado. Mucha gente lo creyó y se suscitó una enorme polémica. Véase: http://fr.wikipedia.org/wiki/Bye_Bye_Belgium (Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos)

 

ASESINADOS 26 PERIODISTAS EN 11 PAISES LATINOAMERICANOS

ASESINADOS 26 PERIODISTAS EN 11 PAISES  LATINOAMERICANOS

Por HERNAN URIBE*

Con 26 periodistas muertos por violencia en 11 países el 2008 fue otra vezun mal año para los profesionales de la información con el agravante de quehubo además numerosos atentados físicos en contra de reporteros y órganos deprensa conformándose así un cuadro de clara violación a la libertad de expresión desde México hasta Chile según lo expresan los datos recogidos por la Comisión de Investigación de Atentados a Periodistas (CIAP) adscrita a la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

En el área de los homicidios, México con once víctimas, casi el 50% deltotal, encabeza de nuevo la fatal nómina. Teodoro Rentería, vicepresidente mexicano de Felap, Roberto Piñón Oliva, quien preside la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX) y el propio presidente de Felap, Juan Carlos Camaño, junto con denunciar esos crímenes han advertido acerca de la impunidad de ellos. En octubre pasado, las entidades mexicanas antes mencionadas presentaron un "Informe actualizado sobre la situación del periodismo en México" en cuyo texto se lee: "Denunciamos nuevamente que

nuestro país continúa en el primer lugar en el mundo en asesinatos, desapariciones forzadas y demás atentados y agravios contra los trabajadores de la prensa, sólo por debajo de Irak". Puntualiza al efecto que 81informadores fueron eliminados en los últimos 25 años.

NÓMINA DE LA MUERTE

El siguiente es el registro de la matanza en América Latina:

ARGENTINA

Juan Carlos Zambrano, tiroteado el 19-3-08 en San Salvador de Jujuy. Era

reportero de Radio LW8 y Canal Siete de esa ciudad.

BOLIVIA

Carlos Quispe, muerto a golpes el 4-4-08 durante el asalto a la sede de la

radioemisora donde trabajaba en Pucurani.

BRASIL

Walter Lessa, reportero gráfico, por disparos en Alagoas, el 5-1-08

COLOMBIA

-Manuel Arturo Macías Correa, el 9-2-08, tiroteado en Algeciras, Departamento de Huila;-José Gregorio Barney, 43 años, balaceado por sicarios en Cali, el l3-9-08;

-David Alejandro Caldas Ortega, tiroteado (fecha no especificada)

ECUADOR

-Carlos Navarrete, asesinado el 26-2-08. Fue director del diario "El Telégrafo";

-Raúl Rodríguez, tiroteado el 30-6-08 en Guayaquil. Era periodista de Radio Sucre de esa ciudad..

GUATEMALA

-Hugo Arce. Su cadáver fue hallado el 8-1-08 en un hotel de Ciudad de Guatemala;

-Jorge Mérida, por disparos el 8-5-08 en Coatepeque, donde era corresponsal de "Prensa Libre".

HONDURAS

Jorge Fernando González, el 1-1-08, por disparos en la radioemisora de su

propiedad en Santa Bárbara.

MEXICO

-Francisco Ortiz Monroy, acribillado el 5-2-08 en Camargo (Tamaulipas);

-Bonifacio Cruz Santiago, disparos, el 8-2-08 en Chimalcahuacán, director

del periódico "El Real";

-Alfonso Cruz, hijo de anterior en la misma ocasión y cuando era jefe de redacción de la publicación antes nombrada.

-Felicitas Martínez Sanchez, y Teresa Bautista Merino, balaceadas en 7-4-08 en San Juan Copala (Oaxaca).Ambas laboraban en la radioemisora comunitaria "La voz que rompe el

silencio" y pertenecían a la etnia trique.

-Candelario Perez, balaceado el 28-6-08 en Ciudad Juárez;

- Claudia Rodríguez Llera, el 5-2-08. Su cadáver fue encontrado en Ciudad de

México;

-Alejandro Zenón Fonseca Estrada, tiroteado el 23-9-08 en Villahermosa, Tabasco. Era conductor del programa de noticias "El Padrino" en la radio emisora "ExaFM" de esa ciudad.

 

- Miguel Angel Villagómez, acribillado. Su cadáver fue descubierto el6-10-08 con seis balazos y tiro de gracia. Fue director del periódico regional "La Noticia" de la Ciudad Lázaro Cárdenas (Michoacán);

-David García Monroy, acribillado con metralleta, el 9-10-08; columnista del “Diario de Chihuahua"; asesinado en la ciudad de ese nombre.

-Armando Rodríguez, tiroteado el 16-11-08 en Ciudad Juárez. Era reportero de "El Diario".

PANAMA

Eliécer Santamaría, apuñalado el 9-45-08 en Ciudad de Panamá.

REPUBLICA DOMINICANA

Manuel Castillo, reportero gráfico, disparos, el 17-1-08

VENEZUELA

-Pierre Fould Gerges, disparos, el 26-6-08 en Caracas. Subdirector del periódico "Reporte de Economía";

Javier García, apuñalado el 15-6-08. Reportero de la versión por cable de Radio Caracas TV (RCTV).

ATENTADOS SURTIDOS

Los siguientes son algunos de los atentados o agresiones ocurridos en 2008 y para cuya versión utilizamos también el orden alfabético: En Argentina, una bomba explosionó en la madrugada del 11-9-08 en la puerta del domicilio de Edgardo Esteban, corresponsal de TeleSUR en Buenos Aires. Autor del documental "Iluminados por el fuego" sobre la guerra de las Malvinas-en la cual participó como soldado- se cree que los autores son ultra nacionalistas de corte fascista.  Se emitió acerca de este suceso un comunicado que en parte dice: "TeleSur, empresa multiestatal de comunicación expresa su más profundo y rotundo rechazo ante cualquier agresión e intimidación contra quienes asumimos el compromiso de informar de manera veraz".

CIAP denunció el 22-4-08 las torturas aplicadas en Bolivia a los periodistas argentinos Fernando Kola y Tanimbu Estremadoiro quienes fueron atacados por latifundistas y ganaderos en el poblado de Cuevo (Camiri). CIAP recogió la acusación del caso formulada por Iván Canelas, dirigente de FELAP y actual portavoz del Gobierno de Bolivia. En septiembre pasado, Juan Carlos Camaño y Nelson del Castillo, presidente y secretario general adjunto respectivamente de FELAP, declararon que los ataques en contra de periodistas y medios, como la sede de Televisión Boliviana Canal Siete en Santa Cruz, se corresponden con maniobras golpistas de sectores opuestos al gobierno del presidente Evo

Morales.

En Chile, la reportera Javiera López fue golpeada y amenazada con un puñal en las cercanías de su residencia en la ciudad de Iquique. El asalto se atribuye a narco traficantes pues ocurrió después del reportaje de López sobre el tema transmitido en Canal TV  donde trabaja ella. "La experiencia internacional muestra que en la actualidad el peor peligro para el ejercicio periodístico en nuestro continente es la amenaza del narcotráfico" expresó Abraham Santibáñez, presidente del Colegio de Periodistas de Chile. También en Santiago de Chile, políticos extremo derechistas montaron una maniobra en contra del periodista Hugo Guzmán Rambaldi atribuyéndole conexiones con las FARC colombianas y utilizando para ello la falacia de que figuraba en los correos electrónicos de esa entidad militar. El afectado, entonces funcionario de la sección de comunicaciones del Gobierno, se vio en la necesidad de renunciar al cargo. El Consejo Metropolitano del Colegio refutó la imputación a Guzmán y llamó a los dirigentes políticos a "actuar con responsabilidad y a no caer en una conducta reclamativa de caza de brujas".(Septiembre 08). La entidad gremial estuvo en lo correcto puesto que en diciembre pasado el capitán Ronald Hayden Coy, jefe operativo policial colombiano, desmintió que en la computadora del asesinado Raúl Reyes se

hubiera encontrado correos como ha venido afirmando el régimen de Álvaro

Uribe.

En México, dos granadas de fragmentación fueron lanzadas y estallaron en la entrada principal del diario "El Debate" en la ciudad de Culiacán (Sinaloa). No hubo víctimas humanas pero si daños materiales. Al tenor de un despacho de EFE a propósito del atentado,  en Sinaloa se han registrado numerosos actos de violencia a cargo del crimen organizado.

En Nicaragua, el reportero Nicolás Berríos fue golpeado y apuñalado el 12-11-08 en Managua luego que dos atacantes detuvieron el vehículo en que se movilizaba y el cual fue incendiado. El 28-11-08 la Unión de Periodistas de Nicaragua, bajo la firma de su presidenta, licenciada Elsa Gómez, alertó sobre una treintena de ataques a periodistas y órganos informativos ocurridos en todo el territorio del país. Las agresiones, se apunta,

incluyen embestidas físicas y verbales, volcamiento de vehículos, robos de cámaras fotográficas y otros instrumentos de trabajo, uso de armas blancas, amenazas, hurto de cables e interferencia a tres radioemisoras.

Aunque ocurrió otro continente, en un balance del 2008 debemos mencionar el episodio bautizado como "Zapatazo contra el ’perro’ Bush ". Fue el 14-12-08 cuando el periodista iraquí Muntaler al Zaidi lanzó sus calzados para golpear con ellos al presidente del poderoso Estados Unidos, George W. Bush, durante una conferencia de prensa en la que se encontraba también Nuri al Maliki, quien oficia de primer ministro del ocupado Irak. Al Zaidi se encuentra detenido y procesado aunque convertido en un héroe viviente como una expresión singular de las batallas en contra del colonialismo estadounidense.

(*) Periodista chileno, presidente de CIAP. Informe elaborado con la cooperación de Ernesto Carmona, Secretario Ejecutivo. .2/1/09

 

Respondiendo a preguntas del diario Folha de Sao Paulo

Por Luis Sexto

En abril, usted escribía que la sociedad cubana vive un "precario equilibrio", elogiaba el debate e proponía cambios más allá de los manuales. ¿Cómo ve las cosas hoy? ¿Los huracanes y la crisis obligaron a cambios aún más lentos?

"Sigo pensando que ese precario equilibrio todavía se mantiene. Las condiciones materiales de la existencia no han sido elevadas hasta lograr satisfacer a todos los cubanos; tampoco los instrumentos democráticos generados por la Revolución han alcanzado su más pleno desarrollo. Y por tanto, el país va despacio porque el suelo no es firme y por otra parte cuando el camino no es firme hay que andarlo lo más rápido posible. Como se aprecia, la situación cubana puede juzgarse desde la misma posición con dos criterios distintos: desde el que recomienda cautela, lentitud, en cualquier movimiento de renovación y el que sugiere allegar con rapidez las transformaciones por imperativos de la misma precaria situación que padece el país. Claro, usted tiene razón: los tres últimos ciclones, un récord de

agresividad de la naturaleza contra esta Isla, han dañado tanto la obra material que cualquier proyecto de reforma se inhabilita por ahora. Por tanto, acepto que Cuba vive hoy una paradoja que podría derivar en un círculo vicioso si la prudencia tarda más de lo conveniente en allegar las condiciones para un proceso de rectificación. Una sociedad, como sabemos, es un organismo vivo que a veces responde a impulsos muy soterrados que ninguna voluntad humana  puede prever o detener. Las cosas, lamentablemente, no son como un optimismo extremista puede sugerir o como suelen verlas los burócratas acomodados a dictar órdenes desde una despacho de cristales empañados."

¿Cuál es su expectativa sobre Obama y del debate público en Cuba?

"En sí mismo, Obama representa un cambio en los Estados Unidos. Así que la expectativa fundamental debe ser del pueblo norteamericano. En Cuba, desde luego, se estima, de modo general, que un político afroamericano como presidente del país más poderoso del planeta, por pertenecer a la etnia discriminada y expoliada por tantos años tendría que favorecer las relaciones justas y respetuosas con Cuba y consecuentemente eliminar el bloqueo y su red de leyes restrictiva de la economía y el comercio cubano. Ningún análisis de la situación cubana, puede excluir la influencia de los gobiernos norteamericanos en  Cuba y sus problemas actuales.

“Ahora bien, pienso que un hombre, un equipo liberal en los Estados Unidos, donde el poder es como la semilla de la almendra, porque está muy adentro, no entraña ninguna garantía de cambio de la naturaleza imperialista de los Estados Unidos. Obama, como Kennedy o Carter, puede ser un hombre inteligente, culto, carismático, incluso, abonado por una ética humanista, pero esos rasgos no significan que deje de ser un hombre del sistema. ¿Hasta dónde podrá llegar Obama contra los intereses del sistema? Vamos a ver hasta dónde es fuerte el lobby contrarrevolucionario de origen cubano, y hasta dónde necesitan los Estados Unidos buscar una readecuación de su espacio en el mundo. Quizás, en fin,  Obama y su equipo de gobierno puedan sentarse a conversar, sin prepotencia, con el gobierno cubano."

Usted es profesor en la universidad y los  jóvenes en Cuba, los jóvenes de a pié, a veces parecen muy desesperanzados. ¿Cuál es su impresión?

"En efecto, una parte de los jóvenes cubanos, y lo confirman las encuestas, se sienten sin expectativas. Y algunos acuden a la emigración. Y ello se debe a las propias limitaciones económicas del país, un tanto, como sabemos, provenientes de la hostilidad norteamericana que ya dura 50 años, la extinción de socialismo real europeo, y a la incapacidad de la actual organización económica para generar riquezas y reproducirse regularmente y establecer un clima de estímulos laborales y sociales. Son causas distintas, pero que confluyen en el mismo resultado. Y una de sus consecuencias es la pérdida de las expectativas en mucha gente, sobre todo los jóvenes, que a pesar de la preparación que reciben no hallan ahora la necesaria justificación, ni remuneración para cuanto saben. Es, quizás, una reacción lógica y por ello los que desean mayor rapidez en el movimiento interno de reforma hacia la eficiencia y la efectividad del socialismo, tienen razón al considerar que las soluciones, aunque necesitan de la correlación del apoyo extranjero, comienzan dentro de Cuba: en el reordenamiento de la economía sobre bases racionales."

En el periodismo, he visto una mudanza de tono en algunos artículos, la secciones de Cartas en Granma. ¿Hay una necesidad de cambiar ese punto también?

"La prensa y su papel ha sido largamente discutido en nuestro país. Durante casi 40 años he sido periodista en Cuba. He podido ejercer mi profesión con libertad. No me quejo. Pero he tenido que poner una cuota especial de perseverancia y convicciones. No hemos practicado un oficio cómodo. En nuestro país, la burocracia es una fuerza considerable que impone reglas y visiones. Y la prensa resulta una de las "malas visiones" de la burocracia: como el Coco o el diablo con que se asusta a los niños. La prensa para las actitudes burocráticas es como decir el antídoto, el enemigo, porque la prensa y la información son formas de anular el abuso de poder. Por lo tanto, usted puede ver momentos en que la prensa intenta hacer su función crítica dentro del sistema y otras veces la ve reducirse. Es, desde luego, la expresión de la natural lucha de contrarios en toda sociedad. Y el litigio todavía no se decide. Porque todavía la sociedad socialista cubana no ha eliminado las causas del poderío burocrático que la limita. En fin, a pesar de todo, hoy la prensa gana espacios. Muchos estamos convencidos que es necesaria."

(Preguntas formuladas por Flávia Marreiro, el 27 de diciembre de 2008, mediante correo electrónico)

LAS GUERRAS CULTURALES: INTIMANDO CON LA HISTORIA

Por Eliades Acosta Matos

 

Entre los exponentes de un "Museo del Comunismo", en Praga, una típica matrioshka rusa, nos muestra el lado terrible, escondido bajo su candor campesino al mostrar unos dientes afilados, y el gesto agresivo que antecede al ataque. Un osito Misha, la mascota de las Olimpiadas de Moscú 80, nos mira bonachonamente, pero, a diferencia del que siempre conocimos, porta un AK-47 y tiene el pecho cruzado por una cinta de balas. A los carteles de propaganda de la era soviética se les mantiene su estética de realismo socialista, pero se les cambia el texto de los mensajes. De esta manera, un servicial empleado de una tienda estatal nos hace un gesto de bienvenida mientras nos informa que "en nuestra tienda aceptamos dinero efectivo, tarjetas de crédito y sobornos". Un joven obrero con paisaje de edificios en construcción de fondo, nos revela la manera en que se trabaja en el socialismo: "se empieza con retraso, se termina antes de tiempo y los

 recesos para almorzar son interminables".

Así, de manera "didáctica", usando contra el enemigo su propia estética vaciada antes de contenido, con liviano humor y parodiando, los promotores de la iniciativa intentan descalificar y ridiculizar hasta reducir a cenizas toda le experiencia socialista europea, especialmente, la de la URSS. A juzgar por los que se no muestra, sobre todo para los más jóvenes, se trató de una época esperpéntica, esquizofrénica y lúgubre, sin valor humano alguno, sin resultados en ningún campo de la actividad social, sin más sentido que servir de escarnio y arrepentimiento a quienes lucharon por ella o creyeron en sus principios. Pero a quienes hemos visitado, por ejemplo, museos como el del campo de concentración nazi en Buchenwald, nos intrigan estas maneras tan contrapuestas conque la sociedad capitalista posterior a la caída del Muro de Berlín intenta ajustar cuentas con el nazismo y el socialismo, sus enemigos del pasado.

La diferencia entre ambos museos obedece a guiones diferentes de la misma guerra cultural. En el caso del Holocausto, burlarse o negarlo en los países europeos puede atraer sobre el incauto o irreverente, no sólo la repulsa social, sino incluso penalidades. Un hálito trágico, de respeto ante la muerte, de tragedia irrefutable rodea el guión museográfico de Buchenwald y también filmes como "La decisión de Sophie", "La lista de Schindler", incluso, la comedia de Begnini "La vida es bella". La posibilidad de combatir al fascismo mediante el humor, al parecer, se agotó desde "El Gran Dictador", de Chaplin. Su escena final es inquietante y amarga, nada semejante a los gags y el ligero desenfado inicial: la monstruosidad de lo que ocurría, cegando la vida de millones de seres humanos indefensos, en nombre de una supuesta superioridad racial, terminó por aplastar la sonrisa. Dicho de otra manera: el fascismo resultaba un peligro

demasiado serio para subestimarlo con bromas y burlas, había que vencerlo y recordarlo como lo que fue, una era maldita, que jamás debía repetirse.

Pero en Praga todo es al revés, todo es sorna y derroche de ingenio, como si el enemigo socialista no se le debiera tomar en serio, y no se necesitase condenarlo, apenas, escarnecerlo para que los de cabeza calenturienta, esos revolucionarios que nunca se conforman con nada, aprendan de una buena vez que sus intentos no sólo nacen destinado al fracaso, sino que son risibles, nada para ser tomado demasiado en serio. De esta manera exacerbando el sentido del ridículo, una de las ramas más demoledoras usadas en las guerras culturales, desde antaño, se intenta lograr la derrota simbólica final de un enemigo al que aún se teme, al que se sabe vivo, y del que siempre se recela un posible regreso. Tras la risa, aparentemente despreocupada, asoma la mueca de la preocupación, mucho más en los tiempos de crisis que ya baten las puertas del mundo, y especialmente, de las sociedades post-socialistas europeas.

En el museo praguense, para los fines de la contrapropaganda se usan no solo carteles trucados, sino también montajes fotográficos y figuras de cera, como las que muestran a Stalin acariciado y acariciando a dos bellas muchachas, a Carlos Marx en ropa interior cortándose las uñas de los pies, como cualquier terrenal vecino, o a Lenin, de torso desnudo en una sauna. No se trata, por supuesto, de ninguna fórmula para mostrar las facetas terrenales de estos personajes, a veces indebidamente elevados a los altares, sino de una vieja técnica que los creativos chicos de la CIA de los años cincuenta, en el período de la Guerra Fría, denominaron como "asesinato del carácter". Se trata de la misma filosofía que llevó a inventar fotos trucadas donde se mostraba a Jacobo Arbenz, el presidente guatemalteco derrocado en 1954 por un golpe de Estado, en orgías que nunca tuvieron lugar, las que permitieron enseñar al mundo los teléfonos de oro por los

 que un derrocado en 1955 presidente Perón, de Argentina, jamás habló, la misma que subyacía en ese enloquecido intento de regar polvos en La Habana , para que Fidel perdiese la barba con la que el pueblo identificaba la lucha revolucionaria.

Y es que las guerras culturales contemporáneas, al menos las que han enfrentado y siguen enfrentando a enemigos políticos e ideológicos como el capitalismo y el socialismo, son, desde fines de la Segunda Guerra Mundial, la constante y no la excepción, y se perfilan como el campo de batalla futuro y decisivo donde se han de dirimir las contradicciones y resolverse los conflictos.

La definición de guerras culturales no se agota al decir que son un tipo de enfrentamiento histórico que tuvo su marea más alta durante los años de la Guerra Fría, ni tampoco al remitirse a un tipo específico de lucha ideológica que escoge como campo de batalla el de las artes y la literatura. En nuestros días, cuando se generan ¨iniciativas¨ como la del Museo del Comunismo de Praga, ellas nos remiten a la lucha de clases y a la contraposición de ideas a partir de cosmovisiones enfrentadas, pero especialmente, a los valores que se atacan o promueven. Es en el terreno de los valores donde se libran las batallas culturales decisivas, pues ellos condicionan directamente las actitudes prácticas de las personas, su indiferencia o activismo, su capacidad de resistencia o rendición, su pertenencia o no a un determinado partido político, su aceptación o rechazo a las políticas de un gobierno, su postura ante la religión y la filosofía.

No sería osado afirmar que, en última instancia, es en la observación de los valores que profesan los individuos, las clases sociales y los pueblos donde se puede medir la eficacia de la propaganda política, de la publicidad comercial, de la educación, de las campañas mediáticas, de la promoción del arte y la literatura. Los valores se adquieren y se pierden, en dependencia no sólo de las condiciones materiales reinantes, sino también debido al esfuerzo organizado que se haga para crearlos, reforzarlos o anularlos. Esta última peculiaridad es la que los hace especialmente atractivos para la labor ideológica de quienes defienden los intereses de las clases sociales en pugna. Por eso las guerras culturales contemporáneas giran a su alrededor.

Se afirma que, en su acepción moderna, el término ¨guerras culturales¨ fue acuñado por James Davison Hunter en 1991, en su libro ¨Culture Wars: The Struggle to Define America¨, en el que se le describe. ¨ como un dramático realineamiento y polarización que ha transformado la cultura y la política estadounidense, a partir de un conjunto de temas candentes como el aborto, el control de armas, la separación de la iglesia y el estado, la homosexualidad y la censura¨.

En un sentido estrecho, que es el que describe la marcha de estos conflictos dentro de los Estados Unidos, según se aprecia en la obra de Hunter, las guerras culturales son ¨una metáfora utilizada para dejar establecido que los enfrentamientos políticos tienen su base en un conjunto de valores conflictivos, especialmente entre los considerados tradicionales o conservadores y aquellos definidos como progresistas o liberales. Este enfrentamiento tuvo su origen en la década de los años 60¨.

En un sentido amplio, el término define ese mismo enfrentamiento de valores conservadores o progresistas en los diferentes países del mundo y en la arena internacional, no necesariamente circunscrito al conjunto de los que se enfrentan en el interior de los Estados Unidos. Aquí, por ejemplo, las guerras culturales pueden expresarse en intentos por debilitar o derrocar, dentro de las estrategias de ¨cambio de régimen¨, a gobiernos que no sean bien vistos por otros, como es el caso de aquellos a los que los Estados Unidos consideran hostiles o inamistosos, especialmente a partir del 2001 cuando comenzó su llamada ¨Guerra contra el Terrorismo¨. También se utiliza para definir las acciones ideológicas, de prensa, y propiamente culturales usadas para inclinar a las poblaciones de naciones ocupadas a asimilar los valores del ocupante, o a naciones y poblaciones locales a anular su resistencia cultural, y por tanto, social, política, económica e

 ideológica contra los valores y culturas hegemónicas del mundo globalizado.

Como es fácil de apreciar, las guerras culturales forman y formarán parte destacada en las estrategias mundiales de dominación y expansión imperialistas en el Siglo XXI, de hecho su originalidad radica, precisamente, en que son las que mejor expresan, y de manera más concentrada, los cambios sufridos por los mecanismos de penetración, dominación y reconquista del imperialismo en nuestros días, que a su vez reflejan, a fin de cuentas, los cambios experimentados en la profundidad de su sistema productivo y reproductivo. No son las fronteras terrestres, aéreas o marítimas las que deberán ser vulneradas para implantar el dominio universal del capital; no son ejércitos enemigos a los que hay que derrotar en el campo de batalla para izar sobre territorio ocupado las banderas de las metrópolis ni obligar a las naciones vencidas a abrirse a su insaciable sed de mercados y ganancias. Hoy los arrolladores avances en las ciencias, las

 telecomunicaciones y las tecnologías hacen de la esfera cultural y de la mente de los hombres el campo de batalla definitivo, la última frontera a conquistar, el último reducto enemigo a asaltar.

Como eficaces estrategias para neutralizar, desmovilizar y desmoralizar a sus contrarios, que son todos los hombres y pueblos del planeta, incluyendo al pueblo de los Estados Unidos, las guerras culturales expanden su radio de acción desde tiempos de paz, o mejor dicho, son el preámbulo o la continuación de la guerra por otros medios, a saber, los culturales. Antes de que estalle un conflicto, aseguran que los potenciales enemigos tomen conciencia de su inferioridad ante las fuerzas y la cultura imperial, ante un sistema capaz de engendrar constantemente símbolos a los que vende como universales, modernos, glamorosos, heraldos de la eterna juventud, los cambios novedosos y la felicidad ilimitada. Durante el conflicto, garantizan que la opinión pública internacional se sitúe al lado del agresor imperialista, satanizando a los adversarios de turno, minando sus moral combativa y su capacidad y decisión de resistencia. Después del conflicto se

 dirigen a borrar la memoria de los crímenes cometidos, de las mentiras empleadas para justificar las agresiones, a imponer su versión de los acontecimientos, a asegurar la docilidad y asimilación cultural de los pueblos vencidos y las naciones ocupadas, a quebrar la resistencia que pueda existir, y a implantar, en los profundo de las conciencias de sus nuevos súbditos sentimientos de resignación, docilidad y acatamiento ante lo inevitable. Es en esta última etapa del proceso donde se mide la eficacia definitiva de estas estrategias.

En última instancia, como bien señala Ken Hincker en su reseña a un libro de James Davison Hunter, las guerras culturales remiten al análisis de dos cuestiones determinantes: al tema de la legitimidad de un sistema social, de un gobierno, de una clase o de un conjunto de creencias, y al asunto de la autoridad moral, y por tanto, del derecho y la razón. En este terreno no basta con vencer, cuando de lo que se trata es de convencer; la victoria no se expresa en el aniquilamiento de las fuerzas y medios del enemigo, ni en arrebatarle su capacidad de iniciativa o resistencia, sino más bien en lograr, sin combatir, su voluntaria rendición y supeditación espiritual. Más que acciones combativas, hablamos aquí de transacciones, de negociaciones culturales donde la astucia y la capacidad para vender un modelo de vida y gobierno, un conjunto de valores y creencias, es lo que se espera de estas nuevas legiones imperiales.

Es posible observar en la arena internacional el mismo choque entre adversarios culturales que originó el término en el interior de los Estados Unidos, pero la diferencia estriba en que conceptos que allí fungen como liberales y progresistas, al ser reputados como universales y de obligatorio acatamiento por el resto de los pueblos y culturas del planeta, pueden jugar un rol diferente, incluso, reaccionario y conservador, si son convertidos en dogmas en manos de las fuerzas imperialistas. La cultura y el pensamiento único que se pretenden erigir en una especie de religión laica del imperio, al negar el respeto a la diferencia, aún cuando pueda enarbolar conceptos y valores de cierto significado universal, como son, por ejemplo, los de la democracia y los derechos humanos, terminan actuando de manera tiránica, excluyente, reaccionaria, incluso, racista. La relatividad de estos conceptos y su carácter histórico son ignorados por quienes los

 utilizan como una simple herramienta de domesticación y apaciguamiento, como preparación artillera previa al avance de las fuerzas propias, lo cual complica el escenario de los enfrentamientos culturales contemporáneos, que han dejado de ser, definitivamente, en blanco y negro, si es que alguna vez lo fueron.

El imperialismo, ya se sabe, jamás ha tenido remordimientos teóricos, ni escrúpulos morales o filosóficos a la hora de apropiarse para sus fines, de cualquier concepto o teoría, incluso, de las concepciones reputadas dentro de los Estados Unidos como progresistas o liberales. Es la esquizofrenia de la dominación cultural, fruto de la manipulación de los productos culturales reciclados hasta el infinito en la aspiración de que se conviertan en embajadores benévolos del sistema, no importa si alguna vez surgieron para oponérsele. En ¨Apocalypsis Now¨, el excelente filme de Francis Ford Coppola, se puede observar a jóvenes soldados norteamericanos en Vietnam canturreando canciones antibelicistas de John Lennon o Joan Baez mientras ametrallan desde sus lanchas artilladas o sus flotillas de helicópteros a adversarios civiles y militares. Lo mismo pasa hoy en las calles de Bagdad.

Y es, más o menos, con mayor o menor fortuna, lo que se intenta hacer con las simpáticas y escalofriantes parodias del Mueso del Comunismo de Praga.

Ametrallar sin escrúpulos, para desmoralizar al enemigo, aunque sea con las balas de la sátira. No en vano decía Federico de Prusia que al monarca europeo que más temía no era al zar de Rusia, sino "al rey Voltaire".

Pero no olvidar que en la batalla de las ideas, las armas culturales no tienen dueños exclusivos, y pueden volverse, incluso, contra sus creadores. (Tomado de Cubarte)

 

 

CUBA: INQUIETUDES Y ADMONICIONES

CUBA: INQUIETUDES Y ADMONICIONES

 Por Luis Sexto

 

¡Cincuenta años! ¿Podrá decirse “que al cabo de ellos, si no blancos los cabellos tuviera el alma apagada y fría”? Esa es parte de una estrofa de un romántico de las letras españolas, que he puesto entre interrogaciones, porque la cifra inicial se refiere al medio siglo que el primero de enero de 2009 redondea la revolución cubana. ¿Apagada y fría? ¿Cansada? ¿Entusiasmada? ¿O fracasada?

 

Las respuestas no podrán ser tajantes si queremos juzgar con justicia. Las miradas militantemente severas suelen ir a los extremos y desde los extremos el énfasis nos dicta la oscuridad del fundamentalismo, que suele afiliarse a lo irracional desde las derechas o las izquierdas.

 

Primeramente se ha de constatar en nuestro análisis esta verdad común, pero incompleta: El proceso iniciado hace 50 años con el triunfo del Ejército Rebelde y otras fuerzas revolucionarias lideradas por Fidel Castro, sigue, al menos nominalmente vivo en la presencia de sus principales figuras fundadoras, en algunas de sus realizaciones y, sobre todo, en el discurso, aunque la palabra haya perdido fuerza.

Estar viva, es decir, en el poder, resulta el primer mentís con que la revolución cubana responde a cuantos la odian, la denostan y la combaten de formas diversas, pero conocidas desde los primeros claros de la Historia. En términos exactos, hemos de admitir que el infundio y  la distorsión son recursos propagandísticos muy empleados. De qué no se ha acusado a la revolución y por consiguiente a los revolucionarios. Y, sin embargo, continúan gobernando, actuando. ¿Podría ser posible que “ideas y hombres tan perversos” mantengan el poder sin que sus oponentes haya podido quitárselos, o sin que el pueblo los haya sacudido, como derrocó a tiranías de los generales Gerardo Machado y Fulgencio Batista en 1933 y 1958 respectivamente?  No aduzcan ahora que los revolucionarios gobiernan con tanta represión que nadie puede disputarles el poder. Ese argumento, cuerdo en apariencias, se deshace cuando sabemos que fue precisamente la represión sangrienta de Machado y Batista –tortura, asesinato, desaparición- una de las principales causas del  derrocamiento de ambos regímenes. Poco conocen al pueblo cubano los que presumen que es tan servil como para soportar el rigor continuado de “una casta que lo maltrata y suprime”.

Esa arista, sin embargo, no es la primordial de hemos de considerar al valorar estos 50 años de ejercicio revolucionario en el poder. Evidentemente la revolución o como mínimo sus ideales han perdurado, porque el pueblo, en mayoría, ha querido. Aquel apoyo casi unánime que generó la revolución desde su triunfo, incluso desde la campaña de liberación en sierras y ciudades, sigue cualitativamente vigente, aunque matizado por dudas y opiniones oblicuas. Porque uno, que vive en Cuba, entre todos y como todos, pulsa cada día cierta desilusión, cierta fuga de la confianza y cierta resignación ante lo que necesita readecuarse y se demora. Pero  nadie que sea revolucionario o le otorgue crédito a la revolución, intentará  cambiarla o sustituirla abriéndoles una puerta a cuantos la combaten en el país y desde territorios extranjeros. La contradicción básica de los llamados “disidentes” no radica en que carecen de espacio en Cuba, sino que los cubanos –una mayoría- no los reconocen, porque aquellos aspiran a lo que muchos no queremos ni admitimos: volver a la égida de los Estados Unidos, en crasa y doble dependencia económica y política.

 

Si alguna vez desapareciera la facultad de pensar en Cuba, seguiría latente la sospecha sobre las intenciones limpias y democráticas de los Estados Unidos con respecto de Cuba. El cubano medio intuye que, vuelta la Isla al patio norteamericano, le corresponderá el papel de Las Vegas o de Miami: centro y vía de la prostitución, el juego y el narcotráfico. ¿Quién lo duda? Ese fue el papel de esa Cuba previa a 1959 y que los químicos de las cocinas ideológicas de Miami y Madrid ofrecen como próspera y libre. Próspera y libre en las memorias de cuantos fueron minoritariamente prósperos y libres ejemplares de una pequeña clase media de autos, apartamento costosos y vacaciones en La Florida, a costa de la pobreza generalizada de obreros sin trabajo; campesinos expulsados de sus tierras o asesinados por geófagos y policías rurales; familias desalojadas de sus casas por no poder pagar al casateniente; niños, jóvenes y adultos analfabetos; poblados sin electricidad, sin médicos, sin maestros; mapas sin carreteras… Esa es la Cuba que recuerdo, y que conservan los periódicos, los archivos fílmicos y las estadísticas de aquella época, a la cual solo un tercio de los cubanos que hoy viven conocieron como para testimoniarla de manera aproximada.

 

Cincuenta años más tarde, la Cuba actual no es lo que afirman sus enemigos, ni tampoco todo cuanto pregonan sus amigos, ni todo lo que creen, dentro, algunos de más fervorosos adeptos. Y quizás no sea tan inquietante la imagen satanizada de los enemigos, ni la angelical de los amigos, como la imagen de inmutabilidad que suele entorpecer parcialmente la visión en Cuba. ¿Apagada y fría la revolución? ¿Cansada? “No”, responderían cuantos se insertan en las verticales estructuras administración del país, y cuantos, desde el retiro, se dedican a recordar la hazaña que les dio justificación para vivir y insertarse en un proceso histórico único, habitado por la gloria de alfabetizar, plantar carretas, levantar escuelas, construir fábricas, ganar guerras solidarias y resistir invasiones, sabotajes, bloqueos concebidos, pagados, atizados desde los Estados Unidos, donde una de sus ciudades, entre las menos importantes en 1959 –y la más cercana a Cuba- se convirtió en la capital mundial de la contrarrevolución en América Latina.

 

Tampoco la revolución está extraviada. El curso de la nación se percibe como detenido, aunque solo sea una percepción errónea. Junto con el apoyo económico de la URSS, también se diluyó el modelo, incluso se ha extraviado la capacidad, también la sinceridad, de admitir que ese paradigma socialista portaba en sí las cargas implosivas de lo mal diseñado y mal realizado. Y que, por ello, persistir en sus normas y estructuras implica permanecer varado en el fracaso, oscilando entre la inestabilidad condicionada por la guerra fría que calientan los Estados Unidos desde el propio 1959, y las insuficiencias de la dialéctica interior.

Esa dialéctica cuenta, en los años recientes, con dos momentos preclaros: en noviembre de 2005 cuando Fidel advirtió del peligro de que la revolución implosionara por errores y vicios internos, y el 26 de julio de 2007 cuando Raúl Castro deletreó la necesidad de realizar reformas estructurales en la sociedad cubana. Nunca antes, el lenguaje de la revolución penetró contemporáneamente tan hondo en nuestras necesidades y urgencias, como en esos discursos doblemente históricos por su trascendencia y oportunidad

 

Tres años más tarde de la admonición de Fidel, y 16 meses después de la previsión de Raúl, las cosas siguen en  casi la misma posición, agravadas por una ausencia de información que, desde luego, incide en el debilitamiento  del entusiasmo suscitado por la certeza de que los dos hombres más confiables de la República conocen cómo el sueño cincuentenario de millones de personas vive al borde de la desesperanza.

Las señales son confusas. Y no sé si lo que veo entre brumas es solo una deficiencia de mi agudeza política. Comprendo  que los  tres ciclones recientes –Gustav, Ike y Paloma, monstruos prehistóricos cuyos vientos despedazaron bosques y ciudades-, aflojan peligrosamente el terreno donde se han de reordenar las bases. Existe en nuestro país una “inestabilidad” derivada de las mismas circunstancias de vivir casi todos del milagro de salarios depreciados, comprando productos en otra moneda, exclusiva más que inclusiva. Esa fisura en una sociedad aun insatisfecha exige la cautela para cualquier renovación estructural.

 

Pero esta prudencia no lo explica todo. Lo he sostenido en otros artículos: el Estado revolucionario se ha burocratizado a causa de las estructuras rígidas y verticales de nuestra sociedad. Y recabar la flexibilidad suficiente para modificar un tanto el orden económico y su correlato político en la búsqueda de la eficiencia y la efectividad, aun dentro de fines revolucionarios, levanta tantos obstáculos que se paralizan las voluntades. Aún el odio, el castigo, la sanción como formas dominantes de dirigir la sociedad o de curar o reducir los males de la corrupción, el delito y la indisciplina, alcanzan una inquietante beligerancia ante el imprescindible clima constructivo, regenerador,  racional, y de consenso que ha de distinguir lo más humano y revolucionario de la causa nacional.

 

Lamentablemente,  la burocracia no aprende que a la plenitud de la verdad y la justicia se llega alcanzando verdades y justicias parciales, que es como decir las que necesitan el pueblo y la revolución en cada tramo de su camino hacia un rumbo clara e inteligentemente trazado.

 

Cuba hoy, a mi parecer, es una conjunción de frialdad, duda, resignación, entusiasmo, vocación liberadora. Y de certeza. La certeza de que la revolución y las aspiraciones de justicia, equidad y auténtica libertad de millones de seres humanos se perderían  si  los cascos de los nuevos bárbaros de Atila, que dijo Rubén Darío, cruzan el estrecho de La Florida. Y la guerra de pobreza que los Estados Unidos aún practica contra la revolución -incluye vender bajo condiciones onerosas algunos productos y restringir accesos fundamentales-, podría tender los pontones de la reconquista si Cuba, ateniéndose a la excesiva cautela que algunos propugnan,  se niega a imitar a Lázaro y no echa a andar. Esa batalla de múltiples frentes, se gana en particular dentro del país, donde ha de ofrecerse la perspectiva sustentable de un socialismo capaz de dar algo más que el mínimo previsto, social y políticamente, por la conservadora rigidez burocrática.

 

 

MENSAJE DESDE MIAMI

Por Fray Antorcha

El pueblo de los Estados Unidos entregó las llaves de la Casa blanca al primer afro americano, tras mas de 100 años de haberse abolido la esclavitud en este pais y cuando apenas hace la mitad de este tiempo, los ciudadanos negros no tenían ni siquiera permiso para votar.

La aplastante victoria del demócrata Barack Obama (349 puntos), sobre el republicano John McCain (173 unidades), demostró las ansias de 62 millones de estadounidenses, entre los cuales se cuentan por supuesto inmigrantes legales de muchas otras naciones, de cambiar los destinos de la nación, sumida en la mayor crisis económica de la historia, gracias a la ineficiencia del peor presidente, que como tal quedará en la memoria de este país el “desgobernante” George W. Busch.

Y a cuentas del cual quedaran también los más de cuatro mil soldados muertos en las dos contiendas bélicas ordenadas por este ser irracional, que si no pudo cumplir su promesa de capturar a Bin Laden, mejor dicho fue su justificación para enviar las tropas a Afganistán primero y luego a  Irak-, tampoco pudo demostrar que el país árabe contara con armas nucleares que pusieran a riesgo a la Unión  americana.

 Y mientras el nuevo ocupante del despacho oval para el cuatrienio 2008-2012 se dispone a mudarse su nueva residencia, el otro, que usa cuello y corbata sin merecerlo, dispone sus maletas para partir por fin a su rancho, de donde nunca debió salir, cuando realmente debiera ir directo a la cárcel, por lo ya apuntado, además de por gastar miles de millones de dólares, una de las principales causas de la actual crisis económica, en dos guerras tan perdidas como la de  Vietnam en la década de los 70.

  Pero mientras esto ocurre, los archienemigos de su propio país, donde algunos nacieron, como los hermanitos Lincoln y Mario Diaz Balart, republicanos junto a la también cubana-americana Ileana Ros-Letinen, avivan las esperanzas de que se mantenga el embargo a Cuba y de que el Presidente Obama no sostenga encuentro alguno con los gobiernos de Cuba y Venezuela.

Tal vez para estos dos países latinoamericanos el que ello suceda o no, no cambiaria sus destinos, pero indiscutiblemente que seria de un gran beneficio, sobre todo para ambos pueblos, más allá de las diferencias políticas.

   Ya en las primeras apariciones de los llamados "analistas políticos" --en teoría--, algunos admitieron que de encontrar Cuba petróleo en sus aguas jurisdiccionales, ello podría cambiar el curso de las cosas, aun cuando la degenerada ley Helms-Burton, dictaminaron, prohíbe que el titular americano se reúna con su homologo cubano.

  Pero una cosa piensa el borracho y otro el bodeguero, porque al menos que se sepa, hasta hoy, Obama no le ha pedido su opinión a los guapos de café con leche y pan con mantequilla, que cabizbajos y silenciosos dejaron de dar gritos en favor de su candidato preferido, McCain, con quien contaban para endurecer la política hacia Cuba.

 Al hablar  hace unas noches ante mas de 150,000 seguidores en Chicago, Barack Obama aseguro que "el sueño de esta nación sigue vivo, en tanto aseguro que el cambio a América había llegado.

  Esperemos, en contra del mal deseo de tantos y tantos “republicanólogos” cubanos, mafiosos y desheredados de llevar el gentilicio del cual muchos otros miles vivimos orgullosos, que el triunfo demócrata logre cambiar el curso de la historia respecto a Cuba, porque si algo quedo demostrado ya, es que los cubanos --extiéndanse los enemigos de su propio país--, que contaban con el apoyo de McCain para seguir endureciendo la política, no deciden nada con sus votos, como siempre han pregonado.

 Miami ya no es solo ciudad de mayoría cubana, sino también venezolana, argentina, colombiana, peruana, mexicana y de otros países latinoamericanos, de entre los cuales muchos apoyan la causa de Cuba y respetan y apoyan a nuestro pueblo.

Y mientras el señor McCain también se encamina hacia su zona, pensamos que no pudo demostrar lo que respondió hace apenas unos días a un periodista aquí: ".... a los hermanos Castro ya los tengo controlados".

Nadie sabe cómo, pero tal vez quiso decir: "A los hermanos castro ya los tengo enc...", o colocados en un cuadro en mi alcoba para observarlos sin poder hacer nada en absoluto en contra  ellos.

              

              

 

 

 

¿Cuál será mañana la política internacional de Estados Unidos?

Por Michell Collon

 

Con cada nuevo presidente de Estados Unidos, se dice: "¡No puede ser peor que el anterior!"

Se pensaba que Kennedy sería un presidente moderno y simpático. Empezó la guerra de Vietnam.Se pensaba que el piadoso Carter sería un presidente más honesto que los demás. Financió a Ben Laden en Afganistán. Se pensaba que George Bush padre sería menos agresivo que el cow-boy Reagan. Bombardeó Iraq. Se piensa que Obama será ...

 

Después de Bush todos esperamos un cambio o bien nos tememos los peor. ¿McCain u Obama? ¿En qué cambiarán las elecciones la situación de Iraq, Afganistán, Palestina, África, el Cáucaso, Cuba o Venezuela? ¿Y las relaciones con las grandes potencias, Europa, Japón, Rusia, China?

 

No creemos que la política internacional de Estados Unidos se decida en la Casa Blanca. De hecho, la elite estadounidense está dudando actualmente sobre la estrategia que se va a seguir en los próximos años. En este texto se analizan las dos opciones que se le ofrecen. La crisis económica hace que la pregunta sea aún más candente: ¿cómo hará Estados Unidos para seguir siendo la superpotencia que domina el mundo?

Este texto es un extracto de nuestro libro Los 7 pecados de Hugo Chavez (capítulo 11: Estados Unidos, el oro negro y las guerras de mañana), de próxima aparición. En las páginas anteriores se explican las razones del ascenso y posterior declive de Estados Unidos. Investig’Action considera necesario publicar ya este extracto para arrojar algo de luz sobre los actuales debates acerca de las elecciones en Estados Unidos…

 El fracaso de Bush

 ¿Qué balance se puede hacer de esta guerra global que la administración Bush ha llevado a cabo a partir del 11 de septiembre? Negativo. Prácticamente en todas partes…
En Afganistán e Iraq Estados Unidos desencadenó sendas guerras que ha sido incapaz de ganar y que no ganará nunca. A Bush le hubiera gustado emprender una tercera contra Irán, pero al estar demasiado debilitado tuvo que renunciar a ello. El objetivo de esta guerra era asegurar a Washington el control del petróleo. En cinco años su precio ha pasado de 25 dólares a más de 100 dólares, lo que ha tenido unas consecuencias muy negativas para la economía estadounidense y mundial.
En América del Sur Estados Unidos ha perdido total o parcialmente el control de casi todas sus colonias: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Argentina y Brasil. En el momento de escribir estas líneas sólo le quedan Perú, Chile y Colombia.

También en África la resistencia se ha marcado tantos. El Congo de Kabila se ha negado a ponerse de rodillas. Y cuando Washington buscaba dónde instalar el centro de su nuevo mando militar Africom, todos los países declinaron educadamente.
Igualmente, en el sur de Asia a un grupo de estrategas estadounidenses les preocupaba recientemente el ascenso de las resistencias en todas la región y proponía reforzar la ‘capacidad de proyección’ de Estados Unidos en el sur de Asia. En su jerga esto quiere decir los medios de organizar el desembarco de militares, bombardeos o apoyo a golpes de Estado. Pero se apresuraron a señalar que debido a la impopularidad de Estados Unidos en esta región sería imposible encontrar un país que pudiera acoger la sede de esta fuerza estadounidense (1).
La política de Bush ha provocado resistencias incluso entre los aliados europeos. Así, en la cumbre de la OTAN en Bucarest del pasado mes de abril George Bush reclamó una nueva expansión para integrar en esta ocasión a Ucrania y Georgia, dos pistolas que apuntan a Rusia. Pero sufrió la negativa firme y pública de Alemania, Francia, España, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, poco deseosos de enemistarse con Moscú, su suministrados de gas. Steve Erlanger y Steven Lee Myers, dos analistas cercanos al Pentágono, vieron en ello «un notable fracaso de la política de Estados Unidos en una alianza normalmente dominada por Washington» (2).

En Rusia, precisamente, el tono está subiendo. Moscú se niega a que se instale en el continente europeo unas armas que Estados Unidos llama escudo antimisiles: «Si una parte del potencial nuclear de Estados Unidos está en Europa (...), tendremos que tener unos objetivos en Europa» (3). Además, en mayo de 2008 Rusia probó un nuevo misil intercontinental de cabezas múltiples «en respuesta a los actos unilaterales e infundados de nuestros socios», declaró Putin. Sin embargo, Washington asegura que el escudo antimisiles no se dirige contra Rusia, sino sólo contra Estados como Irán. Pero Putin replica: «ningún misil iraní tiene tanto alcance, así que es evidente que esta novedad también nos concierne a nosotros, los rusos» (4).

 China, como Rusia, tampoco dio marcha atrás ante las múltiples presiones y campañas organizadas por Washington.


La elite estadounidense se divide

 Hace diez años Zbigniew Brzezinski, ex-consejero del presidente Carter y el estratega más importante de Estados Unidos, publicó El gran tablero de ajedrez, una especie de libro de instrucciones sobre «Cómo seguir siendo la única potencia que domina el mundo» (5). Con la brutalidad de quien ya no está en el poder, en este libro explicaba que era imperioso que Washington debilitara no sólo a sus rivales, Rusia y China, sino también a Europa y Japón, y que les impidiera aliarse entre sí. Divide y vencerás.

 ¿Que nota se podría poner hoy en día a George Bush basándonos en los criterios definidos por Brzezinski? ¿Ha conseguido debilitar a las grandes potencias rivales? Notable en relación a Japón, bien (por ahora) en lo que concierne a la Unión Europea, pero suspendido en lo que concierne a Rusia y muy deficiente en lo que concierne a China.

 Bush ha provocado globalmente tantas resistencias que el dominio de Estados Unidos se ha debilitado. Los sectores que le habían llevado al poder (armamento, petróleo, automóvil, defensa, farmacéuticas) constatan que las guerras de Bush no han aportado ni grandes beneficios ni nuevas zonas de explotación. De hecho, han costado más que los beneficios aportados. Y la administración Bush ha demostrado ser un pequeño círculo restringido que piensa mucho cómo llenarse personalmente los bolsillos pero que es incapaz de tener sutileza táctica y una verdadera visión a largo plazo.


Una vez que el fracaso ha resultado evidente se ha exacerbado las divisiones en el seno de la elite estadounidense, e incluso de la administración Bush. A partir de 2006 los neocons han tenido que ceder el terreno. Han tenido que aceptar que el ministro de la Guerra, Donald Rumsfeld, sea sustituido por Robert Gates, un hombre de la Trilateral y de la tendencia Brzezinski. En un discurso pronunciado ante los alumnos de la Academia Militar de West Point el nuevo ministro en cierto modo aceptó la debilidad del militarismo estadounidense: «No combatan a menos que se vean obligados a ello. Nunca combatan solos. Y nunca combatan durante mucho tiempo» (6). Tiempo después la comisión bipartita Baker-Hamilton condenó el intento de Bush de remodelar el ‘Gran Oriente Próximo’ por no ser realista y recomendó, por el contrario, un enfoque más táctico respecto a Siria e Irán.
Incluso en el seno de los servicios secretos y del ejército se han desencadenado varias revueltas. En diciembre de 2007, cuando Bush quiso preparar un ataque contra Irán bajo el pretexto clásico de las armas de destrucción masiva, dieciséis servicios de inteligencia estadounidenses sorprendieron a todo el mundo publicando un informe donde constataba que al menos desde 2003 Irán había suspendido su programa nuclear. (Continuará)