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EL SIONISMO Y ALGUNOS CUBANOS

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Por Lorenzo Gonzalo

 

Un artículo enviado desde los Estados Unidos

 

Si a Ud. le preguntaran qué grupo humano es más parecido a un sionista, Ud. puede contestar, sin temor a equivocarse, que cierto tipo de cubano, de los pocos que quedan, llegados a Miami tras el derrocamiento popular de la dictadura de Batista.

 

El día 1ro. de junio del año 2010, toda la prensa mundial, incluyendo la de Estados Unidos, reflejó en su primera plana la masacre cometida por el gobierno sionista de Israel, contra una caravana de ayuda humanitaria, que llevaba suministros varios, principalmente de alimentos, para la Franja de Gaza. Por varios días ha continuado como noticia de primera plana.

 

Esta Franja, era una antigua provincia del Mandato Británico, que quedó destinada a los palestinos en 1948. En aquel momento, los países europeos, liderados en ese asunto por Inglaterra, decidieron entregar un pedazo de tierra al movimiento sionista que se desarrolló en Europa. Las bases que permitieron hacer efectiva la gestión sionista, fue la discriminación sufrida por los judíos en esa región, la cual a su vez tuvo sus orígenes en ciertas coincidencias que habían sido negativas para Alemania durante la Primera Guerra Mundial, vilmente explotadas luego por el racismo nazi.

 

No existe traje más apropiado a la mentalidad agresiva, guerrerista, terrorista y caprichosamente tramposa, de ese pequeño grupo de cubanos que viven en Miami rumiando penas, que la política discriminadora del gobierno sionista de Israel. Son como rostro y espejo.

 

Una prueba, hasta dónde existe una identificación de este grupo, con el tipo de política practicada por Israel, se evidencia en la reacción del periódico El Nuevo Herald. Este medio, se ha convertido en órgano oficial de ese pequeño segmento que, en otra época, fue muy nutrido, pero hoy sólo cuenta con el poder económico acumulado durante el tiempo que fueron claves para la política exterior estadounidense respecto a Cuba  y Latinoamérica.

 

La forma en que El Nuevo Herald ha manejado la noticia, cuando se compara con el resto de la prensa internacional, aun la más reaccionaria, conservadora y guerrera, demuestra, no sólo la relación marital entre ese medio y ese segmento de cubanos, sino la plena identificación de todos ellos, con las políticas de dominación que tanto daño le ha causado al mundo. Mientras el mundo condena a Israel, esta prensa bajo el dominio de ese grupito de cubanos, busca elementos que justifiquen el ataque.

 

La determinación de Israel por dominar la región de Medio Oriente y su uso desenfadado de la agresión militar, son el paradigma de ese grupo que ha conspirado y presionado a las Administraciones estadounidenses, hasta lo indecible, para que hagan otro tanto en la región caribeña. Especialmente respecto a Cuba, a donde sueñan con desembarcar en la punta de las bayonetas de los marines.

 

En los programas radiales y televisivos que domina ese sector, la actitud ha sido tan parca como la asumida por la Casa Blanca, la cual tiene como justificante su papel de mediador en el conflicto israelí – palestino y la posición definida por Obama hace unos meses respecto al mundo árabe. Pero no es el caso de este grupo. La prensa de todo el mundo y los conservadores no identificados con las posiciones sionistas, han reaccionado con virulencia ante lo sucedido y han puesto en dudas las supuestas “pruebas” que Israel ha pretendido venderle a la comunidad internacional para justificar la matanza.

 

La actitud de esos cubanos, es la que bloquea las gestiones de las personas sensatas que quieren ponerle fin al conflicto Estados Unidos – Cuba. Especialmente a la luz de las circunstancias actuales, donde la historia de hace cincuenta años se puede analizar con mayor objetividad y menos apasionamiento. Sabemos que el lodazal en que devino la relación de ambos países, respondió a los estrechos intereses ideológicos que definían la política de Washington de aquellos tiempos. Con esto no pretendemos justificar plenamente su política actual, porque todavía conserva fuertes rasgos agresivos y altas pretensiones de dominio foráneo, pero sin dudas que hoy, aquellos sucesos adquieren una connotación diferente.

 

La conducta sionista del actual gobierno de Israel, tiene todos los visos de la actitud de un hijo respondón, encaprichado en que le acepten sus desvaríos.

 

Obama ha mantenido cierto distanciamiento con ese gobierno y ha criticado su conducta respecto a la Franja de

Gaza. Ha mantenido un balance relativo para no tirar demasiado de la cuerda. Estados Unidos no está en condiciones de crear una situación más difícil, en una región de fuerte sentimiento antiestadounidense, donde además, un pequeño sector asume conductas fanáticas y controvertidas. En estos momentos es preferible seguir lidiando con un aliado indisciplinado como Israel, a pesar de confundir de donde le vino su poder y las condiciones históricas que las favorecieron. Un Israel totalmente disgustado, expondría momentáneamente los intereses estadounidenses en la región, a peligros imprevisibles.

 

Pero ese es Israel. Un poder real, con territorio (no importas que fuese fabricado), con armas, poder económico y con varios millones de creyentes, para quienes, como los católicos fanáticos, Israel es la Roma depositaria de su “verdad” y no entienden ni les interesan, los entramados políticos, los intereses de enriquecimiento y las vocaciones de poder, que dirigen los acontecimientos. Es entendible que Washington maneje con pinzas la problemática israelí.

 

Pero no se entiende que se comporte de igual manera con relación a eses pequeño grupo de cubanos, a quienes hoy les sucede como a la lechuza: “tienen mucho plumaje pero ninguna carne”.

 

Es bueno que observen la conducta que ese grupo ha asumido frente a la masacre cometida por los israelitas, para que entiendan que se trata de pequeños monstruos que es mejor no seguir alimentando. De hecho, ya le han hecho trastadas, en el pasado, a algunas Administraciones y ocurrirá con ellos igual que con “el perro huevero”, que “aunque le corten el hocico”, seguirán “comiendo huevos”. En el futuro volverán a hacerlo. Esperar para ver. (El autor es periodisdta cubano radicado en los Estados Unidos)

 

 

04/06/2010 09:03 Luis Sexto #. Política



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