Facebook Twitter Google +1     Admin

NO SOY CRIADO DE NADIE

Por Luis Sexto 

Diccionario de frases al uso

Ni usted ni yo somos criados cuando alguien viene a pedirnos o a mandarnos con los megáfonos persuasivos de un cañón, o con la fusta de un mayoral. Y uno tiene que emparejarse a la prepotencia trancándose, atrincherándose justamente, para clarificar y clasificar las cosas.

Pero vayamos a la contraparte. A ese momento en el que ya la frase renuncia a militar en una actitud de defensa propia ante la dignidad personal apremiada. Y pasa a ser una expresión regurgitada como buche de irracionalidad, que salpica incluso al deber. Porque el deber implica servir. Y hay deberes que lo evidencian, incluso, con la manifestación del corte y el color de una camisa.

Esta frase se origina en una aprehensión histórica. Lo pasado pasa. Pero pesa. Y ni esclavo ni criado son posiciones del gusto del cubano medio, porque estos sustantivos proyectan el desdoro, la sombra hereditaria de otros siglos Y esa es una explicación ideológica de la incapacidad de ciertos servicios para conquistar el crédito. Ni pagándolos en oro... De una caprichosa o errónea sinonimia proviene frase de tanto desplante, de tan irascible distanciamiento. No soy criado de nadie, porque suele hacerse sinónimos a servicio y servidumbre, a servicial y servil. Falta léxico y gramática sociales. Esto es, ética.

Le falta, por ejemplo, a ese cartero que acostumbra a dejar las cartas tiradas en el vestíbulo de los edificios donde no existen buzones. Sí elevadores y escaleras. Y él, al ser reclamado por un vecino, respondió: Yo no soy un perro; no tengo obligación de subir. Y dónde ¾le preguntaron¾ se mete la casi sagrada misión de trasegar, preservar, entregar la correspondencia. El cartero no supo oponer ningún argumento. Quizás el Correos pueda limpiar dudas y corregir negligencias.

Cuanto digo, en suma, se magnifica en una disyuntiva: o me enconcho, me encaracolo, o me prodigo en amistad, en solidaridad. Si opto por encogerme, me voy trocando en un majá o en una víbora: huidizo, a punto de lazar un mordisco a cualquier pie que me roce.  Si me reparto,  de júbilo brilla el placer de tender la mano a quien resbala, comprender a quien se lamenta. Aclaremos. Una contradicción distingue a ciertos suscriptores de la frase. Se niegan a ser criados, y se amarran a su perro; hasta duermen con él a despecho de recomendaciones sanitarias. Es enaltecedor amar a los animales. Marca, según un escritor, la medida del amor por nosotros mismos. La autoestima. Pero olvidan que el hombre es el animal básico en la naturaleza.

Ningún poder, ninguna autoridad, ningún privilegio se justifican si no los humedece la voluntad y el hecho de servir. El poeta Félix Pita Rodríguez lo sintetizó en una frase que podría sustituir a la otra: “Servir es más precioso que brillar.                 

13/09/2006 08:51 Luis Sexto #. Ética



Powered by Blogia

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris